Cansada de escribir y que todo te suene igual, repetido, a rutina.
De escribir sin decir nada, de hablar de amores platónicos, absurdos, inalcanzables, vividos, espontáneos, sinceros o agotadores. Hablar de ti, de lo nuestro, de lo que pudo y no fue.
De los sinsentidos de mi vida, de los dobles sentidos, cansada de la falta de caricias, de los besos catalogados, de esa luna que todo el mundo promete.
Cansada de recordar los 26 lunares de tu espalda, de las canciones bailadas, de la euforia, de las mentiras constantes que no llevan a ningún sito.
Cansada de pensar que el tiempo lo cura todo, otra mentira, el tiempo no cura nada, y si lo hace, solo se limita a curar todo aquello a lo que hoy en día no le damos importancia, resumiendo: el tiempo precisamente es el que nos hace mas daño (en la gran mayoría de los casos).
Cansada de tus pasadas reflexiones, actúa! (no conocías muy bien esa palabra), de que tu voz siga resonando por aquí dentro, de empeñarme a no vender el trozo de corazón donde tu habitaste.
Vino un vendaval y se llevó todo. Yo que siempre he pensado que era invencible.. pero ahora me doy cuenta de que estamos años luz el uno del otro
Ves, otra historia igual, pero hoy tu solo eres el punto y final de esta pagina.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios