Intentaré disfrutar de esas pequeñas cosas que hacen un todo y me graparé la sonrisa si es necesario, no me apetece decir que no soy feliz.
Ahora bien, el día que no necesite las grapas te señalaré y me reiré en tu cara maldito corazón.













-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!(grito mudo contra un cojín).

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