sábado, 31 de octubre de 2009

En tu mano está el decidir que las cosas buenas se conviertan en cosas mejores.

Cuando se tiene miedo, se pueden hacer muchas tonterías, como convertir las cosas buenas en cosas malas, y eso, eso sólo se logra evitar cuando dejas de tener miedo, y dejar de tener miedo, significa dejar de hacer muchas de las cosas que antes hacías con el objetivo tan vulgar de poner asfalto donde antes había campos llenos de tulipanes.

Así que convirtamos todo en cómics de ciencia ficción y vida interior.

jueves, 29 de octubre de 2009

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cuando río, río. Cuando lloro, lloro. Cuando me enfado, me enfado. Y cuando me enamoro, me enamoro.
El otro día me dijeron que me tomo la vida demasiado personal. Pues bien. Si no me la tomase de forma personal, esta vida que me ha tocado vivir podría estar siendo de cualquier otra persona, así que prefiero tomarme las cosas en serio y decidir que soy yo la protagonista incluso de las cosas que pasan de lado y aún así me afectan.
El otro día también me di cuenta de que nadie va a venir a salvarme el culo de nada. Si de algo carecemos es de super héroes que son contratados para ir salvando a la gente de sus contratiempos diarios. Así que al menos me creo por un rato que él ha venido a salvarme de todo el mal mundial y que entre sus brazos nada ni nadie va a poder hacerme daño. Puede parecer una exageración, pero yo vivo así mi vida.
Sé que en el fondo es de tontos tomarse las cosas en serio. Porque la seriedad acaba pudiendo con lo banal de relajarse pensando que quizás “nada es para tanto” y entonces ahí es cuando yo fallo. Después, creer que vuelas cuando él te besa es sólo para las películas, porque, en el fondo, cuando aterrizas vuelves al mundo real y te das cuenta de que no puedes besarle siempre que te apetezca. No puedes volar siempre que se te antoje.
Entonces, después de todo, prefiero tomarme las cosas en serio y prefiero sentir que vuelo y que cada noche antes de dormirme puedo recordar el beso de hace unas horas y sentir que vuelo de nuevo. Todo es cuestión de las ganas que le pongas. Obviamente no puedo disfrutar de él siempre que quiero. Obviamente exagero cada vez que siento que la cosa va conmigo si pronuncian mi nombre, para bien o para mal. Y obviamente no soy la amiga perfecta, la hija perfecta, la novia perfecta, la hermana perfecta o la estudiante perfecta. Pero intento querer y que me quieran. Y con eso me basta para saber que lo absoluto en realidad de tomarse la vida en serio es sentir que te quieren, y saberlo a ciencia cierta no tiene precio. Porque eres la protagonista en la vida de muchas personas. Y eso no es de película
.

martes, 20 de octubre de 2009

No volveré a dejar que mis lágrimas me impidan ver tanta belleza como tengo a mi alrededor,asi que... me voy con el arte a otra parte.

:)

domingo, 18 de octubre de 2009

Vivir en realidad es hacer tiempo hasta que nos pasan cosas diminutas, geniales, que nos ilusionan, detalles que nos envuelven entre nubes, o momentos duros en los que tenemos que tomar decisiones.

Y aunque nos parezca en el momento que hemos pecado de atrevimiento, con el tiempo nos damos cuenta de que hasta los fallos tienen parte positiva si sabemos encontrarla. Aunque sólo sea porque después de todo, sientes que eres más fuerte que antes. Eso que has ganado. Que hemos ganado.

Siempre se me ha dado mal chuparme los problemas sola. Desde pequeña he necesitado que alguien me dijese que no había ningún monstruo en la habitación, que los fantasmas no existían y que no estaba gorda, si no que era “fuerte”. Después fui creciendo y me di cuenta de que sin amigos y amigas no era nadie. Empecé a valorar a mi familia como nunca, y me di cuenta de que necesitaba unas palabras de aliento en cada momento, como “seguro que apruebas”, “qué guapa estás”, “mañana nos comemos el mundo juntas”, “tranquila, parece que no es un cabrón” o un “te quiero mucho churri”. Y ahora que ya soy un poco más mayor, me gustaría que a veces las cosas fuesen más sencillas. Cuando se tiene miedo, bien por fantasmas, o bien por quedarse sin pandilla en plena adolescencia, o por un granito aquí u otro allá, te das cuenta de que lo sencillo de tener miedo a los fantasmas tiene su encanto. Ahora se tienen miedo a otras cosas. Da miedo quedarse solo principalmente. La soledad es una putada. Da miedo que de repente personas a las que quieres dejen de quererte en sus vidas. Y da miedo que la vida, que es así, según una visión conformista, te putee, y que encima nadie te abrace para que el golpe no sea tan fuerte, aún teniendo a muchas personas que se supone que lo harían gustosas. Todos con los veinte ya pasados tienen problemas, todos tienen poco tiempo y todos se ven puteados por un grano, una patada en el culo o un suspenso. La duda es… ¿y yo, qué? ¿Qué pasa cuándo la persona que siempre está en activo ahora está en pasivo porque no puede hacer otra cosa? No hay intercambio de papeles, no hay un puto feedback. Y todos duermen en sus casas, y tú te ves en frente de un hombre vestido de blanco contándote historias para no dormir que hoy por hoy no te dejan dormir. Y mañana al igual que hoy nadie te preguntará qué son esas historias, si estás asustada o si necesitas dormir acompañada porque sola entre tanta oscuridad sientes que puede haber fantasmas.

Quiero ir al lugar de la foto. El calor era asfixiante. El agua estaba caliente. Me aburrí soberanamente. Eché de menos a mucha gente, a él. Pero era dulce, todo era dulce. Porque no tenía miedo a nada.
Dime tú que me lees...
No se te haria raro no saber de que hablar con la persona que quieres?
Es muy raro.
Es muy raro estar a tanta distancia con una persona que se encuentra a 5 cm.
No es tán fácil, no.
Que ya te digo yo que no lo és.

Que busco soluciones y no las hay.
Y que aunque me digas que no... no me sale.

No existen tantas coincidencias.
Y si existieran ¿porque cojones las tienes tu todas?

Que no es tán fácil, mi vida, que no lo és.






(Solo me queda desahogarme un dia más... y envenenarme más cada vez que me muerdo la lengua)

Siempre a un corazón inocente... le saldran pretendientes rebeldes,siempre.

Reset . Reset . Reset . Reset . Reset . Reset .Reset .
Reset . Reset . Reset . Reset . Reset .
Reset . Reset .Reset .
Reset .





(te mientes a ti misma princesita no es tán fácil)

¿Cuando una se cansa de ser buena?

Princesa empieza a mirar por ti, y despreocupate.
Los que de verdad te merezcan la pena van a estar siempre ahi, y lo sabes.
Aqui no gana quien más guarde,
ni quien mas aguante,
ni quien más respete.
Aprende una cosa Princesa, nuestra vida no se diferencia en nada de los animales de la selva
nosotros somos los animales, y decidimos a quien comernos.
Tonta de ti que siempre estuviste a "dieta".
Ya es hora de "engordar"
(como dicen otros)
y que empieces a comerte el mundo, porque tienes dotes para hacerlo.

Duele pensar y asumir eso, pero es asi,
sino te alimentas serás deborada Princesa.
Y tú no puedes ser deborada por nadie, porque no debes dejarte
porque aunque no lo creas, si te lo propusieras serias las mas devoradora.
Mirate... vás de cara.
(Una gran forma de ataque)

Deja de perder el tiempo, dejando crecer a quien no se lo merece
y crece tú, CRECE.

(vé encendiendo la candela, que vamos asar carne)


Deja de sufrir por quien no lo merece,
QUE LES FOLLEN A TOD@s.
Hay cosas que no entran en mi cabeza...
Como por ejemplo el estar aqui "sin él",
y tú? tú más unido que nunca.
Cuando no fué culpa mia.
Si pudiera lloraria, pero ya me quedé seca.

Ya no veo el cine igual de mágico que lo veia antes,
intentaremos buscar la magia en otro lado.
Me duele pensar, pero para no joderme
solo pienso que yo lo he hecho peor.
Y hoy por hoy, no me arrepiento.
Es extraño...
Cualquier cosa que me gusta me lleva a pensar las cosas de siempre.
Lo mismo de siempre.

Solo te digo una cosa, con el corazon en un puño:
"Caminaré lo que tenga que caminar contigo, mientras no te lleve arrastrando."
Que sea porque tu quieras.

Sino... seguiremos tropezando.
¿Quieropoder,quierespoder?



Y si, si lo sabia, pero preferi no hablar del tema.

Entre unas cosas y otras no tengo ganas de nada.
Quisiera el borrador de memoria de Men in Black ,
para no pensar más de la cuenta cuando no estoy en condiciones.

¿ Sabes qué, niña?
Cuando estas triste que casualidad, siempre llueve.
Y cuando llueve mucha gente está triste.
Llueve porque tú estás triste pequeña.
Pero que bastarda puede llegar a ser la gente.
Y que asco me dan.
Siento que se me va a salir el corazon del pecho, pero pienso e intento relajarme.
Me apesta.Me averguenzo.Me arrepiento.
Puta Ciudad.
Quiero marcharme lejos, y quiero que sea contigo.
¿Me acompañas?
Miro al pasado... Zas! pellizco en la barriga.
Miro el presente... Zas! de nuevo otro pellizco.
Tantas cosas son las que tengo en mi cabeza...que no me dejan.
Pienso en el futuro, y Zas! de nuevo ese pellizco.


¿Alguien sabe como quitarlos?
¿Porque supuestamente mi actitud no es la apropiada?
¿Demasiado sensible? Quizás me tomo las cosas como no debiera. A veces pienso que todo es una mierda, pero tan solo tengo que pensar y analizar que no es así, que solo es algo en concreto lo que pueda llegar a preocuparme.

Gente sin detalles... a patadas, importantes para mi los demás me la sudan.

Me cansé de intentar hacerlo todo bien es agotador para solo una persona.
En fin...

Pensar mata , nose como sobrevivo a los recuerdos.

martes, 13 de octubre de 2009

Dos bandas que abrazan
la materia de las sensaciones
y abren camino a especulaciones
inhóspitas.

Roze de tela...





[Soy la persona que mejor
esconde las cosas :)
No las encuentro ni yo]
Miro abajo
soledad, añoranza, recuerdo

Miro al frente
felicidad, sonrisas, cariño

Dejaré de mirarme los pies
no me viene bien :S





[Encontrando frases dichas
en el fonfo del ordenador]
Algún dia amiguitos...
me comeré vuestros corazones caducados.
No me sentará mal porque ya,
he conseguido tener estomago pà'tò!
:)


lunes, 12 de octubre de 2009

Sé que a veces mis locuras y yo estamos muy por debajo de la media considerada normalidad. Mis obsesiones me hacen perder la cabeza y así me convierto en perdedora de mis propias expectativas, o de las tuyas. Cuando te sientes sola se es capaz de hacer no válida hasta a la persona que más quieres en el mundo. El muro construido a base de contradicciones cada vez es más alto. Guardo todas las voces que he escuchado a lo largo de mi vida en el fondo de mi mundo y lo que hay al otro lado del muro no lo veo porque no me dejan, no lo quiero ver o simplemente mi corazón no entiende de tanta hostilidad y racionalidad. Así que por ahora me conformo con ser una buena perdedora. Obviamente nunca he sabido sostenerme por mí misma. Tampoco he sabido salvarme del invierno en verano, del peso de las hojas caer en pleno mes de octubre. Los colores cálidos no existen desde hace tiempo, y necesito que vengas y me salves a diario, de lo que me lleva años pasando y es ahora cuando lo estoy sacando, o cuando me estoy dando cuenta de ello. Resulta que me veo en ese recuadro y me veo demasiado del mundo real. Me gustaría verme un poco más extranatural de vez en cuando. Y me gustaría que aquellos por los que yo daría mi vida y no lo saben la diesen por mí también, aunque sea una vez en la vida. Los que lo saben suicidaríamos cada parte de nuestro cuerpo por un minuto más para estar juntos. Pero da igual, pedir que alguien se arriesgue por ti es demasiado, sería exigir mucho y ya hay demasiados corazones que merecen más ser salvados que el mío. El mío es de repuesto. Porque por ahora tengo la certeza de que por muy roto que esté tus dedos cuidadosos se encargarán de arreglarlo cuando empiece a dejar de latir. Y así siempre que lo haga, y así siempre que estés junto a mí, varado, sin saber por qué, en mis contradicciones, en mis locuras, en mis obsesiones, y suicidado en mis palabras que últimamente parecen no saber decir nada.

Dime al oído cuál es tu secreto para ser tan bueno conmigo.

lunes, 5 de octubre de 2009

A veces pienso que los seres humanos nacemos con una capacidad de odiar tremendísima. Después, cuando somos conscientes de que nuestras madres nos quieren empezamos a quererla a ella, y después a otras personas, sin importar condición, sexo o edad. Al cabo del tiempo hay personas que nunca han aprendido a querer, y otras sin embargo se exceden queriendo y sufren por haber querido tanto, a quien no debían, o a quien sí debían pero no eran correspondidos.
Entonces me di cuenta de que las personas básicamente lo que hacemos es utilizar a las personas a nuestro antojo. Y de esto, no se libra nadie. Primero conocemos a alguien, lo examinamos, y si puede cumplir alguna función para nosotros, le utilizamos, sacamos sus entrañas y sus posibilidades, tiramos de la cuerda hasta que no queda nada. Y cuando ya le hemos sacado todo el jugo, le matamos. Le odiamos, aniquilamos los buenos momentos, los sustituimos por las sensaciones de ira, nos aliamos con otros para abandonarle en el vertedero, y luego, ¿qué queda? Nada. Estamos solos en medio de la nada, en medio del odio, en medio del veneno, y cuando es demasiado tarde para rectificar, nos refugiamos en el odio porque es lo primero que sentimos cuando alguien nos hace daño. Lo de la pena, la tristeza, es para los débiles. Y se supone que ninguno de nosotros nos consideramos débiles cuando nos hacen daño.


No te fíes nunca de un animal herido.
No metas el dedo en la yaga que me vas a hacer sangrar todas las heridas de mi vida. No te fíes tanto de mí, pues me han herido varias veces y no hay personas más desconfiadas y ruines que las que hemos sufrido por sufrir porque simplemente se supone que así lo hemos querido. Todo depende de lo que hayas querido, y de lo dispuesto a sufrir que estabas desde que te expusiste al dolor siendo plenamente consciente de ello. A veces se nos da mal querer y no sabemos hacerlo bien, y cuando todo está por estropearse y encima te esfuerzas por que todo siga en pie, y te sale mal, te advierto que todo lo demás acaba siendo peor de lo que ya era antes. Y sólo queda mirar al suelo e ir avanzando sobre las baldosas rugosas. Mientras tanto los demás sólo saben encogerse de hombros, y lo único que necesitas quizás es un beso, un abrazo o un perdón, aunque sea de refilón, aunque sea sin ser sentidos. El sentimiento lo inventas tú. Y cuando ya lo has intentado unas cuantas veces, y has perdonado una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, la ignorancia, la indecisión y el hecho de no importar nada al resto, te replanteas si de verdad merece la pena querer tanto si luego acabas de cualquier forma tirado como un perro en medio de la periferia de la ciudad. Tu perdón no sirve, tus palabras tampoco, tus rodillas tampoco, y tus heridas mucho menos. Entonces tú y tu ente moriréis y no quedará nada, al menos, para algunos. ¿Merece la pena, entonces?

Mátame si ya no te soy de utilidad.
Hay palabras que se las lleva el viento y
las hay tan escondidas que se quedan en el sentimiento...
perdidas entre besos,sonrisas,abrazos,caricias,gestos y miradas.

Próxima estación: Esperanza.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cada día que pasa tengo más claro que la amistad no es algo que se compre, ni que se regale. Ni que se haga por hacer, porque es lo que toca y así nos lo han enseñado, y así somos más perfectos en el escaparate de lo que es vivir de cara al resto. La amistad es algo que se da sin esperar nada a cambio. Es algo que no entiende de condiciones, de circunstancias, de traiciones ni de cambios de humor. La amistad es algo que envuelve un sentimiento de amor, de comprensión y de entendimiento entre varias personas que se aguantan los unos a los otros sin saber por qué, que coinciden en la vida y que están dispuestos a ser compañeros los unos de los otros en cualquier tipo de lugar, circunstancia, tristeza o felicidad. El otro día me di cuenta de que cuando ellos no están me siento sola. Realmente sola y jodida en este mundo de locos en el que todo el mundo se está volviendo jodidamente loco, egoísta y protagonistas destructores de sus vidas y de las del resto. Sin vosotros las cosas dejan de tener sentido. Él me ve más triste y no sé cómo quitarme el mono de vuestras risas, que son un placebo de la ansiedad que genera todo lo malo. Con vosotros incluso lo malo a veces es bueno. Sois mi parte buena. Gracias por serlo.
El mundo empieza cada día a imponer su verdad. El sol sale y otros se van. No entiendo cómo hay personas que pueden irse tan lejos estando tan cerca de mí. O quizás es que yo misma les eché. Ya no sé ni lo que ha pasado en verdad. Cada día les sientes más lejos y no puedes hacer nada por evitarlo. Quizás esté siendo egoísta por decir adiós sin decirlo, pero llevar a cuestas el dolor en la espalda es duro sobre todo cuando las vías del tren se bifurcan tras sortear mil baches inexplicables y eliges un camino, y no puedes volver hacia atrás, porque ya estás tan dentro de la nueva trayectoria que lo malo de antes incluso se te acaba olvidando. Aunque mi silencio diga lo contrario, todos los días me acuerdo de lo feliz que he sido antes de que el mundo diese un vuelco. Y repito, quizás me esté equivocando, y pido perdón por ello, pero lo único que me apetece hacer en este momento es ser yo misma incluso cuando estoy sola en casa y no tengo nada que hacer más que pensar en sus pestañas. Y ahora que empieza otra vez lo nuevo, confío en que todo lo que se mueve en mis entrañas mejore o por lo menos sea menos áspero.
Verano muerto y la pena también. Ahora tengo ganas de empezar, y seguir (con vosotros, y contigo) hasta el fin del mundo. Y pensar que quizás algún día este mes tan horrible y que nadie me va a devolver sea borrado de la historia y que todo vuelva a ser como antes. Eso es lo único que me da fuerzas. La esperanza de que un día os podré volver a querer.

miedo

El miedo paraliza. No sé cómo ni cuándo empezó esta sensación, pero el miedo hace que el corazón se congele, la sangre deje de correr por todo el cuerpo, los sentimientos no salgan a flote y no sepamos ver los colores maravillosos que tiene la vida. Se toman decisiones, bien, o mal tomadas. Y tienes tanto miedo que lo único asegurado es lo que tienes en casa. Y él, o ella. Y justo en el momento de inflexión, en el momento en que todo empieza a cambiar por fuera, pides que lo de dentro, lo que no se puede explicar, lo que te hace volver a casa pronto y lo que te hace madurar, al menos, tampoco cambie, y sea tan placentero como hasta ahora. Entonces, cuando se tiene miedo, lo único que se desea es salir del laberinto, o quedarte dormido en medio del tumulto y soñar con cosas bonitas. Y por ese rato, por muy pequeño que fuese, habrás dejado de tener miedo. Y poco a poco, te irás olvidando de que el miedo intentaba nublarte las pupilas. Y volverás a querer llegar pronto a casa, y a meterte en la cama siendo acompañado. Y de qué forma…



Quizás es que esté dejando de ser una niña… Y en realidad es eso lo que me da miedo.

Al menos mi seguro de vida sois vosotros, ellos, y él.