domingo, 25 de julio de 2010

Tu pasado amargo, mi constante deambular, tu tranquilidad, mi ansiedad de no sé qué, tu cuerpo, tu mirar, mi falta de voluntad, orgullo, dignidad, sinceridad, daño gratuito. Sin mirar atrás pero sin ganas de olvidar; mucho corazón, falta de dirección. En la soledad utopías para perder. Me acompañará la imaginación. Tu desconfiar, y mi espacio por ganar, tu fidelidad y mis ganas de probar. Tu eterna indecisión y mi "déjate llevar". Tu insatisfacción. Mi decepción. Nuestro fracaso...

viernes, 23 de julio de 2010

Me gusta leer. Ver películas en mi casa los domingos y comer palomitas. Reír, adoro reír. Estar con mi familia. Hacer feliz a alguien. Mis amigas. El queso. Las sandalias y los bolsos. Me encanta celebrar los cumpleaños de los demás, las sopresas. Quedarme dormida escuchando a alguien respirar. Caminar de la mano de alguien. Estar en casa. Amar. Disfruto con la primera sandía del verano. Me gusta cuando digo algo simultáneamente con otra persona. Sentir un olor familiar. La sensación que obtengo cuando una idea funciona. Me gusta fumar, sobre todo después de comer. Sentir las sábanas limpias. Me encantan los paisajes especiales. Recordar viejas historias con la familia o amigos. Recibir un cumplido inesperado. Tener un ataque de risa. Encontrar dinero en los bolsillos de la ropa. Hacer que alguien sonría.

Soñar, adoro soñar, creo que nací soñando. Me encantan los abrazos. Las conversaciones sobre cosas pequeñas, pero importantes. Me encanta la dulzura de los momentos en los que se comparten sentimientos. Los chistes. Me encanta cocinar, aunque a mi manera. Bailar, jugar… Me encanta dormir, o hacerme la dormida mientras sé que alguien me mira. Viajar. Aprender. Que me miren y sonrían. El cielo cuando es completamente azul y sin nubes. Hacer muecas en cualquier espejo. Las casas con techos altos. Los trampolines. El verde de los árboles. Los bebés aprendiendo a hablar. Los folios de colores. Amo las manos de la gente. Los silencios cómodos. Mi nombre. Que me miren a los ojos. Mirar a los ojos. La luna cuando sale de día. Cádiz. El olor de los libros nuevos. Me encanta desahogarme. El café, en especial el cafe bombom. Me encantan los diálogos de las peliculas de amor. Besar. El calor de la piel. Los ojos claros. Las pieles morenas.Las barbas en los hombres. El sonido de las teclas al teclear. Agua fría cuando tengo sed.
Bañarme con agua caliente. Escuchar. Recibir llamadas improvistas. Que me entiendan, y poder entender. Pisar las hojas secas de los árboles y escucharlas crujir. Ver nevar. Poder pedir perdón a tiempo. Estar con alguien sin hacer nada. Ver dos viejecitos pasear cogiendose de la mano. Conversaciones en papel. Las miradas vergonzosas. Dormir entre dos almohadas. Decir: "qué emoción". Las salas de cine vacías. Hacer cosquillas. El olor a tierra mojada. Las burbujas de los charcos al llover, siempre me han parecido curiosas.

Me gusta tener la razón cuando todo el mundo me dice que no. Mi madre y su habilidad de descifrar lo que a veces quiero decir. Enloquezco con los niños. Me encanta la sensación de ganar a mi primo pequeño a su juego favorito. Los secretos. Encontrar llamadas perdidas. El eco. El ruido de los tacones contra el suelo. Las mandarinas. El chocolate. El sabor del pan recién hecho, su tacto y su olor. Amanecer en la playa. Recordar momentos pasados. La letra Calibri al 12 del word. Los nombres Carlos y Africa . Inventarme palabras. La palabra “sinceramente”. Me gusta acentuar cuando escribo. Corregir redacciones de alguien que está aprendiendo a escribir. La gente que se fija en los detalles. Que me acaricien en la espalda. Maquillarme. Fijarme en los detalles. Las manzanas. La Navidad. Los finales sorprendentes.

Me encanta pasear descalza por la playa, sobre todo si es de noche, y notar la arena fría en los pies. La magia de los reencuentros. El número 13. Poner obsesionadamente las comas donde van. La música. Mis ojos. Mis llantos sin razón. Escuchar voces que hecho de menos. Beber coca cola light. Cantar a todas horas. Saber que mi madre está bien. Peinar.Las trenzas. Las rastas. Me encantan las series.El cine. Cambiarle la letra a las canciones. Los brazos de los hombres. Dibujar en los cristales empañados de los coches. La decoración. Leer mi diario. Cuando me río por todo. Las rebajas. Hablar sin parar. Lavarme la cara. Levantarme tarde. Hablar por teléfono. Hacer locuras. Acostarme tarde. Los colores chillones, aunque amo el gris, Los perfumes. Hacer fotos. Los lunares escondidos. Acordarme de algo que nadie recuerda. Me encanta terminar todo lo que empiezo, aunque a veces sea tarde
Me he cansado. Me he cansado de llorar cuando realmente quiero gritar. Me he cansado de hacer malabares para encontrar en qué punto del camino hice yo algo mal cuando la culpa es de otra persona. Estoy hasta los cojones de lanzar puñetazos y hacerlos volverse contra mi pecho.

También me he cansado de tener que aparentar que una situación es normal, que nada ha pasado. Fingir que nada tiene tanta importancia, que no me afecta y a nadie afecta, que es común.

Me he cansado de intentar hacerme creer que no necesito cosas. Que no lo necesito sino que lo quiero. No. Hay cosas que se quieren y hay cosas que se necesitan. Hace varios años, llenaba hojas de cuadernos llorando que me faltaba algo, que necesitaba algo y no sabía qué. Cuando me cansé de lloriquear decidí que ya no quería necesitar cosas nunca más. Ahora comprendo que esas cosas no se deciden y que todos –sí, todos- tenemos necesidades. Y sólo quienes lo admiten y se preocupan por atenderlas y satisfacerlas viven felices.

miércoles, 21 de julio de 2010

Lo que quedó demi

A veces los humanos nos cegamos. Nos volvemos unos completos estúpidos y creemos cosas que en una situación normal no creeríamos ni hartos de vino. Me refiero a cuando sabemos que no llamará, pero nos quedamos enganchados del teléfono por si acaso suena. Mientras repetimos "no va a llamar, no va a llamar" y nos vamos autoconvenciendo, y nos llevamos el teléfono al cuarto de baño, a la cocina, al salón, a la terraza... Incluso sé de personas que se han quedado en casa por esperar a que el teléfono sonara. Me pregunto qué parte de mí se ha quedado en esa estúpida historia telefónica. Lo que sí sé, lo que sí sé con certeza es la parte de mí que ha sobrevivido a que el teléfono no sonara. Y es una parte estupenda. Es la parte que se queda en casa leyendo mientras yo salgo de fiesta. La parte que me recuerda cuando estoy en el baño que voy lo suficientemente borracha como para empezar a dejar de articular palabras sin ton ni son. Ha sobrevivido la parte de mí que nunca se arriesga, la parte de mí que camina sobreseguro. Ha sobrevivido la parte de mí que no escuché cuando agarré el teléfono y llamé. Ha sobrevivido la parte de mí que siempre aparto a un lado, la parte que luego me sanciona con un "Te lo dije, te has equivocado". Ha sobrevivido mi parte menos mia, esa parte que teme de una forma desorbitada que alguien le toque el corazón. Ha sobrevivido esa parte que siempre pone un escalón entre yo y el otro. Un escalón que yo siempre acabo saltando. Un escalón que he jurado mil veces no volver a saltar. Un escalón que volveré a saltar la próxima vez.

lunes, 19 de julio de 2010

Lo cierto es que, no puedo estar asi.. Si, ya se que dije que podia pero, no puedo.
No puedo comprometerme a ser quien no soy, Porque.. yo soy muy emotiva, me afectan las cosas, si necesito poder estar enfadada y hablar de como me siento, porque bueno, yo soy asi, y...
no quiero cambiar, no puedo.
Y el caso esque tu ya lo sabias, y aun asi ivas tras de mi , porque querias vivir algo conmigo y ahora no tienes coraje para hacerlo..Lo que demuestra que eres un cobarde.
Y lo triste del tema esque algun dia te despertaras de pronto y te daras cuenta de lo que has perdido y sera demasiado tarde.
Habia llegado el momento de pasar pagina..de olvidar las viejas costumbres y viejos sueños porque estoy dispuesta a seguir adelante y aver que me depara la fortuna.
Decir que vas a pasar pagina es una cosa, pero hacerlo es muy distinto... perder la estabilidad, aceptar los riesgos...

viernes, 2 de julio de 2010


Que vivo el dia a dia y no el mañana de ayer...