Mi sentido (Ir)racional me hace querer ir corriendo a buscar lo que quiero, a quien quiero...
Pero me he equivocado tantas veces de camino cuando creía correr en la dirección correcta que ya dudo,
antes lo hacía creyendo llegar hasta el lugar idóneo, pero, hay, gilipollas de mi...
Heme aquí, estática y superficialmente sujeta a un mar de nubes de recuerdo llenos a partes igual de condensadas de nostalgia y resentimiento.
La verdad es que ya no sé a dónde correr ni por qué o quien hacerlo...
No me apetece, no tengo ganas...
Extrañamente, después de tanto empeño sólo me apetece quedarme sentada en mi nube junto a una pila de libros...
Sin correr, sólo esperando.
Y lo que quiera o quien quiera venir vendrá.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios