lunes, 31 de mayo de 2010

Hay cosas que nunca conseguiré entender. Como por ejemplo por qué la gente da vueltas y vueltas a cosas sin importancia (yo la primera), por qué se dejan a un lado las cosas esenciales y nos fijamos en lo irreparable, por qué si algo es negro nos empeñamos en decir que tiene un gris escondido. ¿Por qué hacemos de las cosas sencillas las más complicadas? ¿Por qué intentamos buscarles respuesta a todas las cosas aún sabiendo que no tienen? Somos así. Vinimos así de serie, y no hay quien nos cambie. Pero aparte de estas cosas fundamentales... de estos porqués tan estúpidos, pero que en el fondo no son estúpidos, sino que son pilares en nuestras vidas que nos hacen permanecer algo al tanto de todas las cosas, tengan o no lógica para nuestros ojos, aparte de eso, no entiendo porqué puñetas sigo pensando en ti. Si estoy bien, de hecho, muy bien. Tengo motivos más que suficientes para sonreír, para ser feliz, y sin ti. Y eso que ya ha pasado tiempo, bastante además, y aparte de tiempo, han pasado muchas cosas. Imagino que tanto a ti como a mí, vaya.
No sé tampoco por qué cojones estoy escribiendo esto, si no tiene ni un mínimo sentido, pero creo que es algo que necesitaba. Necesitaba preguntarme a mí y al mundo, por qué de vez en cuando recuerdo tu olor, por qué me acuerdo de tus palabras, por qué sigo pensando en ti cuando sé que no me haces falta. Porque lo sé. Ya hay gente que ocupa tu lugar, pero la pregunta que me hago, es si lo hacen mejor que tú.

domingo, 30 de mayo de 2010

Y ahora que te has marchado me invento los domingos, eso dice una de mis canciones favoritas, una de las canciones más tristes que se escribirán nunca. Hoy hace exactamente ochenta y siete días que te marchaste, ochenta y siete largos días... y es esque el tiempo es así de caprichoso, lo mismo las agujas sigue un ritmo frenético como que da la sensación de no girar. La tristeza es uno de los sentimientos más extraños, puedes levantarte un día pensando que ya ha pasado lo peor, que a partir de entonces sólo pueden haber sonrisas, y de repente, por cualquier tontería todo vuelve a derrumbarse de nuevo, por cualquier tontería... que te devuelve con interesés todos los problemas que creías superados. Como en el parchís, que te comes una y cuentas veinte, lo mismo, a una lágrima siempre la acompañan diecinueve. He aprendido a odiar los domingos, sobre todo los domingos de invierno. Debe ser que mi inventiva se ha marchado de vacaciones y soy incapaz de tejer ninguna historia en la que no aparezcas tú... te echo de menos. Ochenta y siete días, ochenta y siete días ya, y todavía espero que algún día me llames y me digas que tú también me echas de menos, que vas a volver. Larga es la espera de algo que sabes que nunca va a suceder, alguien me dijo que el amor asfixia y si eso es verdad no hay nadie que pueda sobrevivir a él. Entonces ¿dónde están los finales felices de los que hablaban los cuentos de hadas?, me siento estafado, que me devuelvan el dinero, que me devuelvan mi felicidad, que me devuelvan mi vida. ¿Te dije alguna vez que los cigarros sabían diferente después de besarte? Qué tonteria, ¿no? Se puede echar de menos un sabor, un olor, ¿tu olor? A veces me pasa que voy por la calle y alguien lleva tu colonia y entonces cierro los ojos y me pongo súper melancólico y te echo más de menos si esque eso se puede. Me acuerdo del día que me regalaste esto, dijiste algo así como que nuestra relación era tan compleja como él... puede que por eso tardara tanto tiempo en mezclar sus colores, en desmontarlo... lo hice el día que te marchaste y me prometí a mi mismo que el día en que consiguiera montarlo significaría que por fin te habría olvidado. Ahora te doy la razón, nuestra relación es tan fascinante como este cubo pero una vez desmontado ya nadie puede volver a montarlo... y cada vez que te lo encuentras detrás de algún libro viejo o debajo de cualquier cojín intentas una vez más solucionarlo, le das vueltas, intentas encontrarle la lógica pero no lo consigues. Los domingos son una prueba de fuego, es el único día de la semana que me levanto totalmente deprimido y cualquier excusa me parece buena para llamarte, incluso para presentarme en la puerta de tu casa... coger mi bici y pedalear todo lo rápido que pueda y llamar a tu puerta, pero no lo hago claro, sabes de sobra que no sé ir en bicicleta. Ochenta y siete días y todavía no entiendo por qué los cuento, no se me ocurre nada más triste que pensar que un día me levante y lo primero que piense sea: "hoy hace exactamente mil cuatrocientos quince días que te marchaste", debería dejar de hacerlo, seguramente tú ya no piensas en mí, seguramente no me echas de menos, seguramente sonríes todo el tiempo, seguramente... Yo no lloro, yo no lloro, YO NO LLORO. Que ya sé que he malgastado mucho tiempo pensando en tí, que ya son ochenta y siete días y pasarán otros ochenta y siete más, que me voy a seguir acordando de tí todos los domingos por la mañana, que mi final feliz solo puede ser contigo, que te estoy esperando, que vengas.

sábado, 29 de mayo de 2010

Solo hace 6 semanas.....
no me gustan ni las despedidas, ni las mentiras, ni los gritos, tampoco la falsedad, la hipocresía, no me gustan los verbos pasados que me rememoran tu voz y odio todo aquello que me recuerde esa felicidad ficticia de la que yo era la única dueña.
detesto recordarte, me aborrece pensarte aun sabiendo que ya no andas junto a mi, no me gusta echarte de menos, tampoco echarte de más; odio con todas mis fuerzas todas y cada una de tus caricias..

en seguida, al callar y recapacitar, todas mis palabras de rencor se esfuman por el aire..y es que ya se sabe..si las cosas no se dicen de corazón no sirven de nada..

.me repugnan las cuentas a tras...contar los días con los dedos y saber que todo sigue igual que desde un principio.

dudas y más y más de ellas..
no puedo verte, ni sentirte, ni mucho menos tenerte junto a mi, dentro de mi , conmigo; no puedo echarte de menos, ni recordarte todo eso lo tengo prohibido..a un y así hace ya días que [te] sueño y al despertar, amanecer con mal sabor de boca..y es que en sueños tus besos no saben igual, me van royendo por dentro, deshacen mi ser cuál lágrimas que se disuelven entre los charcos que la lluvia dejó en mi habitación..
no hay respuestas a mis preguntas, no hay abrazos para mi necesidad, no hay palabras para mis oídos sordos de tanta mierda que llegaste a decirles..
.me estoy quitando..solamente me pongo en ve en cuando,estoy buscando al dortó pa' que me de la reseta, pa olvidarme de tu amó y no volverme majareta..
Quiero decirte tantas cosas, muchas de ellas tan malsonantes que me tendré que lavar mil veces y una más la lengua con jabón, como bien decía mi abuela, porque todo lo que te quiero decir me sabe mal hasta a mi, el mar sabor de boca se va haciendo día tras día más amargo, más molesto, tan agrio y desagradable como el pensar otra vez en ti..




desaparece.

" tal vez es que tengo alma de gato, y a los gatos siempre se les trata mal "


tan pequeña y tan llena de vida, tan vulnerable e insegura, tan indefensa, tan miedica, tannnnn...un día me la comeré de bonita que llega a ser y más cuando se estira con ese barrigote de bebé que tiene y ronronea al darle besitos..Cata la niña de mi casa : )
"sarna con gusto no pica", dolor con amor tampoco.
no queiro más sapos diciendo ser alguien que nunca llegarán a ser, no existen los encantos cuando no son ciertos, ni las palabras dichas cuando no se sienten, ni las caricias dadas cuando el simple roce de tu piel contra la mía nos va alejando un poco más, no quiero sapos que revelen una futura vida en rosa, nunca me gustó ese color, ni las falsas promesas.

viernes, 28 de mayo de 2010

"cuando eres pequeño cualquier cosa puede cautivarte, pompas de jabón o un riego que crea un arco iris sobre el césped. Creo que hacerse mayor significa que cada vez te cuesta más encontrar la forma de sentirte cautivado. La única vez que veo a los adultos con esa misma cara es... cuando se enamoran.·"

A veces crees que por dejar las cosas libres más felices serán e irán mejor, libre de ti me siento desnuda.
me falta tanto que agonizo al pensar que otros labios tocan los tuyos, que tus manos acarician otro cuerpo, que el mío postrado en la cama espera verte en sueños y retenerte en ellos.
te quise y por más que intente lo contrario, aun sigo haciéndolo
"Soy una persona que busca el amor, el amor de verdad.
Un amor ridículo, inconveniente, arrollador."
Podría como muchas cosas, aspirarlas hasta acabar con ellas..
podría hacerlo contigo, acabar de una vez, pero he aprendido que las drogas duras como tu no están hechas para mi.

yo soy así. tal y como me conociste. una yonkie de lo absurdo..como lo fueron tus besos, tus palabras y tus recuerdos.
irreal como el reflejo de tiempos pasados,
de horas gastadas ,
de sueños robados,
de mentiras como puños,
de llantos como tempestades,
de suspiros mudos, de muchíssimo sin sentido;
y es que no hay manual de instrucciones peor explicado que tu..
de errores se aprende..



o eso dicen.








.nada resulta ser lo esperado, un instante puede ser fugaz, o como este,casi interminable; minutos eternos pensando en otra cosa,con la mente en otro lugar,pensar en querer escapar mientras unos brazos te oprimen y un desconocido aliento te roba el poco aire que puedes respirar..

desengañarse y darse cuenta de las cosas.esa fué la moraleja

.por que las cosas no se olvidan..se ignoran.

irreal :

adj. Que no es real, fantástico, imaginario.



.y aquello que un día compartimos ? que fue ¿
a lo mejor solo un sueño, y como tal nubla su mente con flashes de instantes vividos, aquellos que se descalifican de normales, aun sabiendo que fueron reales y no ficticios.

irrealidad que añora noche tras noche mientras desvelada otra vez más, intenta no recordar ni tan si quiera su nombre.
desintoXicándOme
Y tirar pa' adelante, porque cuando duele, duele de verdad

s o l o quiero N O pensar en ti. al menos dejar de hacerlo e n s e r i o.

porque hay días que es mejor no despertar

quedarse entre las sabanas, las que me arropan en las noches más frías.


las que me acompañan cuando me siento sola, las que no hablan de ti, porque no te recuerdan, porque no saben cuál es el olor que desprende tu piel.










*quiero olvidar..pero no puedo, demasiado reciente¿ o demasiado sentimiento ¿
está claro que no todo el mundo siente por igual..hay gente que ni siente ni padece..y a sabes¿ aprenderé de ti, me vestiré con mi armadura de hierro y no me dejaré herir más,
me cansé de sufrir en vano, me cansé de llorar mares a chorros, de desquiziarme cada día un poco más, me cansé de ti, de tus mentiras, de tu vida (que nunca fue la mia..siempre TU y lo tuyo..), de palabras dichas sin pensar, de te quieros envenenados, de besos robados y de dárselos al viento; me cansé de idealizar un mundo junto a ti del que hoy en día no quedan más que cenizas, se consumió como un cigarro.. un cigarro que nunca aspiremos hasta quedarnos llenos, del que malgastemos después de comernos a besos..
quiero que desaparezcas de mi mente, que deje de recordarte,de pensarte, de desearte, que no existas..igual que yo, que ya no existo para ti.. que fácil vivir a tu manera..que difícil que es la realidad

..poquito a poco aprendiendo que no vale la pena andar por andar, que es mejor caminar pa ir creciendo..

. y darse cuenta de muchas cosas, y de que las que creías insignificantes son las que más falta te hacen, saber que es algo pasajero y que algun dia volverá todo a la normalidad.ausentada de ti, y del mundo que me rodea.
tengo sed de b e s.o.s y reseco el c o r a z ó n
estas en el aire presente como un pensamiento,
y te vas con el humo de un porro y mañana vuelves...

Te pienso y pienso

Pienso en que vas a venir cualquier día, que te voy a encontrar en algún momento de mi vida, y me vas a remover entera. Que me vas a volver a destrozar. Que voy a volver a dejar que me destroces. Pienso en que no voy a curarme en la vida de ti. Que la nostalgia me aprieta, y tu sola presencia una vez más hará que me vuelva a ahogar. Pienso en que quiero y no quiero verte, quiero y no quiero que me voltees la vida, quiero y no quiero que aparezcas de nuevo. Pienso en que tengo que prepararme, que deberías avisarme si vas a volver por aquí. Pienso en que no puedo terminar el capítulo si no estás, y que no podré acabarlo nunca si vuelves a aparecer.

Una de ego céntrico.

¿Sobre mi? Bueno, soy la única persona del mundo que siempre estuvo conmigo. Y cuando digo siempre, quiero decir siempre. Jamás me abandoné. Cuando hacia algo mal, ahí estaba yo para empatizar y buscar alguna solución. Cuando hacia algo bien, ahí estaba yo para darme una palmadita en la espalda. Estuve conmigo en los peores momentos, y en los mejores también. En tardes de aburrimiento, en noches de besos, en mañanas de té y pan. De pan y té. Y, sin embargo, pese a haber convivido conmigo más de 20 años, 24 horas diarias, tengo que admitir que no me conozco ni un poquito. En absoluto. No sé quién soy. Ni qué hago aquí. Quiero decir, que conozco a todos esos desconocidos mejor que a mí misma. A todos esos que no estuvieron en las malas, ni en las buenas, ni en las regulares. ¡Yo los conozco! Se los aseguro. Y sin embargo a mí... Bueno, sí. Podría hacer una lista con virtudes y defectos. Y cuando voy por ahí, sé ver las cosas que me gustarían y guardármelas en la mente para, al llegar a casa, contármelas. Pero para todo lo demás... Quiero decir. Para todo lo demás, soy una completa desconocida.
Lo sabia. No me preguntes cómo, ni por qué. Simplemente lo sabía. Y no hice caso. Me salté la lógica y me guardé las voces que me decían que no diera un paso más al frente en los bolsillos. Ignoré al mundo que me ponía piedras por el camino para que no avanzara, abrí puertas que no debía haber abierto. Y pasó. Pasó lo que yo sabía que pasaría. Y entonces me sentí tremendamente estúpida. No puedes imaginarte ni por un sólo momento lo estúpida que me sentí. Todos aquellos avisos, todos aquellos intentos por parte del mundo y de la parte cuerda de mi cerebro para que no tropezara, los mandé al garete. Me los salté. Y tropecé. Y fue el tropiezo más grande que he dado jamás. Me caí entera. Y cuando me quise levantar, noté algo denso encima de mi cuerpo que me lo impedía. Y todas esas malditas voces se desternillaban desde los bolsillos. Las oía decirme lo estúpida que había sido. Y luego simplemente se marcharon. Se marchó la lógica, y el mundo se llevó sus piedras, y las puertas se fueron a un lugar en el que la gente no las abriera. Y me quedé sola. Sola con la densidad de la nada, de la estupidez humana. Sola yo y mi estupidez. Y me prometí empezar a hacer caso a las señales que el universo me mandaba. Pero nunca volvió a ayudarme. Desde entonces tengo que hacerlo todo solita. Y es muy difícil. No sabes cuánto. A veces creo que simplemente me perdí. Que jamás volví a encontrarme. Que me quedé allí, en medio de un tropiezo inexplicable.

martes, 25 de mayo de 2010

Primero Respeto, luego hablamos lo que quieras.

pero primero Respeto.

Lo demas esta de - más.

domingo, 23 de mayo de 2010

Todo, absolutamente todo, lo que hago o lo que digo tiene que ver contigo. Me cuesta horrores no relacionarte con mi vida diaria. Me encantaría poder sacarte afuera de mi mundo un rato, descansar en solitario, dormir sin tener que contar animales para sacarte de mi cabeza. Dormir del tirón, como antes. Vivir de carrerilla, pero sin tus prisas. Imagino cómo sería tenerte al lado al despertar y sonrio sólo de pensarlo, pero entonces algo me aprieta fuerte en el estómago y me recuerda que eso no va a pasar. Que nunca volverá a pasar. Cosas cotidianas como acercarme al lavabo muy de mañana y cepillarme los dientes con una pasta que no debería recordarme a ti pero que, aún sin saber por qué, hace que quiera lavarme los dientes contigo cada dia de mi vida. Desayunar tostadas e imaginar cómo sería llevártelas a la cama, yo los martes y tú los miércoles, y los jueves, y los viernes, y el resto de los días de nuestra vida conjunta que nunca será conjunta. Y salir a la calle con dos bolsas de basura, y tirarlas en el contenedor, y pensar que si vivieras al lado esperaría cinco minutos para cruzarme contigo. Querer repartir el peso de mi vida y de tu vida, meter las dos vidas en un bote y agitarlo rápido, y luego partir, partir la vida que sale a partes iguales. Un trozo para ti, y otro para mi, que tú tengas de mí, que yo tenga de ti. Y removerme contigo, como se remueve la crema para un pastel, y tocarte una vez más, y dos, y tres, y que nos desgastemos al hacernos el amor, y que tú leas el periódico en la cocina mientras oyes cómo tarareo Mon Amour en el balcón, y que te duches antes que yo, o justo después, o juntos los dos. Y vivir contigo, y vivir de ti, y vivir para ti.
Echar de menos a alguien no se trata de cuánto tiempo ha pasado desde que lo viste o la cantidad de tiempo desde que hablaron. Se trata de ese momento cuando estás haciendo algo y deseando que esté ahí contigo.
Solo el pensar, que me quedo aquí, para siempre sin las caras de siempre, sin nuevas caras, sin nada de nada, me provoca una leve sonrisa y unas terribles ganas de vomitar.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Te tengo en mi cabeza y te prefiero en mi almoada.




No dije para siempre, ¿pero quién dijo hasta nunca?
Volver a morderte aunque todo vaya en contra.
Queríamos cambiar el mundo, pero sólo cambiamos nosotros.


1.- Cierra los ojos, suave, como dos plumas azules que se caen desde muy alto



2.- Respira fuerte, muy fuerte, como si quisieras recoger todo el aire de la playa en tus pulmones.



3.- Vacia la cabeza, fuera! todo fuera! siente el blanco...



4.- tira con cuidado de tus labios hacia arriba, despacio, no hay prisa



5.- mantente en esa posicion el tiempo que desees




6.- abre los ojitos. despacio, no se puede volver de golpe










Enhorabuena! lo has conseguido!


has sonreido!
Empezar de cero
cada día, cada mes y medio o cada año... al fin y al cabo eso es la vida, no?
Sólo que hay cosas que terminan casi antes de empezar, o a lo mejor es que nunca empezaron.
No significa rendirse, quien sabe, a lo mejor la próxima vez es la definitiva...
Seguiremos acumulando recuerdos, mientras podamos.
Alguien que me sepa escuchar y que se de cuenta cuando estoy mal, alguien que me extrañe aunque hayamos pasado juntos todo el día, alguien que me invite a conocer esa vida que siempre imaginé, alguien que quiera vivir todo de a dos, alguien que note lo que siento solo con mirarme, alguien que solo por mí deje todo lo demás, que elija estar CONMIGO aunque tenga otros planes. Que llegue a sentir que antes de mí, ninguna otra existió, que sus amigos estén cansados de escuchar mi nombre, alguien que me escriba las cartas más bonitas, a pesar de tener fea la letra, faltas ortográficas y que solo tengan dos renglones; alguien que mate por mí y a veces quiera matarme, que se convierta en la persona más dulce del mundo de vez en cuando, que haga de un día normal el más maravilloso de mi vida, alguien que solo me abrace cuando tenga frío y me llame para desearme buenas noches, alguien que piense en mí más de lo que lo acepta, alguien que sienta que se cae el mundo si discutimos, que agote conmigo toda su dulzura, que me haga reír hasta llorar y por sobretodas las cosas, tenga claro lo que siente por mí. Alguien que me transforme en la chica mas histérica, celosa y pesada del mundo entero, e igualmente me quiera así; alguien que diga que todas esas canciones de amor, le recuerdan a mí, aunque sea mentira; alguien que me diga que estoy guapa aunque todavía no esté del todo despierta, que me diga que le doy los mejores besos del mundo, aunque haya habido otra mejor, que me diga que tengo los ojos más bonitos, aunque sean iguales a todos los demás, alguien que piense que estoy equivocada y me diga: Sí tenes razón, solo para dejar de pelear; solo quiero a alguien con quien pasar 3 horas pegada al teléfono, y no se canse de escucharme, alguien que me haga sentir la chica más afortunada de todo el universo solo por tenerlo a él, alguien que me saque el mal humor y me haga sonreír a pesar de que esté mal, alguien que de vez en cuando se siente a leer todas mis cartas y mirar todas mis fotos, alguien que cuente los días que pasamos juntos, que me haga cosquillas y siga a pesar de mis gritos; alguien que me haga las mejores escenas de celos, sabiendo que para mí es el único, alguien que haga que vuelva a casa a las 7.30 y no a las 6, como dijo mamá; Que ame cada centímetro de mí, que me ponga histérica y me haga gritar y luego, terminar besándonos. Alguien que además de ser mi hombre, sea mi AMIGO. Que de verdad sienta lo que dice que siente por mí, solo quiero a alguien que no me haga sufrir, que no me cambie por NADA y me haga olvidar todo lo demás.
Qué fácil es olvidarse del que era nuestro amigo desde hace años. Del camino correcto. De las idas y venidas. De las noches de borrachera. De lo que pesa el tiempo en el cuerpo. De las ganas de volar. De las horas perdidas frente a una botella de coca-cola vacía contando nuestras penas a la nada.

Qué fácil es caer en la trampa de conformarnos con lo que ya tenemos. Qué atrevido es el hecho de no atreverse. De ser cobarde. Qué pocas son las ganas de creer en la vida una vez que los días duros se amontonan en una esquina. Qué difícil es madurar y no morir en el intento.

Qué difícil es subirse a la línea de metro que nos lleva a la parada que siempre hemos querido. Y qué difícil es elegir la parada adecuada y con ello acertar.

Y todo guardado en un cajón. Como si no hubiese existido. Como si nunca todo eso nos hubiese pertenecido. Como si no tuviésemos el derecho a intentar ser felices. Como si fuésemos cemento. Sin capacidad de movimiento, sin capacidad de sentir placer, odio ni alegría.
Como si el amor fuese dado como limosna en medio de una tormenta para los cuatro locos que quedamos sueltos y que aún creemos que todo sin ello es como tener un día malo elevado al cuadrado.

Qué fácil es borrar lo que siempre quisimos ser después de un atracón de palomitas.

martes, 18 de mayo de 2010

El mundo cada día me parece más de basura. Más de mentira. Más cruel. Yo quería creer que la gente mala no existía, que las enfermedades eran pasajeras, que la muerte llegaba tarde y bien. Yo pensaba que era posible meter los imposibles dentro de un cajón y luchar por lo utópico hasta convertirlo en realidad, que si quieres puedes, que si luchas lo consigues. Ahora me doy cuenta de que las cosas no son tan de rosa como antes parecían, que lo transparente pronto se torna a blanco, lo blanco a gris y lo gris a negro. Y negro permanece hasta que alguien se atreve a arrancarle el velo. Cuando la gente me pregunta que por qué ya no creo en nada, que por qué he dejado de creer en un Dios que va a salvarme, yo les contesto que sólo podría creer si hubiese nacido ciega y no hubiese visto todo lo que he visto, si hubiese nacido sorda y no hubiese oído todo lo que he oído. Prácticamente, si no hubiese nacido. Pero he nacido, he visto, he oído y he sentido. Y la vida me ha vuelto una incrédula, día tras día he perdido más la fe en las cosas buenas de la vida y me he dejado llevar por una realidad muy peligrosa, una realidad que a algunos aprieta en las muñecas y no le suelta. Y a veces creo que veintitantos años son muy pocos para perder la fe en tantísimas cosas, que debería seguir creyendo en algo al menos hasta cumplir los cuarenta, para luego poder inculcárselo a mis hijos, si es que tengo. Aunque a estas alturas, ¿quién dijo que no se puede inculcar una mentira? La gente te obliga a creer cosas que ni siquiera ellos creen, te mienten, te mienten simplemente para intentar meterse ellos también en la historia, porque creen que si repiten muchas veces lo mismo al final podrán unirse a la cadena y ser salvados, y salir victoriosos de este infierno que sólo es infierno porque es lo único que tenemos. Pero no quiero que se queden con mal gusto. He encontrado cosas preciosas, que permanecerán eternamente hasta que el mundo físico explote. Son realmente preciosas. No tienen nada que ver con lo antes descrito. Se trata de la sonrisa de los niños pequeños, de las caras que ponen al contarte un chiste que ni siquiera entienden, de cómo se ríen cuando todos se ríen aún sin saber el por qué. Se trata de la ingenuidad de los que aún no conocen la maldad, de los que no saben nada porque son pequeños y acaban de aparecer y sin embargo en un minuto son capaces de enseñarte más de los que otros mayores te enseñarán en una vida, en una vida entera. Se trata del rostro de un gato cuando tiene frío, lo tomas en brazo y le das calor humano. Se trata del instante en el que alguien que lleva estudiando prácticamente toda una vida consigue aprobar una oposición, de la mujer que abrió una nueva panadería y vende por primera vez el primer bollo de pan. Se trata de instantes pequeños, de seres normales, como nosotros, que de vez en cuando se olvidan de todo lo malo que agarraron y convierten el negro en gris, el gris en blanco y el blanco en transparente.

A veces sucede...

A veces sucede que gastas toda una vida esperando a la persona perfecta sin darte cuenta de que estuvo a tu lado todo el rato, y ni siquiera miraste. A veces sucede que estás hecha un asco, para el arrastre, harta de arrastrarte, sucia y asqueada de un mundo que aparentemente no para de darte la espalda, y basta con una palabra agradable -una simple palabra agradable- para que todo se voltee y tu cara haga al menos el amago de sonreir. A veces sucede que justo cuando das las historias bonitas por perdidas, alguien te toca en el hombro y te obliga a iniciar un cuento de manta e invierno, con caballeros, torres y dragones. Incluso alguna que otra manzana envenenada. A veces sucede que toda la teoría feminista tan sumamente bien construida y casi enquistada en tu mente de "todos son exactamente iguales" se va al garete cuando un desconocido se atreve a mirarte a los ojos y a casi escanearte las pupilas. A veces sucede que te tienes que tragar las palabras y meterte en los bolsillos las promesas de "nunca jamás volveré a tropezar con una piedra que empiece por H, de hombre o V, de varón". A veces pasa que las miradas se cruzan sin previo aviso, una piel roza a otra, la máquina roja se apodera del momento y no hay más remedio que guardarse el escudo en el bolsillo y vivir lo que está pasando, que de seguro no va a volver a pasar nunca jamás. Al menos no igual.

lunes, 17 de mayo de 2010

Olvidar no es tan fácil como parece. A veces crees que has pasado página pero sin embargo, vuelves una y otra vez atras. Tiemblas y decides que es mejor no hacerlo y seguir adelante. Pero lo cierto es que te da miedo, te da miedo recordar todo aquello que te hacía feliz, admitir que no supiste sacarlo adelante o que quizás tenías demasiado miedo como para arriesgarte. Siempre que "eliges" amar a alguien, le entregas el poder para destruirte. Quitarselo supone no arriesgarte a sufrir pero tampoco concederte el placer de sentir felicidad. Eres libre de decidir si merece la pena arriesgarse, pero lo que es cierto es que si no lo intentas, nunca saldrá bien. Lo cierto es que si dejas que la cabeza gane la batalla, es posible que el corazón se separe de ella. Por eso surge la contradicción: nuestro cerebro se empeña en seguir adelante, en construir una vida nueva y no recuerda nada de lo que dejó, pero nuestro corazón es mucho más débil, le cuesta reconstruirse, le resulta imposible borrar nada de lo que en él fue grabado, sigue pensando en lo que podría haber sido, sigue echando de menos y sigue sintiendo, ¿podría haber hecho algo más?
Quiero contarte un secreto. No soy quien tú crees, aunque mi disfraz es tan fino que me sorprende que no hayas visto a través de él. Soy la chica de tus sueños , disfrazada de tu mejor amiga. A veces intento romper esa fachada como en la fiesta de primavera, pero no debo porque te asustarás y volverás a huir. He decidido que es mejor vivir engañando que descubrir mis sentimientos. Es más fácil si estás inconsciente. Mi padre decía que hay dos clases de chicas, las que gustan a primera vista y las que tardan más. Espero ser de las segundas. Quizás no sea la que te guste hoy, pero voy a dejarte por ahora, con la esperanza de que vuelvas a mi. Merece la pena esperarte...
Tal vez sea la suma de un millón de coincidencias las que nos sitúa en un determinado lugar, en un determinado momento. O tal vez sean las elecciones que hacemos, o las acciones que emprendemos. Pero si algo he aprendido, es que lo que uno quiere no importa si el destino quiere lo contrario.
El no poder evitar, el volver atrás sin pensar que qué cojones acabas de hacer.
Tengo ganas de vivir, ganas de abrir los ojos y respirar hondo, notar como el aire pasa por mis vías respiratorias y soltarlo todo. Tengo ganas de extender los brazos, y tirarme hacia el vacío y sentir la adrenalina… tengo ganas de intentarlo y equivocarme, tengo ganas de llevar la razón, tengo ganas de no tener miedo, tengo ganas de sentir el control de mi vida de nuevo en mis manos, tengo ganas de poder estar tranquila sin pensar en si he hecho bien o si he hecho mal.
Me da igual lo fría que me sienta o lo desesperada. Es mi elección.
¿por qué ahora?¿ por qué en este momento?
Y, ¿por qué no?¿Por qué no vivir?
Dime que no estás deseando hacer ahora una cosa y no la haces por algún motivo estúpido o, simplemente, por pereza.
Eso, eso es lo que quiero. Quiero soltarme de todo, fuera miedos, fueras complejos, fuera ganas de huir.
Quiero abrir los ojos y sentir que el mundo es pequeño, que nada puede conmigo…
Y comerme cada una de las partes de esta vida sin dejar nada.
Porque es hora de ser yo.

martes, 11 de mayo de 2010

Que la vida puede llenarse de colores sin motivo. Un día cualquiera puedes recuperar esas ganas de vivir que perdiste cuando el mundo se te empezó a caer encima, y aunque aun hoy te siga aplastando, tú vuelves a tener fuerzas para levantarlo y convivir con ese dolor. Porque la vida merece la pena, aunque a veces parezca que no. Porque las sonrisas es lo que más cuesta conseguir en esta vida, y yo, las tengo. Y no necesito nada más. Que ya me da igual que todo este mal, porque yo, estoy aquí. Y me toca vivir.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Perdida en el universo, no busco mi mitad porque no la encuentro. En el pasado muchas cosas tuve, pero en el presente más tengo, y es que las personas malas nunca se quedan solas, ellas siempre están acompañadas, este puto círculo es una farsa, no entiendo que os pasa. En cambio las personas buenas siempre están solas, acaban yendo a su puta bola, y queridos si os habéis dado por aludidos por algo habrá sido. Yo pinto una cara feliz y me piro.
Demasiada gente y pocas personas.
Hacedme un favor, despejad la zona.

lunes, 10 de mayo de 2010

"Qué desperdicio haberte pasado tanto tiempo con una persona para descubrir que es una extraña."

domingo, 9 de mayo de 2010

Necesito escribir para aligerar la presión de los nervios. Siempre he sido una persona demasiado nerviosa, por cualquier cosa me excito. Vuelvo a aquella mítica frase de "yo sólo busco que me tiemblen las piernas", porque sí, mañana me temblarán más aún de lo que hoy lo hicieron. Y me gusta la adrenalina que se acumula en las venas y que sueltas una vez que estás alejada del mundo, fuera de tu papel dominante acabado el acto. Eso es brutal. Me encanta enfrentarme a mí misma, controlarme sin éxito y que todo acabe para apuntarme un tanto, un "he sido capaz." Sí, voy a salir a comerme el mundo. Mis pilas están más cargadas que nunca.
no puedo pasar página, porque tengo las yemas de los dedos llenas de heridas. así que, no puedo pasar página.
Las mariposas en el estomago no deberian de doler...
¿por qué haremos daño las personas?
cuando las heridas por centímetro cuadrado superan los centímetros de piel, a veces nos volvemos un poco herida y queremos hacer daño, o todo lo contrario, no dejar que
nadie nos vuelva a tocar nunca, o someter a examen las carícias. a mí no me ha pasado nada de eso. me gustaría pensar que soy de esas personas a las que les cuesta confíar en las personas, pero sería demasiado bueno para ser verdad. después de todas las putadas sigo igual. basta con que me digas las palabras mágicas para que me tengas para siempre, bueno, para siempre hasta que te canses de mí. y no tiene nada que ver con que se me comprenda o entienda por completo y termine aburriendo, nada, es todavía peor. es que echo el amor por la ventana, lo echo todo a perder, destruyo las murallas y toda esa mierda que me cuesta tanto construir, creyendo que esta vez es de verdad y nunca es de verdad.
eso.
eso.
eso.
he encontrado la forma de explicarlo. sigo esperando que alguna vez sea de verdad, y los demás hace tiempo que descubrieron que n
unca es de verdad y comenzaron a astillarse las arterias. ¿cuándo me daré cuenta yo? joder.

Conversaciones...

-Prometía mucho. Muchísimo. ¿Sabes? Odio que la gente confie en mi, odio que esperen de mi cosas que nunca voy a conseguir. No puedo evitar sentir que no estoy a la altura.
-¿Por qué piensas eso?
-Porque cuando tenía doce años era guapa, inteligente, decidida, rebelde. Tenía todo lo que se puede tener a esa edad y sobre todo, tenía las cosas bastante claras. Puede que tuviera mis debilidades pero todos esperaban que llegase muy lejos en los estudios, que hiciese una gran carrera con un expediente impecable, que construyese una vida perfecta a mi medida, familia perfecta e hijos perfectos. Y de repente, no sé como ocurrió pero todo el edificio empezó a venirse abajo. Deje de ser lista, deje de ser guapa, perdí la seguridad, perdí la fuerza... y ahora también estoy perdiendo los sueños. No sabes lo triste que es saber que nunca podrás complacer a aquellos que quieres.
-Puede que tu percepción de la vida haya cambiado pero...¿sabes? Claro que puedes complacerles. Solo tienes que ser tú misma. Única y especial, alucinante. El primer día que te conocí me dí cuenta de que había algo en tí diferente, casi mágico. Algo llamó mi atención la primera vez que te miré. Te confesaré algo: me gusta tu fragilidad, me gusta tu dulzura, me gustan tus miedos. Adoro cuando te sonrojas porque te digan algo bueno o porque te miren. Me encanta cuando dices lo que piensas aunque sepas que nadie va a entenderte. Creo que sí sabes lo que tienes, que si que tienes sueños. Sigues siendo todo lo capaz que eras antes o incluso más. Sabes transmitir lo que sientes a la perfección y eso te hace grande. Lo que pasa es que tienes miedo, siempre miedo y demasiado miedo. Y el miedo hace que te encojas, que te agaches, que pliegues todo tu cuerpo. El miedo hace que te vuelvas pequeña, casi diminuta, que tu luz se apague y entonces... solo cuando te miran muy de cerca son capaces de percibir tu brillo. Debes librarte de esos miedos, de esas inseguridades, hacer callar a esa voz que suena constantemente en tu cabeza y te dice que eres incapaz o que no estás a la altura. A veces pensamos que el miedo desaparece con la edad y no es así, el miedo se hace cada vez más fuerte y más grande y si no le frenamos nos va reprimiendo poco a poco. No le dejes crecer, expulsalo, echalo de tu cuerpo. Cree en tí, en lo que vales, como cuando eras pequeña y no conocías tan bien el dolor y la decepción. Asume que encontrarás mil piedras en tu camino, asumelo ya. Que las cosas nunca serán perfectas y que tú tampoco serás nunca perfecta. Pero no por eso dejaras de ser irresistible. ¿Sabes cual es tu problema? Tu problema es que aún no aceptas que esto no es un cuento, que es la vida real. Te genera frustración no ser capaz de controlarlo absolutamente todo, no poder modificar tus sentimientos. Por eso los atas, los encadenas y los aferras a tí. Los sentimientos debes dejarlos libres porque sin ellos no vales nada. Enamorate, salta, rie, canta, grita y no tengas miedo. Deja que la vida fluya por tu cuerpo. Vive, vive, vive. Sé tú misma, conocete, disfrutate, quierete...
-Me encantan tus consejos, ojalá fuera tan fácil...
-Sé que no es fácil, sé que no lo es. Pero tú puedes conseguirlo. ¿Sabes por qué? Porque esa niña de los doce años, está aquí delante y eres tú. Y sigue teniendo todas esas virtudes que antes tenía, pero se ha hecho mayor y las oculta porque tiene miedo a mostrarse al mundo como antes lo hacía. Encuentra a esa niña, encuentrala y se fuerte. Se fuerte porque tú puedes con todo, con lo que te propongas y con más. Y estaremos juntos, estaremos juntos en todo, nunca lo olvides. Cuando dejes de creer en tí misma estaré ahí para recordarte lo mucho que te quiero y que te quiero por todas esas cosas que tú olvidas constantemente.

jueves, 6 de mayo de 2010

En la vida siempre vas a tener que tomar decisiones de las que luego te arrepentirás.

Bien creo que esta es la primera de unas cuantas.

miércoles, 5 de mayo de 2010


Las cosas se hacen con dos cojones



¿Y ahora qué puedo hacer...
si me han prohibido echarte de menos?
"Los arrepentimientos vienen en todas las formas y tamaños:
Algunos son pequeños... como cuando haces algo malo por una buena razón.
Algunos más grandes... como cuando decepcionamos a un amigo.
Algunos de nosotros escapamos del dolor del remordimiento haciendo la elección correcta.
Algunos de nosotros tenemos poco tiempo para arrepentirnos porque estamos mirando hacia el futuro.
Algunas veces tenemos que luchar para hacer las paces con el pasado. Y algunas veces enterramos nuestro arrepentimiento... prometiendo cambiar.

Pero nuestros arrepentimientos más grandes no son por las cosas que hemos hecho... sino por las que no hicimos, cosas que no dijimos que pueden salvar a alguien por quien te preocupas.
Especialmente cuando puedes ver la oscura piedra que se interpone en su camino."






.Que verdad tan grande.

martes, 4 de mayo de 2010

Puede que el final feliz sea pasar página.
Tengo que dejar de vivir en las nubes.
Pero es que el cielo es tan bonito...


Los hombres se van enamorando de quien se sienten atraídos, las mujeres se van sintiendo atraídas de quien se enamoran.
Hoy tengo frío. Por mucho sol que haga o deje de hacer.

lunes, 3 de mayo de 2010

¿Actúas con el corazón… o con la mente?
Ojala te olvidase tan rapido como lo has echo ...
Intentaré disfrutar de esas pequeñas cosas que hacen un todo y me graparé la sonrisa si es necesario, no me apetece decir que no soy feliz.
Ahora bien, el día que no necesite las grapas te señalaré y me reiré en tu cara maldito corazón.













-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!(grito mudo contra un cojín).
-La real academia define la palabra imposible... como algo que no tiene facultad ni medios... para llegar a ser... o suceder. Y define improbable como algo inverosimil... que no se funda en una razón prudente
-Puestos a escoger, a mí me gusta más la improbabilidad... que la imposibilidad... como a todo el mundo supongo
-La improbabilidad duele menos... y deja un resquicio a la esperanza..., a la ética
-Que David ganara a Goliat era improbable... pero sucedió
-Un afroamericano habitando la casa blanca era improbable... pero sucedió
-Que los barón rojo volvieran a tocar juntos era improbable..., pero también sucedió
-Nadal desbancando del número 1 a Federer
-Una periodista convertida en princesa
-El 12-1 contra Malta
-El amor..., las relaciones..., los sentimientos... no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de amores imposibles... sino de amores improbables. Porque lo improbable es..., por definición..., probable. Lo que es casi seguro que no pase... es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad..., media posibilidad entre mil millones de que pase...
vale la pena intentarlo
I'm sure.
Come if you want. Yes, it is to you.
I don't wait anymore.
Aqui estoy

Me vacia una cucharilla.

Me faltas tú. Puedo levantarme, caminar, dar vueltas y vueltas, volver a donde siempre. Pero sigo igual. Noto el hueco dentro de mi cuerpo, y aunque no escuece, ni duele, lo noto. Y es muy incómodo. Es muy incómodo sentir que te falta una parte, que estás incompleto. Odio el feminismo barato que afirma que la mujer no necesita a un hombre. La mujer necesita de otros, al igual que los hombres. Y cuando ese alguien falta, nos sentimos incompletos, independientemente del sexo que tengamos, independientemente de lo que nos consideremos. ¿Que si se puede vivir así? Pues sí. Claro. Claro que si. Yo sigo respirando, no he perdido ninguna de mis capacidades ni físicas ni psíquicas. Sigo teniendo el mismo cociente intelectual, o eso creo. Pero es más difícil. Más que difícil, que me canso. Me canso porque es una incomodidad diaria, a todas horas, este estar contigo pero sin ti, este echarte de menos, no tenerte cuando quiero. Y parecera una estupidez, pero cada día que pasa noto como si el hueco se hiciese más grande, ¿sabes? como si me estuvieran vaciando el cuerpo con una cucharilla. Qué angustia. Qué angustia me da que no estés aquí.