sábado, 25 de julio de 2009

Ya no podrás recuperarte de todos los errores, de cada susto, de cada imprecisión, de cada desastre natural o artificial, de cada palabra mal dicha o que suene mal, o de cada fallo.
Hay errores que no creemos errores hasta que ha pasado un tiempo. Hay errores que sobreviven al paso de los años, y hay errores en mente que nunca llegaron a cometerse.
El único remedio para éstos quizás sería pedir perdón. Últimamente parece que eso nadie, absolutamente nadie, lo sabe hacer. Mientras tanto, los que sabemos hacerlo no nos solemos atrever a decirlo, aunque la pena nos coma por dentro.
Lo bueno de todo es que algunas personas saben que estás dispuesto a decir un “perdóname”. Todos necesitamos escuchar un perdón de vez en cuando, y, por lo menos, saber que el otro está dispuesto a decirlo, y a perdonar. Lo bonito de ser persona es saber que todos podemos cometer fallos. La única manera de solucionarlos, es saber perdonar.





Qué difícil es todo cuando estás tan lejos y sin embargo tan cerca. Me estoy dando cuenta de que eres como un seguro de vida. Vamos, eso no lo cambiaría por nada, porque nada es equiparable a todo eso, y todo eso es lo que consigues conmigo todos los días

Caminar por la calle es bastante curioso. El otro día iba yo andando y un cura me miró de arriba a abajo. Las señoras comentan si vas de la mano con tu pareja, y si te besas, no digamos. Si vas con la música a tope todos se dan la vuelta. Los coches se saltan el paso de cebra y los peatones cruzan por donde no deben.

De vez en cuando yo también cruzo por donde no debo, por donde está prohibido o quizás por donde no me incumbe. Lo hago muchas veces y siempre me acabo arrepintiendo. Cuando me salgo del camino establecido, ay, las lamentaciones después. Y me pregunto por qué no podré quedarme quietecita y calladita, sin sentir, ni padecer. Tengo hiperactividad en el cerebro pero sobre todo en el corazón. Voy a tener que ir a ver si me anestesian el alma. Que tanta reacción fisiológica no creo que sea buena para mis ojeras.

martes, 14 de julio de 2009

Aquí estoy de nuevo con demasiadas ganas de mandarlo todo a la mierda y con pocas de salir de mi mundo. Me he enfadado con todo lo que me rodea aunque quizás el problema lo tengo yo sola. Necesito escapar de esto, de este lugar que está volviendo loca, realmente loca. O simplemente una noche entera bajo las estrellas que vigilan aquella playa a la que no suelo ir ya. Ya no sé que es lo que necesito, quizás pensar en todo esto solo empeore mi situación o me haga hacer cosas de las que luego pueda arrepentirme. Tengo tanto dentro que no se por donde empezar, no sé si escupir todo lo que va por dentro o guardarlo para irlo tragando de poco en poco y empezar a aceptar todo esto que tengo delante. Porque ya no quedan de esas personas en las que confiar, porque no quedan de esas personas con las que puedes pasar horas en silencio y luego continuar como si nada hubiera pasado. Aveces lo echo de menos y aveces me repito a mi misma que yo sola me lo he buscado. Así que ya no me queda nada que hacer, saldré a la calle a pasearme entre toda esa gente a la que no le importa que estés enfadada con ellos tambien y te sonrian sin más y entonces sin ellos quererlo te hacen darte cuenta de que realmemte no merece la pena andar triste por esta vida, que no merece la pena bajar la cabeza cuando alguien te mira fijamente queriendo decir de todo sin soltar una palabra. Voy a escaparme de este lugar. Abre la puesta, que voy para allá!

Pon buena cara (:

Ya ni siquiera me salen las palabras, he estado demasiado tiempo sin utilizarlas y ahora no se cómo ordenarlas. Sigo esperando algo que quizá sólo exista en mi imaginación, sigo sentada en esta terraza viendo como las estrellas juegan a alcanzar ese color que tanto ansían. Mi cabeza no deja de dar vueltas y parece no querer dejar de hacerlo, demasiadas cosas dentro o quizás tan pocas que intento hincharlas y acaban explotándome en la cara. Necesito mi música para seguir viviendo, necesito mis silencios que hasta producen incomodidad para seguir caminando y sobre todo necesito un abrazo, de esos que hacen que todo desaparezca para poder seguir respirando. Necesito escapar de aquí, este lugar me tiene atrapada, cuatro paredes que jamás se acaban. Me basta con escapar lejos, a unos dos cientos mil kilómetros me basta. Pasarme horas viendo como ese paisaje corre por la ventana sin que yo tenga opción a frenarlo. Sigo pensando que quizás escapando de aquí consiga que mi cabeza se ponga en su sitio, que mis ideas se ordenen en apartados y así poder resolver todo aquello que no me deja pegar ojo por las noches. Es incomodo ver como el reloj avanza horas y más horas en estas noches oscuras y calurosas y lo único que soy capaz de hacer es escuchar el tintineo de mi reloj a tan solo treinta centímetros de mi almohada. Odio a mi reloj. Pero entonces vuelve a sonar, esa extraña canción que me transporta a aquel lugar, ese lugar en le que todo estaba bien, ese lugar en el que bastaba con sonreír para ser feliz, ojala todo fuera tan fácil como entonces. ¿Por qué no podemos ser pequeños toda la vida? ¿Por qué no podemos tener siete años para siempre? Las cosas son mucho más complejas, las cosas se complican cuando empiezas a ver que aquello se ha quedado tan lejos que casi ni siquiera recuerdas como se llamaba aquella niña de tirabuzones dorados que te juraba amistad infinita. Donde todo era tan fácil como poner cara de buena y asentir con la cabeza. Pero luego empiezan los problemas, tu vida empieza a complicarse hasta el punto de querer huir de tu propia casa. Pero no puedes caer, no puedes dejar que todo te arrastre, así que hay que poner buena cara, hay que intentar dejar que todo se escape y sobre todo, hay que continuar. Por todo aquello que queda, por todo aquello que llegará

jueves, 9 de julio de 2009

Ven

Botones obedientes, el ritmo lento de la cremallera, caricias que no piden permiso. Cierro los ojos, la mente en blanco, en rojo, ¡no! mejor en negro. Puedo sentir cada centímetro de mi cuerpo. Un susurro al oído, un beso en el cuello. Mi piel se pone en guardia, un dedo repasa mis labios. Mi lengua investiga, lo saborea, zizagea húmeda hacia mis pezones, los bordea, los pellizca con suavidad, adivina unos labios bajando a mi vientre, despacio, recreándose en mi ombligo, posándose dulcemente sobre mis braguitas. Millones de partículas bullen dentro de mi. Un suave roce avanza por el interior de mi muslo, cómplice de mis deseos se cuela entre mis piernas. Me acaricia, me hace estremecer, mi excitación se desborda, muerdo mi labio inferior, mis manos apresan las sabanas, aprieto las nalgas, suspiro entrecortadamente. Me entrego a la más bella agonía. Siento que voy a explotar. El blanco lo inunda todo, sólo escucho un lejano tic tac. Estoy flotando. ¿Cuanto tiempo llevo aquí? Veo una puerta, se abre. Siento un hormigueo, algo me empuja hacia ella
es el latido de mi corazón...

Ven aquí, a b r á z a m e .

He is...

The very worst part of you, the very worst part of you is ME...


Eres la herida que sangra sin parar, la sangre que corre por mis venas, la mejor privamera de mi vida, las caricias del sábado de madrugada, el insomnio que nunca me deja dormir, el sol que calienta un día cualquiera, el mar dentro de una ciudad enterrada, el entierro del amor de la semana pasada, la canción de locura deseperada, las locuras que se han derivado de tenerte a mi lado, la mejor parte de mí. Si me faltas, me falta la vida y si te falto ¿yo?

Noviembre

Me llaman miss Noviembre aunque realmente soy miss marzo. Odio los días grises como hoy, odio el frío y no conseguir lo que quiero. Me gustan las oportunidades, las fotografías extrañas y los corazones rojo-pasión.

Cuando me aburro digo cosas sin sentido y sueño que estoy en otro universo, en otro mundo, en otro páis en otra ciudad... Me imagino cómo sería mi vida, cómo sería yo en otras circunstancias. Me encanta elevarme entre estas 4 paredes de mi habitación y dejar de ser quien soy por unos instantes, pero, para bien o para mal, siempre vuelvo a tocar la realidad y me veo aquí, contando los días que me quedan, deseando encontrar el lugar donde al fin me entienda(n)...

Sé que puedo..

Si, sé que puedo hacerlo, sé que puedo. No tengo por qué desesperarme. Todo va a salir bien, no debo tener miedo. Mis nervios se han tranquilizado, mis más negros pensamientos ya se han marchado.

A veces duele muchísimo mirar alrededor. Duele ver como no logro lo que me pronpongo, duele ver como no me dejan conseguir lo que más quiero (sin ni siquiera saber por qué). Ha habido muchos problemas, muchos baches dentro de mi corta vida. A pesar de todo, me siento orgullosa de haber hecho frente a todos esos obstáculos. Me siento orgullosa de no haber caído cuando ellos querían, de haber reído cuando querían que llorase.

Es difícil mirar hacía delante cuando te empujan hacia atrás. Es díficil sonreír cuando te rodea la tristeza, es díficil no llorar cuando parece que todo se derrumba. Me he perdido infinidad de veces. He perdido el sentido del bien y del mal. Pero por suerte siempre me he vuelto a encontrar, siempre me han encontrado.

He de decir que soy muy idealista y soñadora, y quizá eso es lo que me ha hecho tan grande todos estos años. El saber que no tengo límites como ser humano y el saber que puedo lograr todo cuanto quiera, todo cuanto me proponga. Siempre lo he hecho. Siempre he luchado por lo que quiero, por los que quiero. Rendirse nunca ha ido conmigo y espero no hacerlo nunca, es lo peor que me puede pasar, dejar de tener algo por lo que luchar.

No tengo por qué tener miedo, eso es lo que me ha hecho perder el equilibrio tantas otras veces. Simplemente era mi mente, que a veces juega malas pasadas. Pero la misma mente que me hace dudar también tiene el poder de transformar mis sueños en realidad. No importa lo que los demás digan, solo importa que yo confíe en mí misma.

Lo único que puedo deciros es que nunca os déis por vencidos y no dejéis de luchar por vuestros sueños. El día que yo pensé que era incapaz de crear mi vida, ese día morí. Pero desperté, renací y sobreviví. Y soy feliz por eso. Soy feliz por cómo soy y por lo que he conseguido."