¡Claro que era perfecto! Sólo estaban nuestras paranoias, con nuestro contacto inicial, con nuestras ganas de conocer y que nos conocieran...
Era nuestra burbuja, nuestro refugio, nuestro "¡Eh! Sólo estamos tú y yo, nena"...
Pero de pronto el viento ajeno comenzó a soplar, a movernos de sitio, a tambalearnos, a obligarnos a pensar en algo que no fuera nuestro espacio...
Y comenzó a entrar gente y problemas (Sí, problemas de primer mundo, pero problemas) muchos y malditos problemas, y negatividad, mucha negatividad...
Todo eso empezó a hacer que nuestro espacio escaseara, el peso aumentara, nuestras ganas mermaran y nosotros descendiéramos hasta que "PLOP!", ya no había burbuja, ya no habían ganas, ya no había espacio, ya no había nada...
Y sé que no se puede, pero... Joder, ojalá hubiésemos podido estar en nuestra puta burbuja para siempre.
Una vez me dijiste que todo iba bien cuando era entre nosotros dos, sin nadie más...
¿Por qué permitimos que todo lo demás importara más que nosotros?
De pronto, sólo hay gente, problemas, tonterías triviales... Y tú y yo sobramos en esa burbuja.
Y así hemos acabado...
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
Comentarios