A veces me pregunto hasta qué punto sería yo capaz de tirar por tierra, todo lo que he hecho por mi dignidad y mi autoestima, por el mismo tren que se escapa de siempre. Supongo que lo hago cada vez que lloro enrabietada por dentro mientras río por fuera, cada vez que me paso toda una mañana en la cama intentando no pensar, cada vez que enciendo velas para asegurarme de que el fuego existe y sigue existiendo cada noche que sigo sin ver el mundo que me rodea. A veces creo que haciendo todo esto, estoy fuera de mí, y muero cada segundo un poquito más. Otras veces creo que estoy muerta del todo, no padezco, no siento, nada. Nada, ni siquiera miedo, no sé, el miedo me lo guardo para cuando creo oír esos pasos de lejos que vienen y me condenan al silencio más triste que se haya escuchado jamás. Porque yo he borrado del diccionario todas las palabras que me recuerdan a algo que tuve, he borrado mis encantos de mi personalidad, he borrado muchas veces la sonrisa. He borrado la verdad al fin y al cabo. Y todo, todo para nada. Porque no sirve de nada malgastar el tiempo intentando borrar lo que únicamente eres. Al final todo sale de dentro hacia fuera. Y lo que pretendíamos que fuese perfecto, se vuelve tremendamente imperfecto en un abrir y cerrar de ojos. Es una mierda, en realidad.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios