He intentado encontrarle un sentido a las cosas. A como era yo y a como soy ahora, siempre había pensado que nuestro deber principal en la vida era para con nosotros mismos, vivir plenamente. Aunque hay otra idea que también me ha obsesionado siempre, que todo esta predestinado, al acecho. Y que el tiempo se acaba. Tengo la sensación de haberme abalanzado por la vida presa de una especie de pánico y he visto que poco ha merecido la pena, a parte de nuestra amistad, mi amistad contigo y conmigo. Un día me desperté y descubrí que había perdido a las dos personas que más me importaban y entonces fue cuando me di cuenta de que no podemos vivir solos, al margen del mundo y de que resignarnos a lo que nos depara el destino sin luchar es una rendición, tenias razón cuando me dijiste que hubo un tiempo en que me importaba lo que pensaras de mi pero te equivocaste al pensar que había dejado de importarme
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios