Como cuando quieres a alguien que no te quiere. O sí te quiere, pero no lo suficiente. Como cuando sabes que no funcionara, desde el primer minuto. Como cuando sabes que el amor no siempre es suficiente. Como cuando sabes que esas ganas locas no se van a esfumar nunca del todo. Como cuando sabes que el amor duele, porque siempre acaba doliendo. Como cuando sabes que esas miradas, esa chispa, esa magia siempre será la excepción, nunca la norma. Como cuando sabes todo eso y aún así....aún así.
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios
El amor duele, y mucho.