Quiero decirte tantas cosas, muchas de ellas tan malsonantes que me tendré que lavar mil veces y una más la lengua con jabón, como bien decía mi abuela, porque todo lo que te quiero decir me sabe mal hasta a mi, el mar sabor de boca se va haciendo día tras día más amargo, más molesto, tan agrio y desagradable como el pensar otra vez en ti..




desaparece.

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