Duelo.
Cada vez que algo cambia en nuestras vidas necesitamos un proceso de asimilación y cuando es una situación delicada como puede ser una ruptura, sentimental o extrapolable también a una relación de amistad, necesitamos algo más que la asimilación. Necesitamos, como cuando nos enfrentamos a la muerte, pasar por un proceso de duelo antes de poder llegar a la asimilación. Nos acostumbramos a compartir momentos muy importantes de nuestra vida con alguien y cuando se rompe la relación tenemos que aprender a vivir sin esa persona. La relación se acaba, ya no existe y para nuestro cerebro es un shock, las rutinas que tenías ya no existen, los comportamientos que tenías ya no se repiten y es difícil de aceptar. Tienes que aceptar la tristeza y transitar por el duelo como algo natural para poderte curar, para digerir que tu vida ha cambiado y para poder continuar. No es sano el forzarnos a actuar como que todo es como siempre, el proponernos estar muy bien muy rápid...