Me cansan tus idas y venidas, tus confusiones y cosas no resueltas. Me cansa que me mires como si realmente estuvieses viendo algo para que luego sea invisible como los demás y por eso no merezca tu trato especial. Me cansan mis ganas de verte, mi ímpetu, mi fuerza… porque cuando tengo que luchar por algo lucho, cuando tengo que hacer cosas impensables las hago si mi corazón me las dice pero luego decepciona que después de todo no sirva para nada. Al menos puedo estar tranquila de que no soy una cobarde y de que intento antes de rendirme. Estoy “hasta los huevos” de los cobardes. Repito…”estoy hasta los huevos”…. de los cobardes. Y ahora me voy, a sacar a mi perro, a currar, a cervecear a la salida con los amigos y a vivir.
Tengo muchos años ya y muchas cosas vividas para ser faldera de nadie. Chin – Pún. :D
¿En serio?
Esta es la historia de la más breve de mis relaciones, pero también de la que terminó, al menos para mí, de manera más confusa. Ya había tenido problemas anteriormente a causa de mi bisexualidad con algunos de los chicos con los que había estado. Lo que no podía imaginarme era que quien llegaría a dejarme por ello sería una chica, la primera y última chica con la que he llegado a tener una relación de pareja. Debo decir que creo que no fue el único motivo por el que decidió no continuar conmigo. Nos habíamos conocido por internet, teníamos una relación a distancia y las cosas no eran fáciles. No nos podíamos permitir vernos tan a menudo como nos hubiera gustado, pues vivíamos a casi tres horas en coche. Ninguna de las dos contaba con vehículo propio y ella vivía en un pueblo al que llegaban pocos autobuses. Pero no sé, podría haber alegado otro motivo para cortar conmigo que el de mi orientación sexual. Me cayó bien, empecé a seguirla y ella a mí y a raíz de eso empezamos ...
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