Entradas

¿Por qué nos cuesta tanto?

  Sinceridad : cualidad de obrar y expresarse con verdad, sencillez y honestidad, sin fingimientos o segundas intenciones… La valoramos sobre otras bondades humanas, incluso la exigimos. Familia, amigos, pareja…  Deben ser, ante todo, Sinceros. Pero, a veces, nos cuesta un montón serlo por no herir los sentimientos, por qué no caigan mal nuestras palabras… Pero cuando es más difícil, es cuando somos nosotros los que podemos salir mal parados. “Me gustas”, “te necesito”, “me haces bien”, “te quiero”…  ¿Por qué nos cuesta tanto? ¿Por qué nos da tanta vergüenza? ¿Por qué no lo decimos más a menudo? Parece que la sinceridad se relaciona con confesar lo malo, hacer ver los defectos del otro, decir aquello que no se quiere escuchar. Sin embargo,  no hay cosa más sincera que exponerse , que mostrarse vulnerable, que desnudarse ante quien te puede dañar cuando es lo que menos deseas que pase. Y decir la verdad, esa que solo nosotros sabemos y contársela a esas personas que q...

No pidas perdón

  Espero que nunca pidas perdón por querer tanto. Espero que nunca te sientas avergonzada por ser incapaz de contener tu entusiasmo, tus lágrimas o tu emoción . Espero, de corazón, que nadie te haga sentir que hay algo malo en tu forma de ser y que valoren la verdad en tus ojos en medio de tanta fachada. Que la gente intente ocultar sus sentimientos por miedo a que les hagan daño no significa que tú eres débil por mostrarlos tan abiertamente. Que intenten que parezca que todo les va bien no significa que no duden, que no sufran, que no tengan los mismos miedos que tú. Hay personas que construyen muros tan altos a su alrededor que a veces me pregunto si alguien será capaz de derribarlos algún día. Pero tú no, tú tienes una fuerza maravillosa y no dejas que nada ni nadie te cambie. Quieres incluso cuando te intentan convencer de que es demasiado, de que deberías protegerte más y no entregarte por completo. Quieres aunque duela, aunque cueste. ¿Y sabes por qué? Porque el amor te hace ...

¡¿Quién ha sido?!

 E l otro día me vino a la cabeza un recuerdo de la infancia de esos que el cerebro decide almacenar de manera  aleatoria. Yo tenía unos seis años y estaba jugando con mis primos en casa de mis abuelos. En medio del juego tiramos por accidente uno de los platos de la vajilla favorita de mi abuela. Recuerdo el momento como si fuera ayer: mi abuela entró en el comedor a toda prisa, miró los trozos del plato esparcidos por toda la habitación, se llevó las manos a la cabeza y exclamó:   “¡¿Quién ha sido?!” Parece casi inevitable. A todos, desde muy pequeños,  nos han enseñado a buscar culpables . Hemos aprendido que lo que importa no es qué ha pasado ni cómo, lo que importa es quién lo ha hecho, porque cuando colocas la culpa sobre alguien, todo tu dolor y frustración ya tiene una vía de escape: solo tiene que seguir la dirección que indica tu dedo índice, que apunta, acusador, al causante de todo tu malestar.   El caso es que en mitad de mi últi...

8 lecciones aprendidas...

  El amor es ciego y así nos pasa, que no vemos la   mierda   realidad hasta que no nos hemos metido de cabeza en ella. Nos pasamos la adolescencia revolucionadas por las hormonas que nos ponen la cabeza más loca que 5 chupitos de tequila y nos pillamos del chuleta del barrio porque se parece a ese actor del que coleccionamos pósters de la SuperPop. No es de sorprender que nos llevemos un leñazo al descubrir que está más interesado por la chica que tiene las tetas más grandes que por cualquier otra y comenzamos nuestra andadura romántica sexual con decepciones y dolores de corazón y cabeza. No todo va a caer a saco roto porque una va reconociendo patrones y va oliéndose, sino por dónde tirar al menos por dónde no. Da igual que tengas 15 que 30, te enamoraste y volviste a entrar en el juego dónde vives con ilusión arriesgando a que te rompan el corazón otra vez; la buena noticia es que cada ruptura no ha sido en balde; de cada uno de los idiotas con los que has salido has ...

¿Huir de los conflictos?

  Se está poniendo de moda huir de los conflictos...   Pues eso. Hoy vengo a hablaros de que se está poniendo de moda huir de los conflictos y no me gusta nada. Prefiero cualquier moda absurda del mundo del estilismo.  Esas, por lo menos, no son una completa falta de empatía que atenta contra  la salud mental. Cuando digo que la gente prefiere pasar de todo el mundo antes que arreglar los problemas, no me baso solo en vivencias personales. Es que, de un tiempo a esta parte, muchas de mis amistades han roto relaciones por estupideces que se arreglan hablando, aprendiendo a pedir perdón cuando toca y dejando a un lado el orgullo. Pero eso debe ser más difícil que la opción de olvidarse de la otra persona y si te he visto no me acuerdo. Lo cual habla fatal de nosotros como sociedad. ¿No se supone que los humanos somos seres sociales? ¿Y no hemos aprendido ya que para relacionarnos entre nosotros hay que saber solventar los conflictos que puedan surgir? ¿En qué (maldito)...

Cositas que son maravillosas de estar en una relación tranquila

  Esta mañana me he despertado dando un salto mortal. Lo que quería decir es que hoy me he despertado especialmente contenta y relajada. De esto que te notas extraña y no sabes explicar por qué te sientes así, pero lo notas y es evidente hasta en la cara que ves en el espejo. He tardado de más de lo habitual en el baño porque me he pasado un rato manteniendo un diálogo silencioso conmigo misma mientras me miraba a través del cristal empañado y me preguntaba a qué se debía esta sensación. Esta sensación es diferente, más cálida, más sentida… Caí en la cuenta cuando abrí la puerta y vi a mi chico durmiendo despatarrado en la cama. Es por él. No, miento.  Es por nosotros. Porque, después de haber superado algunos altibajos, nos encontramos en uno de nuestros momentos más dulces. Y es que esta paz que sientes cuando estás feliz en pareja hace que tu día a día sea siempre unos cuantos puntos mejor y que disfrutes de estas  cosas maravillosas de estar en una relación tranquila ...

Amor propio

  El amor propio surge, cuando te ves cara a cara con aquellas cosas que no te gustan de ti y aun así quieres seguir amándote. Entiendes que no puedes ser perfecta y que esas cosas que otros etiquetan como “negativas” forman parte de tu personalidad y a veces es imposible que puedas deshacerte de ellas. Amarse a una misma no es resaltar en todo tiempo las cosas bonitas o positivas que tenemos, es también respetar y validar aquellas cosas que no entendemos en nuestra forma de ser. Nos cuesta creerlo; pero esos miedos, sombras e inseguridades que tantos queremos evitar, en muchas ocasiones hablan de quienes somos, que queremos o cuáles son esas necesidades que nos piden con urgencias, que nos ocupemos de ellas, con amor. Cuando hablamos de amor propio creemos que es una aceptación de todo lo que somos y a veces hay cosas de ti, que se te hará difícil de aceptar, pero, que bonito es respetarlas y no vivir en guerra con ellas. Solo así podrás tener paz y cuidar su salud mental. No pode...