Son las sensaciones extrañas las que nos hacen meditar. Mi vida gira entorno a una gata y pocas personas. La mayoría de mis días carecen de sentido y hay veces que no me acuerdo por que apago el despertador. Cuando me asomo a la ventana y veo que hace sol me entra una sonrisilla placentera, recordandome que cada vez queda menos para quitarme la chaqueta. Volví a fumar por nerviosismo y dependencia, ahora consumo las horas igual que los cigarros me consumen a mi: sin ninguna finalidad. Tampoco entiendo muy bien que ha pasado, qué he hecho mal ni quien me ha dado tanta paciencia. Pero sigo levantandome por las mañanas y sigo buscando mis sueños, aunque aun no se muy bien donde están.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios