Hoy es día de mandar a la mierda cosas. Por ejemplo, yo hoy mandaría a la mierda a las personas que tienen complejos y nos recuerdan a los demás los que tenemos. Me gustaría mandar a la mierda también a todos aquellos que te cambian por cualquiera sin ni siquiera parpadear. Por supuesto, mando a la mierda a los que hablan de todo sin saber absolutamente nada, a los encantadores de serpientes, a los que fingen una sonrisa, a los conformistas, a los que no son capaces de perdonar, a los que son cobardes y no saben afrontar sus vidas, a los que no saben lo que quieren y fingen tener justamente aquello que siempre habían querido, y mando a tomar por culo a todas las personas que dicen esas cosas como “tengo todo lo que necesito”, “soy completamente feliz”, “mi vida en este momento es perfecta” o “me voy a morir habiéndolo probado todo” porque todo eso es mentira. Mando a la mierda a la gente que alardea de la buena suerte que tienen, que explotan sus puntos fuertes y esconden los puntos débiles en cualquier trastero. Mando a la mierda, mando a tomar por culo o maldigo a las personas que no saben ser ellas mismas en ningún momento del día. Ni siquiera cuando es de noche y todos los gatos son pardos.
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
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