Hoy me has llamado. La próxima vez seguramente seré yo quien te llame porque me habré dado cuenta de cuanto te necesito. Nunca pensé que compartir el primer cigarro o reirte de los palos que nos da la vida uniera tanto. Y pensar que por circunstancias tan comunes nos encontramos y por otras igual te tuviste que ir, no se si te habré mencionado alguna vez aquel libro...no lo recuerdo. Pues segun él, no hay nada peor en la vida que echar de menos, sí, porque no es lo mismo tener a alquien cerca y poder desear que esté lejos o con tan solo acercarse un poquito, ya puedes robarle con cariño un abrazo, un abrazo robado de esos con los que después tan a gusto uno se queda. Siempre me ha gustado esa parte donde nisiquiera se menciona la nostalgia, tan solo echar de menos. Hoy me has llamado tu como tantas veces, seguramente mañana sea yo quien lo necesite. Y volverte a contar eso que tanta gracia te hace y tu falta total de educación y tu desparpajo y tus palabras que unidas no dejan espacio para mí tan solo derepente un sí, vale, en serio, te acuerdas, me acuerdo. Tonterías, pero que hacen que el tiempo corra tan deprisa y dejar de lado todos los putos problemas para refugiarte en un momento de los de antes. Siempre me acuerdo y no lloro porque no quiero. Un día de estos de mañana, seré yo quien te llame.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios