''Si me pidieran que es lo que más añoro de ti, seguramente diría aquella sensación constante de tenerte cerca ... Oír el ruido metálico de tu piercing moviéndose arriba y abajo, ese hilo de voz cuando cantas mientras conduces o volver de pronto y engancharte como una niña de cinco años. Echo de menos tus manos grandes, recibir un mensaje justo en el momento en el que yo te iba a escribir o que sonrías de esa forma porque te estás poniendo nervioso y no sabes disimular. Puede que también añoro el optimismo, la fuerza, los momentos tontos e incluso aquellos días contados en los que dejabas conocer un pequeño parte de vulnerabilidad; como me gustaba abrazarte cuando parecía que el mundo estuviera a punto de explotar. ''
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios