Esta eres tú, este es tu nivel de odio:
Demasiado alto para alguien de tu tamaño.
Eras una niña risueña, de esas que tienen fe hasta cuando nadie la tiene, de esas que se pasan el día riendo y queriendo hacer reir a otros... Eras una niña feliz con poca cosa y descontenta con menos aún, la ignorancia del mundo era tu mejor arma, pero te la arrebataron... Te obligaron de malas maneras a ver cómo es la gente de verdad. Te diste cuenta de que ningún amigo o pocos son reales... Que la mayoría son caretas de papel cartón.
Recibiste un duro jarronazo del amor y de la vida,
luchaste y no te sirvió más que para nada.
💫
Perder a tu mejor amigo es perder un pedazo de alma. No es solo alguien con quien compartías risas, secretos o días enteros de conversaciones sin fin. Es perder a esa persona que hacía que el mundo fuera más soportable, que convertía lo cotidiano en especial, que era capaz de arrancarte una sonrisa incluso en tus días más oscuros. Cuando tu persona favorita en el mundo se va, todo pierde color. La rutina se siente vacía, las horas se hacen eternas, y cada rincón guarda un recuerdo que duele tanto como consuela. Porque sí, recordar también duele. Es como tener una herida abierta que sangra cada vez que piensas en lo que ya no será. El suicidio deja preguntas que nunca tendrán respuesta. Te rompe por dentro imaginar cuánto tuvo que sufrir en silencio alguien que, por fuera, parecía lleno de vida, alegría y risas. Te castigas pensando si podías haber hecho algo más, si una palabra, un abrazo o una mirada hubieran cambiado su decisión. Pero la verdad es que el dolor que él llevaba ...
Comentarios