miércoles, 24 de febrero de 2010

Bueno, en esto de hacerse mayor, hay un punto clave en el intento. Tomar decisiones.
Vivir no es fácil. Cada día surge una dificultad nueva. Y estás tan a gusto entre algodones y tan superada a la vez por las circunstancias que da una pereza tremenda ponerse a pensar sobre la mala suerte que últimamente ataca y ataca. Y entre todo el tumulto, con una sonrisa siempre en la boca, hay que mirar hacia otro lado porque si miras de frente te puedes estrellar con cualquier farola más. Y hacia otro lado las cosas parecen mejor. Los algodones siempre están ahí, para que en vez de chocar con la farola te choques con ellos y caigas sin hacerte ningún daño. A lo mejor te duele por un rato, pero luego con tanta suavidad se te pasa pronto el dolor. Y consigues dormirte, descansar, cerrar los ojos y pensar eso de “aquí no me va a pasar nada”. Lo importante es saber buscar esos algodones y tomar conciencia de que siempre estarán ahí, esperando tu caída con los brazos abiertos. Y esos algodones hay que valorarlos. Da igual el miedo que se pase, da igual la mala suerte, lo difícil que es hacerse mayor, lo jodida que puede llegar a ser una mala contestación o lo asustado que se esté. Lo básico para hacerse mayor y no morir en el intento es dejarse cuidar por esos algodones. Y no tener prisa para no chocar con otra farola más.


La buena suerte nos llegará pronto, estoy segura. Mientras tanto nos conformamos con la suerte que tenemos, que no es nada poco. Por muchas putadas que nos pasen seremos dos bolsas de algodón dispuestas a hacer de para-choques el uno al otro en cualquier momento del día. Y esa es la mejor parte de toda esta historia, lo prometo.




Un beso donde quieras, un vasito de cerveza. [...] Te invito a dormir en un rincón de cualquier escalera.

domingo, 21 de febrero de 2010

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.




Calderón de la Barca.
Con el tiempo tengo la suficiente capacidad y valentía de decir, que hay que saber vivir con el recuerdo sin depender extremadamente de él. Los recuerdos, al fin y al cabo, ya pasaron y hay que empezar a caminar sin que nos duela.
Nostalgia...
Y luego nos empeñamos en romper estas ideas y en complicarnos la vida porque no sabemos dejar atrás lo que en su día fue sangre en nuestras venas.



Yo también me he muerto muchas veces, y amé más de la cuenta. Eché de menos y hasta lloré de la impotencia. Hoy sólo recuerdo... sin que me asfixie cada día.
La estupidez se ha tumbado en mi cuerpo y me ha dejado seca el alma. Se ha llevado todo aire para respirar(te). ¿Sabes?, tengo miedo de todo. De vivir y fracasar, de lastimarme más, con cicatrices propias o ajenas a mi llanto. Y la vida es eso, sentir las experiencias, caminar con los momentos, llorar y reír y con el corazón siguiendo un ritmo por su cuenta. Y yo tengo miedo de todo esto. De dormir sola todas las noches como ya lo hago, y de que te vayas y yo no quiera retenerte porque te crea libre, o de retenerte y tener la sensación de que fui muy egoísta contigo. Me da miedo de que un día te levantes y te canses de mí, y es cuando quiero hacerte feliz todos los días, y que cada una de esas veinticuatro horas sea algo nuevo para ti, y también para mí. Quiero mecerme en la locura, que todo sea como la vida de los gatos, y que al final de todo esto, tengas muy claro que servidora sea imprescindible para ti.
Me gustaría regalarte mañanas soleadas por Córdoba y conocerlo todo contigo y con esto poder tener miles de historias que contar a la gente porque será el resultado de que he vivido. Mucho. Con todas las letras.
Pero mientras tanto, con mi inseguridad y mis intentos fracasados por ser una chica alegre de la que te enamores, no puedo fotografiar las maravillosas visiones que tengo de mi vida junto a la tuya. Solo espero que tú...

viernes, 19 de febrero de 2010

"Al fin y al cabo, los ordenadores se rompen, la gente muere, las relaciones terminan... Y lo mejor que podemos hacer es respirar y resetear...
uY cuando eso falla, existe un aparatito llamado zip que proporciona un gran consuelo., Al igual que un novio si tu se lo permites..."
Me acosté con lluvia y me desperté con tormenta. Mi amante es el Sol, pero en mis días oscuros siempre estoy con la Luna.
Le soy infiel a la
Primavera porque ahora prefiero al Otoño, el Invierno ya no me soporta y el Verano me abandonó hace tiempo.
No soy capaz de mantenerme.

Y que pasa si es asi? Si te escondes la vida te encuentra, si te encuentra te jode, pero si no te jode no encuentras las cosas buenas y bonitas que también puede ofrecerte. Ahora solo queda reir.
Ultimamente me a dado por leer PAulo coelho , una de las cosas es porque es MUY grande,y otra porque tiene una visión de la vida muy parecida a la mía.. de vez en cuando ayuda ver que no eres la unica que ves el mundo de una manera "diferentE" a como lo ve la mayoria de las personas
en difinitiva, quien es grande lo es y este escritor bajo mi punto de vista... lo es y mucho.


"conocía a muchas personas que habían dejado de vivir. Aunque siguiesen trabajando,
comiendo y realizando sus actividades sociales de siempre, lo hacían todo de manera automática,
sin comprender el momento mágico que trae cada día, sin pararse a pensar en el milagro de la vida,
sin entener que el minuto siguiente puede ser el ultimo sobre la faz de la tierra "

PAULO COELHO.



jueves, 18 de febrero de 2010


La culpa me señala, al menos en esto. No he sabido respetarme como persona, y puede que esa sea la raíz de toda mi mala hierba. No me he atrevido a hablar contigo; y huir puede ser más cruel que las palabras. Como tú me dijiste a mí, yo te voy a dar un consejo a ti para cuando tengas a tus amigas, a tus amigas de verdad. Si no quieres espantar a la gente, no invoques su miedo. Cuando el pánico aprieta, es instintivo huir. Es una solución estúpida, primitiva ; pero, humana. Así que saldrán corriendo. A toda pastilla. Que debe doler horrores ver como la gente se aleja de ti, pero hay que pensar también hasta que punto ha de llegar una persona para sentir la necesidad de salir corriendo hacia ninguna parte. Mi problema siempre ha sido el miedo, el miedo de perderme y de no saber hacia donde quiero ir. Tal vez esto tenga un poco que ver contigo, tal vez no. El caso,, es que hemos pasado mucho. Y te conozco lo suficiente para decir que odio tus formar, y tus bromas pesadas. Tampoco me gusta tu nombre, y es muy difícil saber tratarte. Te he ayudado infinidad, amiga. Y reconozco que de tu ayuda, también he salido de ciertas cosas. Ambas hemos sido injustas, pero qué coño, la vida también lo es y ella sigue adelante. Nosotras también lo haremos. No sé cómo, pero sé que ambas tenemos un camino largo que recorrer. Ya iremos corrigiéndonos. Yo, por ejemplo, soy estúpida por tejer tragedias griegas con hilos flojos, hechos de riñas de patio de colegio. Maldita la hora en la que decidimos crecer. La magnitud de los problemas lo hace con nosotros, y es un asco. ¿Recuerdas cuándo éramos pequeñas? Donde estaba una, estaba la otra. Tanto era así, que un práctico joven del colegio nos preguntó si éramos hermanas, porque siempre estábamos juntas. Nos hizo tanta gracia, que hasta cinco años después, seguimos llamándonos hermanas. También hemos pasado malos ratos, pero hoy me saben a poco. Será que en las adversidades, me da por pensar en lo bueno. Eso no lo añado a mi lista de defectos; que tampoco está últimamente la cosa como para engrosarla. He decidido empezar a recomponer mi vida. Esa vida que fue, y que se ve que debí espantar hace tiempo. Si, amiga, entiendo lo que duele ver como lo importante, lo que se ama, escapa de tu lado. Y muchas veces ni siquiera sabes por qué. Yo a ti te voy a pedir que vuelvas, porque es importante saber que una misma esta vez sí que se ha mirado al espejo y ha sido capaz de sonreírse aún con ojeras y un grano en la frente. Que aunque yo corrí, eres tú la que estás lejos; y aunque ahora te diga que puedes acercarte cuando quieras, moverás la cabeza mientras piensas que hay tópicos que se usan demasiado. Mira, me he dado cuenta de que hay cosas más importantes que el orgullo, las bromas de mal gusto y los nombres feos. Importa más la conciencia, las risas compartidas y que la gente al nombrarte, se llene la boca de respeto. Respeto que hoy te regalo sin precedentes; y que por una vez, va más allá de mis temblores. Mi madre me dijo que hay cosas que solo funcionan con las pilas que recarga el tiempo. Mi hermana, sin embargo, dice que todo acaba y que a veces, al tiempo se le agota la voz. Yo no lo sé, solo me queda por decirte que si algún día el mal envenena tus horas, estaré dispuesta a comprarte un reloj nuevo. Y te regalo tiempo de ese que arregla los daños. Si por el contrario, es mi hermana la que lleva razón, me quedo con los recuerdos; que a mí me siguen rebotando sonrisas involuntarias. Hay cosas que pueden acabar, pero su huella se queda si realmente ha sido algo importante. Para mí sí, y cuando pronuncie tu feo nombre se me llenará la boca de respeto. Y los ojos, de uno de esos cariños que no caducan nunca.

Te quiere, a pesar de los pesares, Ara.
Solo digo que... si algún día vuelvo a tropezar con tu mirada, dejaré que tú tropieces con mi sonrisa.
Dicen que necesitamos cuatro abrazos al dia para sobrevivir, ocho para mantenernos y 12 para crecer. Por eso desde aquí, desde mi pequeño mundo, os animo a que abraceís a quien os apetezca abrazar, pero no sólo porque pensaís que esa persona (o tú) necesitaís un abrazo, sinó porque simplemente os apetece hacerlo. Abrazar por abrazar. Simplemente por eso, por la satisfacción de hacer algo natural. Por la satisfacción de hacer algo nuevo. Yo, desde aquí, desde este, mi pequeño mundo, te invito a abrazar por abrazar, por el mero placer de hacerlo, a sonreírle a un desconocido y a ayudar a quien lo necesite sin que previamente, esa persona necesitada, tenga que pedirlo.

(Dedicada a todas las personas carentes de abrazos y carentes de AMOR. Especialmente para aquellas personas que hoy, más que nunca, necesitan un fuerte abrazo!)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Medio feliz, medio triste, medio rayada, medio cansada.
Y yo, medio entera.





Mi cabeza es un almacén ¿vale? Lo explico. Almaceno cosas, recuerdos, pensamientos, planes, música, letras de canciones, imágenes sueltas. Almaceno cansancio mental, almaceno miles y miles de preocupaciones y problemas. Vale pues mi cabeza/almacén no da a basto. Rebosa todo, y no tengo tiempo de ordenarlo porque es verdad, NO TENGO TIEMPO. No tengo ni media hora al día para pararme y sentarme a ordenar ciertas cosas. Ni siquiera tengo tiempo de preocuparme por lo que de verdad me importa y lo dejo pasar. Mi cabeza va a explotar como no me pare un poco. ¿Cuando? Los domingos. El único día de la semana que más odiaba se ha convertido en el día más precioso del mes. Necesito pararme, necesito que el mundo se pare solo 24 horas... Quiero tiempo para mi y solo para mi.
Tengo 1345675435678654 razones pa ser feliz...
(:

lunes, 15 de febrero de 2010

Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas. Que las persianas corrijan la aurora,que gane el quiero la guerra del puedo, que los que esperan no cuenten las horas, que los que matan se mueran de miedo. Que el fin del mundo te pille bailando,que el escenario me tiña las canas,que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,ni ciento volando, ni ayer ni mañana. Que el corazón no se pase de moda,que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel. Que las verdades no tengan complejos, que las mentiras parezcan mentira, que no te den la razón los espejos, que te aproveche mirar lo que miras. Que no se ocupe de tí el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. Que no te compren por menos de nada, que no te vendan amor sin espinas,que no te duerman con cuentos de hadas, que no te cierren el bar de la esquina. Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
Empieza cada dia con una sonrisa, veras lo divertido que es ir por ahi desentonando con todo el mundo

jueves, 11 de febrero de 2010

¿No tienes la sensación muchas veces de que has comprado la vida en una tienda de tallas grandes? ¿A que te refieres? Veras, es como cuando sientes que tienes una vida que te sobra por todos lados, que nunca se ajusta a ti como debiera, que te queda holgada, que te pierdes en ella, con miedo a despeñarte por la manga abajo o a quedarte enredada en la zona de la sisa. Lo siento, pero hemos encontrado a una persona que encaja mejor con el perfil que buscamos. Lo típico que siempre dicen en las entrevistas de trabajo. Pues con la vida pasa igual. No me queda bien este jersey, está mal hecho, me aprieta en la zona del cuello, me sobra en todo lo demás. No pido uno hecho a medida, soy más realista que eso. No sé ni siquiera qué pido...(bueno, si que lo se), ¿que me devuelvan el dinero?, ¿que me devuelvan la confianza en todo? Ahora recuerdo... creo que he perdido el ticket.

No entiendo el empeño de la gente en buscar una talla que se ajuste a todo, si una vez que pasa por el centrifugao de tu lavadora mental se queda ancho o encoge. Pero que voy a saber yo, si siempre termino arrankando la etiketa a la ropa.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Nada importa porque se que detrás de todos esos kilómetros me esperas tú.


tengo un dinosaurio que solo come nocilla. nocilla para desayunar, nocilla para almorzar, nocilla para merendar y nocilla para cenar. y a veces pienso, ¡qué suerte tiene!, si yo hiciera lo mismo, ya me hubiera dado un coma diabético.

jueves, 4 de febrero de 2010

Estoy dejando de fumar. Por ti.

El amor no son los besos, meter la lengua hasta el esófago y sacarla con cuidado como si estuvieses haciendo la mayor demostración de amor. Tampoco el amor es decir al cabo del día unos cuantos “te quiero” al aire como si estuvieses diciéndoselo a cualquier extraño que pasa por debajo de tu ventana. Tampoco es acompañar, llevar, traer, vigilar. El amor no es follar, no es llegar al orgasmo y después sonreír entre las sábanas como si tuvieses que agradecer que el otro/a te haya hecho disfrutar.

El amor, el amor que yo siento por él, es mucho más que todo eso. Todo eso se nos queda pequeño. Los besos no son nada si no van acompañados de un buen abrazo, de una mirada cómplice, de una sonrisa. Nuestros besos no serían nada si no echásemos de menos nuestras bocas conectadas. Los te quiero dichos están bien pero están mejor cuando el contexto no acompaña para decir esas ñoñadas. Morder la manzana no sería lo mismo si no estuviesen entre medias las caricias, las risas, las palabras. Nuestra sed. Y nuestro amor no sería el mismo si sintiésemos que nos tuviésemos que decir gracias cada vez que nos hacemos disfrutar.

Y sí. Estoy haciendo muchas cosas por ti. Entre otras ser yo siempre y con todos y en todos los sitios. Y es fácil. Nunca había sido tan fácil ser yo misma, porque estás tan dentro de mí que has conseguido que empiece a creer en mí. Y por eso sí que te tengo que dar las gracias, mi vida.