Cansada de escribir y que todo te suene igual, repetido, a rutina.
De escribir sin decir nada, de hablar de amores platónicos, absurdos, inalcanzables, vividos, espontáneos, sinceros o agotadores. Hablar de ti, de lo nuestro, de lo que pudo y no fue.
De los sinsentidos de mi vida, de los dobles sentidos, cansada de la falta de caricias, de los besos catalogados, de esa luna que todo el mundo promete.
Cansada de recordar los 26 lunares de tu espalda, de las canciones bailadas, de la euforia, de las mentiras constantes que no llevan a ningún sito.
Cansada de pensar que el tiempo lo cura todo, otra mentira, el tiempo no cura nada, y si lo hace, solo se limita a curar todo aquello a lo que hoy en día no le damos importancia, resumiendo: el tiempo precisamente es el que nos hace mas daño (en la gran mayoría de los casos).
Cansada de tus pasadas reflexiones, actúa! (no conocías muy bien esa palabra), de que tu voz siga resonando por aquí dentro, de empeñarme a no vender el trozo de corazón donde tu habitaste.
Vino un vendaval y se llevó todo. Yo que siempre he pensado que era invencible.. pero ahora me doy cuenta de que estamos años luz el uno del otro
Ves, otra historia igual, pero hoy tu solo eres el punto y final de esta pagina.
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios