Porque no me quiero imaginar que me quieras engañar/utilizar/jugar conmigo, para ser solo tu entretenimiento, que tu corazón está ocupado, que aquella chica que un día supo robarte el corazón de nuevo lo haga y yo no pueda hacer nada para impedirlo porque, al fin y al cabo, ¿quién soy yo en esta historia? Sólo un capítulo (aunque desee con todas mis fuerzas que a partir de este momento sea tu libro entero). Quizás tenga un problema conmigo misma, me ilusiono demasiado y muy pronto, y eso que juré que jamás volvería a ilusionarme con nadie más, pero me es imposible, y quizás salga dañada de esta situación, pero quiero arriesgarme, y es lo que temo, quizás mi problema sea ese, o quizás mi problema es que tu eres la solución
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios