martes, 30 de diciembre de 2008

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Todos somos cadáveres y todos queremos llegar al Edén.
Rozar el cielo no es cosa de pilotos previamente preparados. Se supone, que cada uno de nosotros está destinado a rozar el cielo aunque sea sólo por unas horas, para demostrar al oleaje que nos trajo hasta aquí que nosotros podemos nadar, y bucear, ser seres sobrenaturales que buscan y encuentran placer y un lugar entero lleno de todas las canciones bonitas del mundo que sonarán una tras otra bajo la mirada de aquellos que aún nos guardan las ganas de ir contra marea. La mayoría de las veces no tenemos ni idea de a dónde vamos a ir a parar. Otras, nos hacen tantísimo daño que creemos que la solución perfecta es abandonar la aventura a la mitad y quedarnos en una isla desierta de por vida. Otras, simplemente nos cansamos de todo y seguimos nadando aunque no sepamos de dónde sacamos tanta fuerza y tantas ganas, y a veces, llegamos a playas desiertas donde nos plantamos a descansar. Y otras, pero estas pasan menos, es la marea la que te lleva y tú te dejas llevar, te dedicas a soñar, y una vez que has llegado justo a la línea que une horizonte con mar, los sueños se te hacen realidad. Llámalo magia, llámalo destino, llámalo suerte… Lo más grande que le puede pasar a una persona, es llegar hasta este punto, y no sentir miedo. El miedo, sólo sirve para guardártelo en el bolsillo cuando tienes que hacer algo importante, o al menos, eso dice él. El miedo a abrir la boca y decir lo que piensas, el miedo a las consecuencias, el miedo al rechazo, el miedo a una mala mirada, el miedo a que pasen los años y hacerte de hielo, el miedo a una mala caída, el miedo a sentir de más, el miedo a hacerte ilusiones en vano, el miedo de que no se te cumplan los sueños, el miedo de no encontrarle nunca, el miedo de sentir que nadie te escucha. El miedo a sentirse solo. Porque, creo, que a estas alturas, lo peor que le puede pasar a alguien, es sentir que está solo. Y pensar todo esto, incluso ya da miedo.
Y lo que menos aguantamos los dos, es que las cosas no salgan como queremos.


Supongamos que es Navidad...


Como una cancion sin musica...

Como un niño sin su juguete nuevo. Como una canción sin estribillo. Como un cuento sin amor. Como una playa sin arena. Como un océano sin olas. Como un amor de primavera sin baile de fin de curso. Como un verano sin helados. Como una Navidad sin engordar. Como una cartilla sin fondos. Como una paloma sin alas. Como una barra de bar sin tequila. Como una noche loca sin canciones de mierda. Como una tormenta sin truenos. Como un corazón sin válvulas de escape. Como una noche sin velas encendidas. Como una película de miedo sin gritos. Como un domingo en la cama sin nada que hacer. Como una guitarra eléctrica sin amplificador. Como un Nueva York sin Manhattan. Como una religión sin milagros.

Igual. Así estoy yo.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Donde está mi sitio

Llevo de un tiempo para aki que no se donde esta mi sitio. las cosas
van viene se mueven pero yo estoy quieta como en no se que peli que
todo se movia rapidisimo alrededor y yo inmovil abria los ojos
intentando que no se me escapara nada pero q imposible resulta... estoy
en medio del ojo del huracan, como en una ventisca el viento me mueve
para todos los lados pero los pies estan pegados al suelo... quiero
pero no puedo estoy inmovil...



No se supongo q hay cosas q no duran siempre , espero q esta sensacion
de niña te has confundido de lugar no dure eternamente, porque creo q
aun no venden vuelos para irse fuera de la Tierra...

Miedo

Ya me vale, llevo toda mi vida con miedo... miedo a crecer, miedo a
querer, miedo a no ser, miedo a ser, miedo a perder, miedo a llorar,
miedo a dejarme llevar, miedo a los demas , miedo a mi, miedo a la
bruja negra, miedo a no ser suficiente, miedo a decir, miedo a callar,
miedo por haber dicho miedo por ser diferente , miedo por sentir ...
miedo del miedo...
no he parado de decirte q soy una cobarde. Me gustaria no ser asi.
Supongo q no es tan facil todo como dice mi corazon. Supongo q debe ser
demasiado bonito para mi. Supongo q no hice nada para ganarme el cielo.



Tengo ganas de sentir q lo que he luchado ha servido para algo. Tngo
ganas de sentir que te quiero mas que saberlo, quiero que me brillen
los ojos porque te veo mirarme. Quiero q me reviente el corazon de vida
porq estoy a tu lado


viernes, 26 de diciembre de 2008

Corazon de mimbre

Lo veia venir. cada vez mas abajo.cada vez mas negro. ahora ya no hay
vuelta atras. estoy hundida. de nuevo. revente explote dinamite y me
olvide de las promesas de no volver a verme asi....

vuelta a empezar, esto es un jodido bucle.


jueves, 25 de diciembre de 2008

Algo a cambio

Cuando damos sin esperar nada a cambio, realmente no es cierto porque SI que esperamos. En cierto modo siempre esperamos las GRACIAS, o cuando damos todo por alguien esperamos que la otra persona también sea capaz de hacer algo por nosotros, aunque sea algo mínimo. Quizá no al principio, pero si con el tiempo te cansas de siempre dar y nunca recibir. Y nos gusta. Claro que nos gusta recibir. Nos gusta recibir un gesto, una mirada, una sonrisa, un abrazo, un beso, un "lo siento", un "gracias por todo". Nos gusta porque nos hace sentir mejor, nos hace sentir vivos y a la vez aumenta el sentimiento hacia la otra persona. Nos encanta. Y detestamos darlo todo y no recibir NADA, ni una palabra, nada de nada, porque DUELE. Duele la indiferencia. Y a la larga... el no recibir causa la soledad que nunca queremos que nos acompañe pero que siempre está ahí, aunque no la veamos. Simplemente está ausente, pero está.

Propositos..?

Nuestra recompensa de sobrevivir a las Navidades es el año nuevo, que trae la gran tradición de los propósitos de año nuevo. es duro resistir la oportunidad de un nuevo comienzo, una oportunidad de dejar los problemas del último año en pasado.

¿quién puede determinar cuando termina lo viejo y empieza lo nuevo? no es un día del calendario, ni un cumpleaños, ni el año nuevo. es un suceso, grande o pequeño, algo que nos cambia. lo ideal, sería que nos diera esperanza para una nueva forma de vivir y ver el mundo. dejar que se vayan los viejos hábitos, viejos recuerdos… lo importante es que nunca dejemos de pensar que podemos tener un nuevo comienzo. pero también es importante recordar que entre toda la mierda hay algunas cosas que realmente vale la pena mantener.

lunes, 22 de diciembre de 2008


Que difícil se hace a veces seguir respirando.
De nuevo esa tristeza que rompe mi cabeza...

.

Necesito que aparezcas de repente
y me digas que matarías monstruos por mí. ©

sábado, 20 de diciembre de 2008

Esperar...

No voy a desesperar, me digo una y otra vez hasta creérmelo. No lo haré porque a todo el mundo le llega su momento. Hay que saber esperar, sé que no es fácil, que es normal tener dudas, es normal preguntarse cada día si realmente merece la pena esforzarse tantísimo sin encontrar ni una pizca de recompensa, por pequeñita que sea. Pero esto es así, y yo lo supe desde el minuto en que decidí empezar a luchar por esto.
Ahora toca esperar y seguir intentándolo.
Tengo que aprender, tengo que aprender cada día, y no obsesionarme con si sonará o no el teléfono hoy. Porque lo más probable es que hoy no suene, ni mañana, ni pasado. Y quizá no suene en años.
Pero algún día sonará. Y no me pregunten como, ni cuando, ni quién será, porque no lo sé. Sólo sé que sonará. Sonará si yo aún quiero que suene.
Llegará. Llegará porque todo lo que hago cada día esta relacionado con esto, llegará porque no pienso en nada más, porque cada gota de esfuerzo, cada lágrima, cada gesto, está dirigido a un mismo fin. Y ese fin, tarde o temprano, se hará realidad.
Y es por eso que siempre llega, sólo que a veces tarda mucho, demasiado. Y no todo el mundo es capaz de esperar. Porque esperar, sea lo que sea, siempre duele. Incluso puede volverte loco. Por eso hay que estar preparado.
Yo me pido aguantar un poco más, hasta el final.
Y cada vez que alguien me diga que no valgo, me voy a armar de valor y le mostraré paso a paso todo lo que sé. Cada vez que alguien me haga sentir que no soy la mejor, le haré callar con un sólo movimiento. Porque cada día es una prueba, y a cada minuto van a intentar eliminarme. O peor aún, van a intentar arrancarme una a una las fuerzas hasta hacerme sentir absurda, hasta que yo misma sienta la vital necesidad de eliminarme. Pero sé que nadie puede quitarme lo aprendido, y mucho menos mis principios.
Yo no pisaré a nadie, pero tampoco daré a cambio de nada.
Y sobre todo y más que nada, no me olvidaré de que fui yo la que decidí empezar con esto, y sólo yo decidiré cuando y como acabar.
Y desde ya advierto que nadie nunca podrá decidir por mí, jamás.
Porque los mejores son los que aguantan hasta el final, porque conocen lo que hacen, y por qué lo hacen. Y yo voy a ser la mejor.

Me.

Dicen que siempre anda un poco despistada, como si viviera en otro lugar que no tuviera nada que ver con la realidad. Dicen que a menudo sonríe sin motivo, y que anda siempre con el corazón a flor de piel.
Dicen que no se entera de nada, que es un poco rara. Que no sigue una regla estricta, pero tampoco la sobrepasa.
Dicen que es simpática y antipática. Incluso algunos se atreven a tacharla de prepotente, ignorando que no es más que una mujer con las ideas muy claras.
Y es que ella no es rara, y aunque parezca que siempre va por otro lado, se entera de todo. No es antipática, es sólo que no le gusta perder el tiempo. Trata a las personas con el mismo cuidado que trata a sus libros, pues reconoce que ambos pueden llegar a ser igual de interesantes. Y como si de un libro se tratara, relee una y otra vez las miradas con las que se cruza día tras día, y cuando se aprende la historia de memoria, se despide de una forma tan sútil que nadie se da cuenta realmente de que se acaba de marchar.
Sonrie continuamente, y no precisamente porque los demás lo provoquen. Sonríe porque se enamora, sonríe porque le gusta la vida, sonríe porque sabe hasta donde es capaz de llegar, porque sabe que querer es poder, y ella quiere y lo intenta, de la forma en la que la vida le ha enseñado a intentarlo.
Y aunque parezca que anda como perdida, aunque desde fuera se la pueda ver como una pieza que no encaja, está, está ahí y es consciente de que cuando falta su ausencia se nota, sabe que no es imprescindible, ni pretende serlo, pero sí reconoce que con ella las cosas son más fáciles, sabe que lo da todo cuando tiene que darlo y que sabe estar y ser en el momento exacto.
Es valiente cuando le interesa serlo, y aunque no cree que existan personas y cosas puntuales imprescindibles, no concibe su vida en solitario, sino que reconoce que la esencia del ser humano está en todo lo vivido, en su mundo interior y exterior, porque el ser humano no es más que eso, un montón de historias de personas que provocan que al final la vida merezca la pena.

Obligados a ser Libres

Tiene que doler que una hija se te haga mayor. Y yo lo comprendo. Para mi madre no debe ser agradable saber que su hija se levanta y se acuesta cada día pensando en otra ciudad, pensando en una carrera (de vida) que no tiene un trabajo garantizado como más o menos lo puedan tener las de sus amigas. Tiene que ser difícil pensar que su hija podría haber decidido ser empresaria o abogada, y no entender por qué se ha enamorado de algo que, a su modo de ver, no trae nada bueno.
Tiene que estar rodeada de impotencia, yo la huelo cada vez que me acerco a ella, porque sabe que en otra época podría haberme impedido decidir, pero a estas alturas sólo tiene dos opciones: apoyarme o ignorarlo y apartarse a un lado.
Pero es que crecer en el siglo XX no es fácil. No es fácil porque lo tenemos todo, y esto incrementa nuestras posibilidades a la hora de elegir. Hay que tomar muchísimas decisiones siendo consciente en todo momento de que, a la larga, traeran consecuencias, y dependiendo de lo que elijas éstas serán buenas o malas. No es fácil vivir en un mundo en el que tienes la libertad de elegir constantemente, y.. comprobar que al final esa pequeñita libertad se convierte en una obligación diaria, es... horrible.
Pero al final es lo que tenemos que hacer. Si lo teñimos todo de un color positivo, la vida siempre nos da la opción de elegir. Podemos decidir cómo vivir nuestro día a día, como afrontar los problemas (incluso podemos decidir no afrontarlos), podemos decidir cómo y cuando acabar con nuestra vida. Tenemos muchísimo poder. Si nos paramos a pensar, podemos incluso elegir si queremos o no acabar con la vida de otra persona, basta con pegarle un tiro en la sien, y luego podemos decidir qué camino es mejor para escapar.
Y yo me pregunto ¿significa esto que somos libres? ¿Qué pesa más, la libertad de elección, o la obligación de vivir en una continua decisión?

No quiero.

Estoy cansada. Actúo porque tengo que hacerlo, porque sé que si muevo ficha todo va a ir mejor que si me quedo quieta.
Ya ni siquiera tengo ganas de escribir. Es como si quisiera echarme a un lado, desde que me levanto hasta que me acuesto, me es más cómodo estar a la izquierda. Y yo no soy así.
Me da asco el victimismo, las personas que se autocompadecen de sí mismas, porque creo que nuestra gran oportunidad es la vida, y si no damos el máximo es que estamos locos.
Ahora soy yo la que se comporta de una manera patética. Jamás había estado así, al menos no durante tanto tiempo.
Me gusta la vida, y me gusta mi manera de vivirla. Sé que podría hacer más cosas de las que hago, pero también sé que tengo que aprender a esperar.
Es sólo que no me apetece levantarme por las mañanas, pero entre las sábanas también me siento incómoda. La sensación es parecida a echar de menos, creo. Es como si todo lo que toco, pesara más. Como si cada peldaño al que me agarro, fuera débil y tuviera que andar constantemente sujetándome a otro. Y tengo que agarrarme a mí misma, y no tengo ganas.

viernes, 19 de diciembre de 2008

SONRIE...

Me empeño en sonreír aunque mis lágrimas pidan a voces que quieren salir.
Me empeño en sonreír porque, al fin y al cabo, es lo que me va a servir para conseguir mis propósitos, mis objetivos y los sueños que son posibles de alcanzar.
Me empeño en sonreír porque creo que es el camino y porque a pesar del frío, de mis labios cortados o de mi mandíbula tiritando, una sonrisa puede recompensar una caída.
Me empeño en sonreír porque llorar es demasiado fácil.
Me empeño en sonreír porque ahora mismo es lo que me hace sentir viva, lo que me hace sentir bien después de tanto esfuerzo, y porque es superior a todo independientemente de si duele o no.
Pero a veces no basta con empeñarse en sonreír, hay que hacerlo.
Y yo sonrío porque estoy aquí, y estoy aquí para sonreír, para VIVIR.










He dejado de creer en los demás para empezar a creer en mí misma.

Ni quien soy..

Estoy cansada. Ni paciencia, ni ganas, ni nada. Que este no es mi sitio, que no me encuentro, que no sé quién soy, ni quién quiero ser. Y ahora que estoy en la cama, en mi casa, escucho la madera crujir y me acuerdo de cuando aún no existían ni mis ganas, ni mis pensamientos, ni mis teorías acerca de lo fácil o difícil que es vivir, o no vivir. Porque hay veces en las que merece la pena no vivir, o al menos, no subirse al mundo de las prisas, los autobuses, el reloj que cuenta nuestras horas y las luces que marcan un destino que no está hecho para mí. Esta vida no es mía, y del egoísmo de mis pasos está el aprender a vivir sabiendo que no gano, ni pierdo. Que mis ganas no deberían ser así. Que no sé quién soy. Y que da miedo pensar en la posibilidad de no poder llegar a saberlo nunca.

Hay días, o noches, temporadas o décadas, que no sirven de nada. Si no, que se lo digan a los que morían de peste en la Edad Media. Que de ellos nadie se acuerda.

martes, 16 de diciembre de 2008

Silencios.

Incluso los silencios son a veces más elocuentes que cualquier palabra.

Cuando llegamos a los silencios, es porque no queda nada. Me he esforzado para que siempre sonase música relajante en el ambiente y que los silencios incómodos no existiesen.
Ahora soy yo misma la que los impone, por encima de todo, por aquello de sonar elocuente. Pero ya estoy cansada, mental y emocionalmente. Que le den a la elocuencia, que yo me quedo en casa…
Y a ti te hago un huequito… Que no me gusta estar sola en casa.

sábado, 13 de diciembre de 2008

"De lo que tengo miedo es de tu miedo."

William Shakespeare.

Salidas

Hay momentos en que solo quieres que no ocurra nada. Que pase el tiempo, que se acabe el agotamiento. Momentos en que lo último que quieres es tomar decisiones. Pero de pronto el mundo se empeña en que lo hagas. Y aparecen opciones. Una, dos, tres, una más. Y te ponen plazos. Y no entienden nada.

Tortilla, ¿con o sin cebolla?. Y ni siquiera tienes hambre.

Hacia arriba

Dicen que hay que creer en ciertos seres humanos. Creo que todos estamos llenos de días que se escapan y siempre hay alguien que no tiene mucho que hacer y se queda en casa. Quitarse los zapatos es típico de creer en milagros mundanos para evitar el frío, para evitar pasarse mañanas enteras desgastadas metidos en la cama con los ojos como platos pensando en cómo cayeron los mitos más míticos. A veces lloramos de vicio y nos volvemos náufragos de lágrimas ajenas. Nos pasamos la vida mandando mensajes en clave y aguantamos la respiración cuando nos utilizamos los unos a los otros para poder entender la información extranatural. Cuando acabamos medio muertos en la barra de cualquier bar dicen que la resaca del día después es como si te clavasen un clavo ardiendo en toda la mitad del alma. Hay noches en que nos olvidamos de todo y dejamos el corazón deportado allá donde no se pueden oír voces ni coronar días normales por días especiales. Otras veces nos rompen el corazón y pensamos en todos los que alguna vez nos hicieron mojarnos los labios de felicidad. Entre unos y otros nos acabamos olvidando y dejamos la casa sin barrer, y en tal caso si barremos, lo hacemos de tal forma que la suciedad se va pero las motas de polvo permanecen, sólo por si acaso nos olvidamos de ellas. Pongamos que estamos en Madrid y que la contaminación asusta, y de lo absurdo que es todo nos acabamos cansando de los sábados enterrados bajo telas de araña. A veces diferenciamos y otras nos mutilamos generalizando. Empeñamos nuestras vidas por un poco de helado de frenesí y se nos olvida que las palomas de Madrid aún no saben volar alto. Y como creemos que pasar los días metidos en la cama no son muy llamativos para contarlos después, nos colamos en el ascensor de cualquier rascacielos y subimos al último piso, miramos a lo lejos y se ven las colinas, las nubes y el sol nos ciega de radiaciones ultravioleta. Miramos abajo y nos aprendemos de memoria el calendario. Todos tenemos prisa por subir hasta arriba y mientras tanto el corazón se nos convierte en ceniza.

viernes, 12 de diciembre de 2008

"Los amigos imaginarios que tuve

de niño

me abandonaron porque sus amigos

creían que yo no existía".

Quizás

Después de algo más de dos meses seguimos jugando al escondite. Aquel absurdo apagón terminó con el silencio y comenzó un juego a distancia lleno de quizás.

Correos que se cruzan con indeterminaciones de futuros próximos que nunca se concretan. ¿Mañana?, me viene mal, ¿la semana que viene?, bueno, tal vez ... quizás.

A veces, casi nos rozamos en medio del juego, a punto de encontrarnos. Cedo un poco, me autoengaño con dejar de jugar y normalizar esta situación idiota que nos rodea. Con regresar al pasado, sin complicaciones, sin miedo a que se vaya la luz, tan sólo reírnos y que me cuentes como va, nada más.
Y entonces llegas tú y me despiertas. Doy marcha atrás.
Y ya no sé si por mucho que me enfade, el problema es que yo tampoco puedo volver atrás. O si no quiero.
Otras veces, justo en ese momento en que el juego parece terminar eres tú el que corre en otra dirección
. Te observo sorprendida advertirme que no vuelva a desaparecer mientras te das media vuelta. Como si se pudiese, ojalá.
El caso es que estoy cansada de jugar a distancia sin tan siquiera saber a qué. Porque creo que ya ni siquiera me importa.
Así que esta vez, terminaremos por fin con este largo quizás de dudas absurdas o volveremos a instalar el silencio definitivo, hasta que nos volvamos a cruzar.

Navegando

Érase una vez un hombrecillo de pijama blanco que viajaba en un asteroide a través del espacio.

Un día, el hombrecillo de pijama blanco observó que otro objeto se dirigía hacia su asteroide y pronto colisionarían.


Pero aquel hombrecillo que era un ser decidido e intrépido, decidió no quedarse a esperar a que ocurriese. Se montó en su cohete oxidado y se dirigió veloz a esa extraña roca que se acercaba a su hogar.


Allí descubrió nuevos seres y costumbres.

Descubrió nuevos mundos y paisajes.


Descubrió nuevas formas de vida.

Se adentró en lugares totalmente nuevos para él donde vió y aprendió.

Y así, gracias a su largo viaje, consiguió cambiar el rumbo de las cosas.


Sólo marchándose muy muy lejos, a otros lugares extraños, consiguió salvar su propio hogar.


Y regresar.

El caso es que hoy no tenía ganas de contar, pero esto me gustó. Creo que simple es la palabra.

Recuerdos

"Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción".


A veces, a mí también me da miedo pensar que se me van cayendo las cosas de la memoria por ahí. Dicen algunos que es peligroso aferrarse a los recuerdos, pero la verdad, a mí me aterroriza perder algunos. Estoy segura de que no hay nada como los recuerdos antiguos para desear formar nuevos. Los guardo en cajas, en bolsillos, en las paredes... y supongo que esa es la razón principal por la que en ocasiones escribo ciertas cosas, para no olvidarlas.

En cambio, otras veces, en plena calle, imágenes que no sabía almacenadas me asaltan de golpe y entonces sonrío. Me voy convirtiendo poco a poco en uno de esos locos que a veces se me acercan. Aparecen sin más, totalmente nítidas, por una extraña asociación de ideas. Y otras veces, es culpa de una canción, de un olor, de una palabra, en definitiva, cualquier cosa que hace que algo se encienda dentro de mi cabeza. Me vienen a la memoria recuerdos muy antiguos, algunos a los que tengo un cariño especial y que trato de guardar con sumo cuidado, para que no se rompan ni se pierdan nunca.

Determinadas cosas que uno encuentra en esas cajas de cartón y en los bolsillos de los abrigos, producen una sensación casi mágica, como si uno tuviese la oportunidad de ver de nuevo su película favorita mucho tiempo después. Sin embargo, con el tiempo se descubre que los mejores son los recuerdos que guardamos dentro, porque sucede que a veces, esos otros no sirven como interruptor. Y uno se encuentra mirando un papel con algo anotado que es incapaz de entender, que no produce ninguna sensación, solo vacío.

Dicen que las cosas que almacenamos en la memoria suelen ser las que nos han marcado de algún modo, momentos que nos han impactado, o que nos han sacudido emocionalmente. Por eso, lamentablemente, casi todo el mundo recuerda donde estaba cuando sucedió una tragedia. Supongo que tienen razón, que guardamos lo importante, pero a menudo me faltan cosas y hay otras tantas inútiles en el medio ocupando espacio...

Lo ideal sería que uno pudiese elegir qué desea recordar. Le cambio el recuerdo del pin de mi móvil por la primera vez que vi el mar, renuncio a recordar la fórmula del ácido sulfúrico si me devuelven el nombre de aquel desconocido que se tornó en conocido durante aquel viaje a Roma. Olvidaré donde guardo la sal si aparece el título de aquel poema, ya no podré recordar aquellas conversaciones telefónicas de trabajo si por fin consigo averiguar que fue lo que tanto me hizo reír aquel día. Seré incapaz de recordar el nombre de esa calle pero a cambio, podré recordar aquella vez que vi nevar. Ya no sabré nunca más que marca de refresco solía comprar ni de que color es mi abrigo, incluso tendré que anotar en que piso vivo, no podré recordar cuantas patas tiene la mesa, ni el nombre de la tienda de la esquina, pero me acordaré del escalofrío culpable de conocer a J., me acordaré de la sensación que dejó el atardecer en la cubierta de aquel barco, ese atardecer que ahora contemplo en una fotografía. Me acordaré de aquella lluvia de estrellas a los once años, me acordaré de un montón de lugares, de noches, de bromas, de lunas, de personas y de aquella canción. Porque lo cierto es que a menudo me faltan cosas y entonces, tengo que correr a llamar a J. para preguntarle como se decía aquella frase en finés que me enseñó entre risas, rebusco en los cajones en busca de ese recuerdo que se está diluyendo poco a poco, o se producen momentos de angustia en que las caras de los que ya no están se van volviendo borrosas con el tiempo.





Estos dias...

Estos días se han vuelto más grises, más lluviosos, más coherentes. Días para permanecer en casa bajo las mantas, lejos del mundo. Días para intentar huir del viento, de la vida, de la falta de sentido, para huir del frío interior que se niega a marcharse. Días que recuerdan a otros días que ya fueron. Cerrar la puerta, apagar el teléfono, evitar a los vecinos, desaparecer. Días para protegerse de uno mismo.



Navidad, otra vez.

Otra vez es Navidad. No puedo evitarlo, no termina de gustarme la Navidad. En realidad una cree que podrá hacer como si no existiese, como si solo fuese un período más de El Corte Inglés, pero la verdad es que al final logra colarse por todas partes y queda ese regusto melancólico a no sé qué. Será esa sensación obligada de ser feliz, ese marco de luces que se coloca en torno nuestro esperando que el paisaje sea perfecto, pero lo cierto es que no lo es.
Cuando una no encuentra su sitio y se siente perdida no sabe que cara poner en esta postal invernal repleta de turrones y gordos vestidos de rojo, las facciones se contraen y solo queda una mueca forzada, un signo más de que el paisaje no es el esperado. La tristeza, la decepción, la soledad no encajan bien en esta postal, yo tampoco encajo bien en ella.

Todos ustedes parecen felices...

...Y sonríen, a veces, cuando hablan.Y se dicen , incluso, palabras de amor. Pero se aman de dos en dos para odiar de mil en mil. Y guardan toneladas de asco por cada milímetro de dicha.Y parecen -nada más que parecen- felices, y hablan con el fin de ocultar esa amargura inevitable, y cuántas veces no lo consiguen, como no puedo yo ocultarla por más tiempo; esta desesperante, estéril, larga ciega desolación por cualquier cosa que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.

Ángel González.

Absurdo

Hoy alguién ha vuelto a decirme que soy rara. Rara, extraña, cuánto menos peculiar. En ocasiones, es sólo un comentario cariñoso por parte de mis amigos, otras veces es una broma a medias y muchas otras, es un dedo que me señala acusador. Tal vez tengan razón, tal vez yo soy la rara, la sin pareja, sin hipoteca, sin planes, sin ganas de hipoteca, la que ha dejado su trabajo por las buenas, la que a veces desaparece del mundo, la que siempre camina sola, la misántropa que de pronto, echa de menos a gente que no conoce, a gente que tal vez nunca conocerá..., todas esas razones que argumentáis. Es una estúpidez, lo sé, me encanta que haya gente diferente, pero últimamente me duele más cuando escucho esa palabra, rara.

Es como remover una herida que me recuerda que no encajo en ninguna parte, que no encuentro mi lugar y que, muy probablemente nunca lo haré. Es una especie de certificado de extranjería en este planeta, un recuerdo de que en muchas ocasiones ni siquiera hablamos el mismo idioma.




Hoy me siento un poco más vacía que de costumbre, ni siquiera las canciones me llenan hoy parte de ese enorme hueco. Hoy se ha colado una tristeza lenta por todas partes y se ha acomodado junto a mí. Como ya estoy acostumbrada a su presencia, de vez en cuando charlamos. Le ofrezco un cigarro y trato de clasificarla, eres tristeza, nostalgia... simple apatía, dime, ¿qué?. Y entonces, ha dejado salir el humo de su boca lentamente, se ha vuelto hacia mi y me ha dicho: soledad.
Algunos días son como estar en una sala repleta de gente donde la única que no tiene asiento soy yo.
Mi corazón de trapo...
te lo voy a regalar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Solo habla..

Comunicación. Es lo primero que aprendemos en esta vida. Lo gracioso es que, en cuanto crecemos, nos aprendemos las palabras y empezamos a hablar y a darnos cuenta de lo difícil que es saber qué decir. O cómo pedir lo que realmente necesitamos.

Al finalizar el día, hay cosas de las que no puedes evitar hablar. Cosas que no queremos oír, y cosas que decimos porque no podemos callárnoslas más. Hay cosas que son más de lo que decimos, son lo que hacemos. Cosas que decimos porque no nos queda otra. Cosas que nos guardamos para nosotros mismos. Y, no siempre, pero de vez en cuando, cosas que simplemente hablan por sí mismas.

Anatomía de Grey.

Hay demasiadas cosas que hablan por sí mismas...

martes, 2 de diciembre de 2008

Diciembre

Hay cosas que pasan por nuestra vida, como un huracán que arrasa con la inocencia que aún quedaba, pese a los intentos de los demás hasta entonces de asesinarla a base de verdades, que por entonces dolían y seguirán doliendo por mucho que pasen los años. Hay cosas, que siempre duelen, y punto.

Cabe preguntarse cuándo fue el momento exacto en que empiezas a hacerte fuerte, casi fría y calculadora, quizás aprendes a mirar sin mirar y a hacer que las cosas sean fáciles cuando en verdad todo es complejo, hasta tal punto, que el gris se apodera de todo, dejando al blanco y al negro sin poder de participación.

De repente y sin quererlo llega ese día en que alguien aparece como de la nada y destruye lo puro de tu alma, aún perdida y empeñada en que, de vez en cuando, la suerte se encarga de sonreírnos sin más, sólo a veces, cuando dicen que la razón no mira. Lo que llegó a ser ilusión se convirtió en pesadilla, y supones, que esto volverá a pasar unas cuantas veces más a lo largo del camino, pero una vez que sueñas cosas malas por primera vez, no olvidas nunca dejar la luz encendida para ver bien las cosas en plena oscuridad. Querer que el dolor se vaya es tan doloroso como sentirlo, no hay vuelta atrás, lo único que te queda es hacer todo lo que hacías antes aún teniendo presente que de vez en cuando sentirás que no puedes ni respirar. Sin embargo, el tiempo pasa, y el dolor nos abandona. De todo se aprende, y quizás no haya sido tan malo pasar por todo eso para ahora estar aquí y no en mil mundos más. Te conformas, cedes a tus propios sentimientos, únicamente te dejas llevar. Y de repente, todo se ha acabado, vuelves a ser tú, te encuentras y es maravilloso sentirte libre.

No es alentador vivir en alerta constante para evitar el mínimo indicio de dolor que podamos llegar a sentir en un momento dado. No es alentador buscar escaleras que nos permitan subir poco a poco con plena seguridad. No es alentador sentir que lo básico es evitar cometer fallos a toda costa.

No es alentador vivir dolor en carne viva para luego saber cómo evitarlo.

Ya es diciembre. Y no hay dolor desde hace tiempo, de ningún tipo. Se ha ido.
La gente habla de todo pero no dicen nada. Me cansan. La gente ahora sabe de todo, pero no sabe nada. Me agotan. ¿Qué es el cansancio comparado a la felicidad que a veces me busca y consigue encontrarme? Nada. Si decidiésemos por una vez vivir nuestras vidas sin machacar al de al lado creo que al final conseguiríamos mirarnos a los ojos y sonreír sin más, y quedarnos con lo bueno, con la parte buena, que puedo prometer, que después de tanto tiempo, existe. Por otra parte, claro que las cosas cambian. Las personas se distancian, nos hacemos de otra pasta, de otro material, quizás más duro para aguantar los temporales que nos dan la vuelta a las sonrisas en los días grises y los días de calor extremo, por si acaso después llega el frío y nos quedamos como estábamos. Independientemente de eso, la vida es cambiante. Nada es estático, ni si quiera mi mirada. Hace cuestión de meses nunca pensé que lograría mirar de varias formas a la vez. Pero sí, soy capaz. Soy nada y lo soy todo cada vez que me lo propongo y según me convenga. No sé si es egoísmo, quizás, pero me da igual, para mí que esto va a ser independencia, y no me he dado ni cuenta hasta que me quedo dormida por las noches al instante cuando mi cuerpo no puede más y no pienso en nada, ni en nadie, ni en él, ni en si estoy por encima de la media en cuanto a normalidad o no, pienso en lo que quiero que pase mañana, y así todos los días. A la pregunta, ¿estás contenta? Contesto que sí, que mucho, que hacía tiempo que no estaba tan contenta. ¿La razón? Me siento querida y respetada las 24 horas del día. Me siento útil, necesaria, me atrevo a decir que incluso importante para todos aquellos que forman parte de todas las cosas continuas que me pasan. Si tuviese que elegir, me quedo con estos días, raros, aburridos, lo que quieras, pero bonitos. La suerte ahora me sobra, pero lo diré bajito, por si acaso… Las paredes oyen. Y Diciembre empieza mañana, veré a mis abuelos en cuestión de días y la Navidad está a la vuelta de la esquina.

domingo, 30 de noviembre de 2008

1.

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, LSD, éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Millenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrinson... Mejor que la libertad... Mejor que la vida.


Tápate los oídos, fuerte, fuerte, fuerte, más fuerte todavía... ¿oyes lo mucho que te quiero?

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cómo ser feliz un domingo por la tarde.

No sé muy bien qué es eso de ser feliz. A veces me invento que lo soy, otras lo quiero ser y otras muchas siento que eso no existe. Otras veces, el mundo se para, me olvido de todo lo que me hace dudar, y sonrío sin querer durante horas y horas seguidas. De repente soy feliz y no me estoy dando ni cuenta. Entro en el juego de sonreír, de besar sin querer, de hacer fotos a ese paisaje que me pone, y después mirarles a todos y saber que, joder, que estamos bien. Nos queremos y eso es lo importante en este mundo de locos. Estar dentro de una casa con muchas personas enfocadas en darle una sorpresa a mi abuela es de las mejores cosas que me han pasado nunca. Días como ayer me dan fuerzas para aguantar mucha mierda con tal de saber que al meterme en la cama estaré tranquila porque sabré que nos cuidaremos, aunque hayan kilómetros por medio y aunque corran tiempos difíciles. El domingo fuimos todos felices.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Cuando se ama no tenemos necesidad de entender lo que sucede,
porque todo pasa a suceder dentro de nosotros. Solo una cosa hace que un sueño sea imposible, el miedo a fracasar. El miedo a sufrir es peor que el propio sufrimiento.

(El alquimista)
¿Has probado alguna vez el zumo de corazón?
Varia el sabor segun la persona.
Se ve que el tuyo es dulce, porque no dejaron de exprimirtelo durante mucho tiempo, ahora... se volverá de reserva como el buen vino.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Con el tiempo...

Dos y media del medio día. Llego cansada después una intensa mañana de curro. Enciendo el ordenador portátil, me tumbo en la cama. Miro mi correo electrónico. "Tres mensajes nuevos". Dos de publicidad y uno de una vieja amiga. Ojala sea un mensaje de esos que desde hace tantos años extraño recibir – pienso, pero por desgracia es un mensaje en cadena, típico de Internet – Uno de esos donde alguna amiga o amigo suele contarte qué tal le va la vida, sus últimos acontecimientos y sus proyectos para ser feliz. Después te pregunta cómo te va la vida a ti, cuáles son tus proyectos y tus ilusiones. Yo nunca sé a ciencia cierta qué responder, pero... da igual. Lo que más importa es que (El) está ahí, en otra ciudad ajena a ti y te recuerda, se preocupa por tu vida y por no olvidar que formaste y quizá sigues formando parte de su vida.

Extraño un mensaje de esos, o una carta, qué más da.

Las cosas, con el tiempo, se pierden, cambian... Y lo peor es que amigos hay uno de cada cien.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Ahora simplemente …

“Te echo de menos”

Noviembre
...Con todas sus consecuencias...

Dicen.

Dices que vendrás a buscarme.
Dices que los sueños pueden llegar a salir de mi cama.
La primera lágrima empieza a caer.
Inundando los miedos entre estas cuatro paredes.
Dicen que tiempo al tiempo.
Pero hoy no me cuadra el mundo.
Intento moldear cada instante de mi vida.
Un verso nuevo en soledad
Un verso nuevo y nada más
Lejos, muy lejos de aquí es donde tengo que estar
Aquí empezó mi principio pero ha de continuar.
Pero todo se hace enorme y yo me vuelvo aún más pequeñita.
Dices que no existe un “adiós”
Dices que mejor un “Hasta luego”
Pero necesito decir adiós.
Necesito encontrarme.
Porque me perdí por algún lugar al que jamás me adapte.
Y me siento aquí y me miro y me olvido de mi
Quiero curarme las heridas y salir de las mentiras.
Dicen que el tiempo cura …
Pero yo no quiero esperar más.
Llévate las margaritas.
Pero déjame hacer una primavera.
Llévate mi nariz de payaso.
Pero déjame seguir siendo una payasa.
Dicen, dices, dicen, dices, dicen, dices
¿Qué más da lo que digan?
Que se pare el mundo que yo no quiero esperar más.
Yo me bajo aquí.
No pienso esperar más.
Ahora quiero intentar ser yo, hacer por mi …
Si señores, yo me quedo aquí.
Sin maleta.
Solo con las ganas de largarme.
Un cuarto sin ventanas.
Una canción que me recuerda a ti.
Una colección de sonrisas.
Me voy.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Distancia





La distancia NO es motivo, y lo sabes.

A veces..


Cuando me despierto por las mañanas, todavía en la cama, te imagino sobre las primeras gotas de lluvia. Recuerdo el chubasquero con capucha que me pongo cuando llueve. Es muy reconfortante pensar en ti, yo todavía en la cama y bien tapada. Me da la sensación de que estás junto a mi durmiendo hecho un ovillo. Y pienso en lo maravilloso que sería que fuera cierto.


A veces me siento muy sola, pero intento afrontar la vida con ánimo. Antes de saltar de la cama me doy cuerda a mi misma. Antes de lavarme los dientes, desayunar, vestirme, salir de casa e ir al tuto ya he dado treinta y seis vueltas de clavija. Me digo a mi misma ¡Vamos!, hoy empieza otro día, ¡Ánimo!. No me doy cuenta de que hablo mucho sola. Del mismo modo que tú luchas por seguir adelante , yo debo luchar por seguir adelante también. Pero hoy es domingo y esta mañana no me he dado cuerda. Los domingos no me doy cuerda.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Por unos instantes...

Los desequilibrios que provocan las sobredosis de vicio alternativo y de desfase a base de decepciones no dejan opción más que a tener sangre fría para congelar el alma, el pensamiento y todo lo que somos, para que las ilusiones acaben perdiéndose para siempre cuando las acabamos tirando por el desagüe de océanos de días que pasan sin compasión lejos de nosotros, como si no tuviésemos ni siquiera potestad para decir que esos días nos pertenecen. Y así se me pasan los minutos, huyendo de toques de atención por parte de la realidad y viajando a donde quiero justo en el momento en que me acuerdo de que un día hice mil espirales con mi sonrisa.

Y déjame vivir un solo instante, para poder adivinar cuándo el equilibrio me dejará dormir por fin tranquila, y quizás de por vida, aunque sea para sentir que desaparezco un solo instante…

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Dime donde estas, dime donde vas...dime lo que ves..

Es imposible estar mucho tiempo intentando no derrubarte antes o despùes la ley de la gravedad hace su trabajo.
Abrazos q no aprietan labios que no besan corazones q no sienten.... sopla el viento y la veleta sigue igual.

Tienen que llegar tiempos mejores por favor....tienen que estar cerca ya.
Casi no me quedan fuerzas para esperar pero me gustaria tanto intentarlo..!
sacar ganas de sonreir,de donde solo hay penita y agua salada.

A veces pienso q es mejor asi a veces me han arrancado el cachito de cerebro q me decia que tenia mucha vida por delante....

Nose porque pero sigo ahogandome, donde coño esta el aire??
No tengo tiempo a buscarlo y no se si se me acaba o se me escapa.
Diooos que estoy haciendo con mi puta mierda de vida??
u.u


No estoy pa nadie....


Mi mundo es pequeño,
y mi corazón pedacitos de hielo…




Hoy no estoy.

Punto y final.

Puta canción que no me deja en paz.

Se me escapa todo.

Quiero salir corriendo…

sábado, 1 de noviembre de 2008

Comeme el corazon


Estan siendo malos dias. ando inkieta. malhumorada. y no me gusta estar asi. pero tampoco puedo evitarlo. hace tiempo alguien me dijo que no puedes esperar q lo q tu das te lo den, igual q no puedes esperar q los demas hagan lo que tu harias. y que razon tenia. pero aun sabiendolo a veces espero cosas q no llegan. y sentirse fuera de lugar, en una vida que no es la tuya en la que estas de adorno y de visita . que ganas de poder decir este es mi sitio. aki no sobro. muchas la verdad. y decir te quiero vuelve a doler y cuadno menos cuenta te das vuelves a estar sola y los te quieros y los yo note hare sufrir son solo caladas de humo envenenado. y antes o despues te lo tragas.




comeme el corazon.
yo hare lo mismo con el tuyo.

o digamosnos te quiero, que a fin de cuentas es lo mismo.

Sera q me va a bajar la regla y no me encuentro a gusto en ningun
sitio. sera eso. prefiero pensar eso, a pensar que realmente me aburren
las conversaciones de la mayoria de la gente. prefiero echarle la culpa
a la de rojo. asi todo es mas facil.



Cuando comprendes que una persona la queires mucho pero no teneis nada
en comun, visiones de vida diferentes y expectativas de futuro
opuestas, que la ilusion que puedes tener por una cancion nueva y nas
risas con tus amigos, pues esa persona simplemente las tiene en haber
si follo esta noche... todo se hace cuesta arriba.

empiezas por qnote apezca contarle nada, porque total para que? sientes
que eres menospreciada y tomada por una estrecha simplemente porque no
cuentas todo lo que haces, y cosas de esas q te hacen arrugar la nariz
y pensar.y pensar mucho mucho, hasta q duele la cabeza y total para que
.



Al final eres la unica gilipollas dandole vueltas al problema y
pasando un mal rato. asi q creo q lo mejor sera practicar la tecnica
mundialmente extendida : el pasotismo.

SERA...

Y vivo.....



vuelvo a Jarabe. nos echabamos de menos eh Pau?.. de esas personas con
las que me gustaria tener una conversacion antes de morirme.. cuantas
palabras escritas que ponen colores a mis sentimientos...



hoy ha sido algo asi como decir necesito aire me ahogo quiero no quiero
vengo voy miedo dios q estoy haciendo dios como te quiero y poner
musica y que suena a lo lejos en mi cabeza...






pues toma. eso pa q espabile. y no dude en mi vida del poder de una
cancion, del poder sentirse descolocada y desubicada. ya todo llegara.
lo que tenga que ser SERA.





y ahora me quieres y yo ati. todo sera perfecto cuando aprenda a creer que tu no tienes por que irte tambien.

Hoy sólo quiero que le den a todo...joder!
[Defiéndete con dientes cuando el miedo aflore...]
[¿Quién me explica por qué el daño a mi lado se quintuplica?]
Llueve



llueve



llueve





jo

que no me gusta la lluvia no se enteran ahi arriba?





y tu alli



y yo aki
Y que pasa cuando hay que decir cuidate... ya nos veremos?



que duele demasiado.

eso pasa

viernes, 31 de octubre de 2008

Decia Romeo algo asi como que se rie del dolor akel que aun no lo sintio... pues bien estoy de acuerdo totalmente.



Me siento en necesidad de decir q he sentido y que siento amor , y todo
lo que ello conlleva. El amor duele, a veces , para compensar la
alegria que supone sentirse amado, y para no olvidar que estamos en la
Tierra y que aki la felicidad suena muy lejano...



Reiros necios porque ahora yo peno. Mañana quizas mi corazon de tan grande que este reviente.
Cómo decir que me partes en mil


las esquinitas de mis huesos,


que han caído los esquemas de mi vida


ahora que todo era perfecto.


Y algo más que eso,


me sorbiste el seso y me desciende el peso


de este cuerpecito mío


que se ha convertío en río.


de este cuerpecito mío


que se ha convertío en río.





Me cuesta abrir los ojos


y lo hago poco a poco,


no sea que aún te encuentres cerca.


Me guardo tu recuerdo


como el mejor secreto,


que dulce fue tenerte dentro.





Hay un trozo de luz


en esta oscuridad


para prestarme calma.


El tiempo todo calma,


la tempestad y la calma,


el tiempo todo calma,


la tempestad y la calma.





Siempre me quedará

la voz suave del mar,


volver a respirar la lluvia que caerá

sobre este cuerpo y mojará

la flor que crece en mi,


y volver a reír


y cada día un instante volveré a pensar en ti.


Y en la voz suave del mar,


en volver a respirar la lluvia que caerá

sobre este cuerpo y mojará

la flor que crece en mi,


y volveré a reír


y cada día un instante volveré a pensar en ti.





Cómo decir que me parte en mil


las esquinitas de mis huesos,


que han caído los esquemas de mi vida


ahora que todo era perfecto.


Y algo más que eso,


me sorbiste el seso y me desciende el peso


de este cuerpecito mío


que se ha convertío en río.





Siempre me quedará

la voz suave del mar,


volver a respirar la lluvia que caerá

sobre este cuerpo y mojará

la flor que crece en mi,


y volver a reír


y cada día un instante volveré a pensar en ti.




Bebe: Siempre me quedará

No No debe ser Bueno RegociJarse En lA PEna ...

Sigo tristona, sip, y mucho. Ahora antes de dormir me dedico a recordar
cosas de las que hemos hablado y a torturarme con ello hasta q el sueño
me vence la batalla (gracias a dios q lo hace).



me acuerdo de mil cosas y me pregunto si es verdad que es tan facil
olvidar tanto tiempo compartiendolo todo , si es tan sencillo no saber
nada de la persona que se supone en teoria es tu vida.



Ya te lo he dicho , hasta que no me digas adios yo seguire mirando la
luna cada dia. Recuerda q promestiste venir a decirme adios.



Me he perdido en serio... mi vida es como un culebron de esos q te pierdes un capitulo y dejas de encontrarle sentido... yo creo q me he perdido mil capitulos ya ...



Ojala alguien pudiera explicar q es lo que esta pasando....

Las manos atadas y las lagrimas saliendo como puedo arreglar todo esto?


Y miesntras todo el mundo me dice que es logico....

Pues a mi no me lo parece.....


....

Ayer oi esa frase en una cancion. Me gusto.

Ya dudo si tengo alma o si las lagrimas la deshicieron.

Me estoy volviendo tan fria, que me da miedo.

Es dificl mirarse al espejo y decir dios no se quien eres...

me da miedo perderme
,

me da miedo que mi pasado no sea pasado y se convierta en presente y futuro.

me da miedo a no volver a ser feliz.

me da miedo que todo se acabe

me da miedo que dentro de unos años tenga q preguntarme de nuevo q he estado haciendo

me da miedo a no oirte decir te quiero

me da miedo la oscuridad

Ya no me gusta llorar

me da miedo el frio.... hielo...

quiero volver a sentir q el corazon arde por dentro y tengo ganas de nuevo de volver a la vida.

me da miedo invernar. quiero volver a la vida



Me gustaria abrir los ojos y que estuvieran secos y brillasen como brillaban cuando estabas cerca.


jueves, 30 de octubre de 2008

Pues eso... a nadie


Araño muerdo grito arggggggggg estoy cansada q mierda todo si ya se ya se q tengo suerte y todo eso pero q pasa? estoy rabiada muerdo si eso es loq hago ahora mismo... uhmmm queiro todo y lo quiero ya me canso de esperar siempre me canso de dar mil pasos adelante y dos mil atras me canso de sentir q todo pasa volando a lado mio... Me entristece ver q estoy parada porque no queiro pero ni si quiera me apetece vestirme y salir ahi fuera. Me da miedo. Demasiada gente que no queiro ver por aqui. Año nuevo vida nueva me gustaria pedir una vida esta noche y que no se pareciera en nada a esta me gustaria que estuvieras a mi lado me gustaria estar bien me gustaria saber que me queires y que vamso a estar juntos. Me gustaria darte los regalos en mano y sentir el abrazo y verte sonreir. Me gustaria no tener frio el corazon. Me gustaria sentir que hemso hecho todo lo que estaba en nuestras manos. me gustaria .... bah y a quien le importa lo que a mi me gustaria... pues eso... a nadie. A quien le va a importar si ni si quiiera me importa a MI

esperar.te

He pensado en ti como cada dia desde hace muchos meses ya , casi
un añito ^__^, y no se ayer estuve de friki como dices tu leyendo todo
lo q nos hemso escrito en este tempo y me he dado cuenta q lo hemos
tenido muy muy complicado, a veces pienso q demasiado. Siempre te
preguntaba tu crees q estaremos juntos siempre? y me decias, si, lo se
por q despues de todo lo que hemos pasado ... y ahora lo entiendo y lo
siento asi tambien...



Ya no hay prisa ni desesperanza, solo penita en el corazon por no poder
estar juntos pero no hay prisa, ya por fin entendi que puedo seguir con
mi vida hasta q nos toque el momento de unirla y ya esta... es otra
manera de entenderlo de asimilarlo y bueno duele pero duele menos.