Nado en un océano de dudas que arañan mis buenos pensamientos. Tengo pánico de no poder arrancar esa mancha negra, esa contaminación intermitente que viene y va, arrasando con todo a su paso. Ser feliz no debería ser lo que da miedo sino todo lo contrario, (la gente teme al sufrimiento, ¿no?) Ya que vivimos, que menos que disfrutar de ese tiempo que se nos ha concedido, que menos que vivirla con un mínimo de calidad. He sido una cobarde y no quiero serlo más, no quiero más guerras inútiles e injustas conmigo misma ni por supuesto con personas a las que quiero. Rallarse solo sirve para eso, para rallarse, es la palabra más sosa y sin contenido del mundo (la odio).
Hay una frase que creo que es clave para cualquier problema “lo que es, es”, básicamente aceptación, abrazar a la vida y al destino, entregarse y a partir de ahí vivir relajado. Son tantas cosas las que se quieren pulir…
…y es que joder! en el fondo, es tan bello vivir a veces…los jodidos pequeños detalles que le dan sentido a tu vida en una milésima de segundo, una sonrisa, una escapada, un buen polvo, un sueño…y ahí justo ahí te sientes el ser más gilipollas del mundo por haberte estado comiendo la cabeza durante tanto tiempo…
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
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