''Si me pidieran que es lo que más añoro de ti, seguramente diría aquella sensación constante de tenerte cerca ... Oír el ruido metálico de tu piercing moviéndose arriba y abajo, ese hilo de voz cuando cantas mientras conduces o volver de pronto y engancharte como una niña de cinco años. Echo de menos tus manos grandes, recibir un mensaje justo en el momento en el que yo te iba a escribir o que sonrías de esa forma porque te estás poniendo nervioso y no sabes disimular. Puede que también añoro el optimismo, la fuerza, los momentos tontos e incluso aquellos días contados en los que dejabas conocer un pequeño parte de vulnerabilidad; como me gustaba abrazarte cuando parecía que el mundo estuviera a punto de explotar. ''
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios