Necesito escribir para aligerar la presión de los nervios. Siempre he sido una persona demasiado nerviosa, por cualquier cosa me excito. Vuelvo a aquella mítica frase de "yo sólo busco que me tiemblen las piernas", porque sí, mañana me temblarán más aún de lo que hoy lo hicieron. Y me gusta la adrenalina que se acumula en las venas y que sueltas una vez que estás alejada del mundo, fuera de tu papel dominante acabado el acto. Eso es brutal. Me encanta enfrentarme a mí misma, controlarme sin éxito y que todo acabe para apuntarme un tanto, un "he sido capaz." Sí, voy a salir a comerme el mundo. Mis pilas están más cargadas que nunca.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios