Supongo que necesito los pequeños detalles, las sonrisas, los abrazos, los disgustos, las ironías, incluso la indiferencia. Son el reflejo de cada uno de nosotros, algo así como nuestra marca personal. Quizás es por eso no se puede reemplazar a nadie, porque todos estamos hechos de pequeños detalles. Cosas que hacen que alguien más extrañe nuestra presencia. Momentos irremplazables. Algo así como un café. Si. Un café, hoy, con cualquier persona, será tremendamente distinto a un café de hace cuatro años, con la misma persona. Y creo que no deberíamos intentar recuperar lo que perdemos. Porque no será lo mismo.
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
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