lunes, 2 de diciembre de 2013

Déjame algo de tiempo
Déjame que me observe
Déjame que eche la vista atrás tan solo un instante
que recuerde porqué estuve anclada, atada...

y te diré porqué siempre he sido Él y nunca he sido Yo.
Me he tirado a la piscina; espero no ahogarme, aunque de momento puedo nadar.
A partir de ahora no quiero pruebas, quiero experiencias.
Me es muy, pero que muy difícil aprender a que las cosas no me afecten más de lo que deberían afectarme...
pero lo estoy consiguiendo, estos son los primeros pasos.

¿Eso quieres? eso tendrás.

Esto no es ser egoísta, esto es mirar por mí...
que ya va siendo hora.
Y para seleccionar, hay que descartar.
A pesar de esta alegría, hay otras cosas que me decepcionan. Y mucho.
Pero aquí van a empezar a cambiar las cosas...

No puedes pedir, si tú ni siquiera das.
¿Qué hacer cuando algo no corre de tu cuenta, cuando no puedes hacer nada por cambiarlo?

...





Esperar. Efectivamente.
Ser paciente, y tener en mente eso de que 'todo llega', 'el tiempo pone cada cosa en su lugar' y 'lo que tenga que pasar, pasará'. Malditos consuelos; estúpidos, pero siempre calman y funcionan.

Y si, estoy acojonada. Pa qué voy a engañarme. Pero a la vez estoy contenta. Estoy felizmente asustada.

Tiempo. Siempre es el tiempo.