Soy como un libro cerrado que aveces al confiar se tiende abrir demasiado,como una estrella que dejo de iluminar sus pupilas por miedo a sufrir,como una autentica extraña avanzando entre la veloz vida y lenta que aveces suele dejar en su apariencia,impaciente y paciente para depende de que cosas,con sueños,ilusiones,con la torpeza de aveces tener idelizados lugares y personas,con el miedo en el cuerpo por pisar un azulejo en falso,por planear cada segundo y luego ver que nada ha salido como pensaba,con las manos cerradas pero los brazos abiertos,como un meteorito caido de un horizonte lejano,como alguien que se sienta en un banco a leer el periodico sabiendo que no alberga ninguna importancia,quedarte mirando fijamente una puesta de sol mientras tus venas van ardiendose de emoción,sentirte ingenuamente especial mientras alguien te abraza,caminar despacio por calles lilasocuras y sentir la soledad atravesandote la piel,o como un hielo fragil se escapa y cae al suelo sin poder hacer nada,Como cuando ya es demasiado tarde para pedir perdon,porque el corazón ya esta roto,y todas esas cosas grandiosas que forman parte de tu alma,tu piel,tus ojos,tu cuerpo,tus huesos,de ti, y que tal vez alos ojos de los demás todo esto y aquello no signifique nada
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios