No soy la más alta ni la más lista de todas. La que tiene los ojos más bonitos, el culo más perfecto del planeta o las tetas más estupendas del mundo mundial. Tengo más peros que otra cosa. La suerte no duerme en mi cama, prefiero que lo haga un buen maromo con arte, no tengo prisa por llegar, pero siempre tengo que ir delante. No te esperaré porque se que te olvidaras de mi, no me hagas promesas de agua, no me des esperanzas de acuarela, que con el tiempo te olvidarás. Pienso lo que digo y me callo más de lo que sé. Fumo lo verde y lo blanco, pido que en el mundo no haya guerras y que el amor solo se practique en mi cuarto.~
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios