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Mostrando entradas de septiembre, 2009

People Like You Need To Fuck People Like Me

Me pinto los ojos del color de la esperanza. De la única esperanza que siempre he conocido. Quiero correr, y saltar, y llorar, y caminar sobre las aguas contigo de la mano. Quiero ver llover y sentir cómo las gotas nos cae encima. Que olamos juntos la arena mojada y nos sintamos vivos. Y morirnos en un beso, en dos, en tres...
Yo solo quiero ser feliz e irme a vivir a la Luna, sin pagar contribuciones
Juego a olvidarte a cada momento y a recordarte a cada instante.
En un beso... sabrás
todo lo que he callado.
Unos dias con el corazón violado...y otros...otros que estas deseando de que te lo follen,eso si... que lo hagan con permiso.
El caso es follar o joder , que viene a ser casi lo mismo.

. . .

Maldito corazón... que ni siquiera me pertenece.
Que me pidio permiso para regalarse, que el muy loco me dijo que encontró algo que le daba vida...algo asi como una bombona de oxigeno humana... puto loco corazón asfixiao!!!
Imagen
Mi corazón está difuminado, no tiene forma. Cuesta verlo y entenderlo y, sin embargo, a veces late. Sólo a veces. Pero luego le entra el miedo y se pierde, se hace pequeño en mi escritorio. Muy muy pequeño. Tanto que de golpe cabe en la palma de mi mano y tengo que tener cuidado para no estrujarlo porque en él está escrita la palabra que nos une, la misma que a veces nos aleja. En esos momentos el pánico se camufla, se acerca con sigilo para susurrarle que al final siempre tambalea y se cae. Sin embargo hoy, un día cualquiera, sin miedo lo coloco en la yema del dedo y te lo entrego.

:)

Me encanta cuando estamos en la cama y es imposible dormirse sintiéndote a dos milímetros de mí. Sentir tu respiración tan cerca y que no se oiga nada más. Y después, cierro los ojos y recuerdo todo lo anterior. De repente te das la vuelta, me abrazas con todas tus ganas estando yo de espaldas a ti, y empiezas a respirar en mi oreja. Yo me hago la dormida, porque me encanta la dulzura con la que me tratas cuando crees que duermo. El contacto de tu piel es abrumador. No puedo pensar en otra cosa que no sea en comerte la boca, o los ojos, depende. O quizás todo el cuerpo. Ojalá esos momentos durasen para toda la vida. Estás así un rato y cuando no puedes más, dices susurrando: “no te hagas la dormida, que te veo”. Entonces abro los ojos, me doy la vuelta, te miro, me miras, y te beso, me besas. Y todo lo de después acaba siendo como lo anterior, pero siempre mejor. Siempre mejor.

Que llores conmigo cuando lloro, que rías conmigo cuando río, que llore yo contigo cuando llorar y que ría yo…