sábado, 31 de enero de 2009

Darse cuenta

La gente que se va y tarda en volver no se dan cuenta, ni de lejos, que aquí nos seguimos quedando los de siempre, en el mismo sitio de siempre, y con la misma sonrisa de siempre puesta en la cara de siempre.
Con el tiempo se aprende que la gente cambia y que poco o nada se puede hacer para evitarlo. Las prioridades de cada uno también cambian. Es como un huracán que cada cierto tiempo le toca a cada uno soportar. Arrasa con todo, y después del temporal, queda muy poco de lo que había antes de la lluvia, los rayos, los truenos y el ruido. Porque ruido hacemos todos, sobre todo cuando personas llegan a nuestra vida y decidimos hacer y deshacer planes a nuestro antojo, sin pensar en si los que hace dos días nos daban palabras de aliento se sienten solos o si nos echan de menos. Y eso, queramos o no, lo hacemos todos.
Independientemente de eso, la vida es un continuo flujo. Unos vienen, y otros, obviamente se van. Nosotros mismos venimos y nos vamos como Pedro por su casa de las vidas de otras personas. Creemos que tenemos el derecho infinito a hacerlo, porque, cómo no, nos merecemos ser tan felices que podemos echar, o más bien, desechar personas por la borda si éstas nos abruman con sus tonterías, si nos dicen más bien verdades como puños o si sólo nos necesitan para desahogarse. Porque algunos tenemos la condición innata de parecer dos orejas andantes, sin boca, corazón, ni cerebro. El caso es que, bueno, todo esto hacer, hace mucho daño. A mí si me llegan a decir hace años que a mis veinte podría contar mis amigos de verdad con los dedos de una sola mano, se me hubiesen puesto los pelos de punta. Porque, no sé, cuando vas creciendo tienes la sensación de que te vas a comer el mundo, de que tendrás miles de amigos y que contarás con ellos en todas las situaciones, de que todo irá tremendamente bien y vivirás un cuento de color de rosa. Y llegados a este punto, no es así, pero no tan malo, porque, obviamente, mejor que te escuchen es mejor que te miren a los ojos y te digan un te quiero sin decirlo, pero, te acabas dando cuenta, de que en realidad, el mundo es el que te come a ti… Y ver que tú te das cuenta de ello pero la gente sigue arrasando con sus prioridades hasta tal punto de olvidarse de cuando removías montañas para escuchar y curar sus heridas, hace daño, y duele, claro que duele...

domingo, 25 de enero de 2009

Solo...

Lo peor de los días como hoy es sentirse solo sabiendo que al otro lado de la pantalla hay alguien que sonríe tirado en la cama y no poder ver sus ojos. Sentirse solo es darse cuenta de que nadie es perfecto. Sentirse solo es echar de menos cosas y personas a cambio de nada. Sentirse solo es que te den por muerta y darte cuenta de que de vez en cuando se olvidan de ti con mucha facilidad. Sentirse solo es no poder recordar los momentos bonitos con nadie porque, obviamente, no hay nadie. Sentirse solo es no poder llamar a nadie. Sentirse solo es necesitar sus ojos. Sentirse solo es contar los minutos desde la última vez que te hicieron cosquillas en lo más cierto del alma. Sentirse solo es echarte de menos y saber que tardarás. Sentirse solo es estar rodeado de gente y no tener nada de qué hablar con nadie. Sentirse solo es saber que te aburres y no poder hacer nada para solucionarlo. Eso es sentirse solo.


Y yo ultimamente ya no me siento sola....

miércoles, 21 de enero de 2009

"La vida no se mide con las veces que respiras, sino con los momentos que te dejan sin aliento."


Y esos momentos, no deberían contarse en cifras como se hace con los años... Simplemente, deberían guardarse o no, en secreto o no, y de vez en cuando, sacarlos de su escondite y volver a vivirlos... o no.


Alguien tiene una caja de tiritas contra las malas decisiones?

Te odio, te amo, sufro, sufres, te quise, te quiero, te olvido. Me dejas, te dejo, me buscas, pides perdon, te agradezco, me arrepiento, te arrepientes, me olvidas, perdonas, te vas, vuelvo, me voy, volvemos, piensas, siento, eligo pensar, te enfadas, me mientes, te miento, me enfado, te perdono, no lo entiendo, tu tampoco. Te pido perdón, busco una solución, no la encuentro, buscas tu, tampoco la encuentras, decimos basta, pero empieza de nuevo.

Sin mas,

Mis zapatillas de casa llevan conmigo más de seis años. Me compré una talla grande porque pensaba usarlas durante muchísimo tiempo, me compré las zapatillas más caras porque sabía que si eran del montón no aguantarían.
Los zapatos son como las personas. Basta con mirarlos de cerca durante un buen rato para saber cuánto podrán aguantar.

domingo, 18 de enero de 2009

Como una niña que te busca...

De tu inteligencia el pelo se me enreda. La comisura de tus labios se me hace eterna. Tu boca cautelosa, vacilona y elocuente, hecha para besar, hay veces, demasiadas, que mata. Tu corazón bombea tu sangre a un ritmo acelerado si yo me acerco esos dos pasos más que no debo. Tus ojos brillan si me ven aparecer y tu espalda se tensa si me encuentras buscando pelea. Tu diplomacia cuidadosa y cordial se desploma cuando pierdes el control de todos los enjambres que pretendes dominar. En realidad eres tan iluso que te entusiasmas como un niño pequeño con la primera bocanada de aire fresco que te llega. Y cuando te callas, parece que la luna no va a salir nunca. Y a mí me da que la luna últimamente sale todos los días.

martes, 13 de enero de 2009

Hacia adelante

No sé hacer las cosas fáciles. Pienso demasiado. Siento demasiado. Pero, sobre todo, digo demasiado. Me tomo las cosas demasiado en serio. No duermo por las noches con eso de querer matar todos los pájaros de un tiro de repente a lo super héroe, creyendo que esperar no duele y pensando, pensando demasiado en cómo hacer que el veneno se vaya. Aprovecho la oportunidad de luces que brillan cuando quieren y todo, todo vuelve a acabar y a empezar como en una serie cutre una pareja que da por culo con sus indecisiones y sus miedos, con sus idas y venidas. Nos meten en la cabeza la idea de que todo es posible y nos dejan en realidad desnudos en medio de la función sin llegar a distinguir a nuestros enemigos que nos hacen perder la confianza en que de vez en cuando las cosas simples hacen las mejores cosquillas del mundo. Me suelo vestir deprisa, el espejo me devuelve el reflejo de una chica con ojeras cansada de que le rocen sus heridas una, una y otra vez. Ni el mayor asesino en serie sería el peor enemigo que me podría encontrar a mi lado en comparación conmigo misma. Aniquilo cualquier indicio de felicidad. Soy capaz de tirar por la borda todos los pasos que doy al ritmo de mañanas atormentadas que no son personales ni de lejos ni de cerca, las mires por donde las mires. Y mientras tanto, hay algo que me dice que no me arrepienta de los tropiezos que doy de vez en cuando, porque quizás acabaré pidiendo un taxi y tendré todo lo necesario metido en vena para largarme –literal y simbólicamente- de este lugar que adormece mis sentidos de una forma incesante.

domingo, 11 de enero de 2009

Que es mas dificil.. Contar con alguien o saber que otra persona cuenta contigo?
Porque si el amor por igual es una kimera, deja que sea yo la que mas te quiera...

viernes, 9 de enero de 2009

Cansada pero con brillo en los ojos.
(y con muchos planes ¿verdad?)

Abismos

Todos estamos al borde del abismo, a todas horas, todos los días, un abismo por el que todos caeremos; la elección no es esa, la elección es si queremos caer pataleando y chillando, o si queremos abrir los ojos y el corazón a lo que sucede cuando empezamos a caer.

y fué cuando decidí que quería abrir los ojos y el corazón a lo que sucedía cuando empecé a caer,....
fué cuando me dí cuenta de que yo no era de las que se caían al abismo,.....yo sabía volar y lo estaba olvidando,....

Tan solo...

....Cuando quieras saber de mí sólo tienes que llamarme, cuando quieras estar conmigo sólo tienes que venir, cuando vengas que sea con el corazón abierto, si no puedes hacerlo no te molestes por mí. Deja que termine lo que he empezado, si aún no está claro, es lo único que sé hacer. Párate a pensar qué estás escuchando, que si me haces daño es sólo tu culpa esta vez.
Si de verdad te interesa saber lo que me está ocurriendo, sólo tienes que estar atento a lo que vas a escuchar, si te vas a venir aquí vas a pasar un buen rato y si hacemos un trato no te vas a arrepentir. Basta de espiar por la cerradura, despeja tus dudas, atrévete a preguntar. Esto no es ningún acontecimiento, según los expertos ocurre cada día más. Y si te quedas conmigo será el destino el que decidirá, en el peor de los casos lo que nos va a pasar, pero si eliges el otro lado, el sitio equivocado, ni siquiera nos gustas, puedes perderte ya.

miércoles, 7 de enero de 2009

Imaginando

Quiero volverme una chiflada y no pedir cuentas a nadie.
El dia que yo quiera seré invisible, y al siguiente una reina.
andaré descalza por la ciudad y me cortaré el pelo sin mirar.
Te gritaré insultos y luego me lanzaré a besarte.
Leeré las paginas pares de los libros y colorearé sus letras mayúsculas.
Abrazaré los arboles las horas que haga falta, hasta que me respondan el abrazo.
Los ascensores me guiarán a mi nuevo hogar, que cambia cada dia a las cinco en punto.
El dia que me canse aprenderé a volar, aquel edifico alto me ayudará...
- Que piensas.
- Estaba coleccionando un momento.
- ¿A qué te refieres?
- Colecciono momentos, busco detalles que tengan algo especial y trato de concentrarme en ellos.
- Yo creo que la vida es terrible, pero hay momentos hermosos que valen la pena, y yo los colecciono para intentar ser un poco más feliz.

martes, 6 de enero de 2009

Tengo..

Hoy no ha sío el día más tranquilo de mi vía
Me he levantao tarde y he comío mal
He salío a la calle y no encontrao ná
He cabilao mucho: pensar, pensar, pensar.
Y tó por culpa de tanta gente que me da tanta pena
Que buscan problemas en cualquier tema, y me marean,
Me despistan, me bloquean
Me envuelven en un rollo que ya no hay quién se lo crea.
No me dejo caer, ni me dejo pisar,
Tengo el alma espavilá de tanta tontería escuchá.
Porque

TENGO TIEMPO, TENGO GANAS,
TENGO AMOR DENTRO DE MI CAMA.
TENGO UN CHISTE QUE NO CUENTO
PA´REIRME YO POR DENTRO.
TENGO MUCHA MALA LECHE
CUANDO ALGO SE ME TUERCE.
TENGO LUNAS, TENGO SOLES,
TENGO UN TÍO QUE ME PONE,
TENGO, TENGO, TENGO Y RETENGO,
Y LO QUE SOBRA ME LO VENDO
Y ASÍ, ASÍ, DISFRUTO EL ESTRAPERLO.
TENGO UN TÚNEL Y UN LUCERO
PA´LUMBRAR LO QUE MÁS QUIERO.
TENGO UN NUDO EN LOS TACONES
Y CAMINO A TROMPICONES.
TENGO CHISPAS Y JALEO
SI SIGO TU CONTONEO.
TENGO GANAS DE QUERERTE,
DE ROBARTE Y DE TIMARTE.

En Marte todo va tan bien

Tengo, tengo, tengo,
Y si no me lo invento.
Y teniendo lo mío
Así no dependo.

TENGO UN AMOR PERDÍO Y OTRO QUE ESTÁ ESCONDÍO
TENGO MIEO DE LO QUE SIENTO PORQUE NUNCA HABÍA SENTÍO
Y ME QUEDO ENCERRAÍTA DENTRO DE MI CUERPO
PERO ESQUE HOY YA ME HE CANSAO, Y TENGO GANAS DE MOVERLO.
DE SALIRME DE PASEO, DE MOVERME POR LOS BARES....
Y CANTÁ POR SOLEARES...







(Esta canción me está ayudando mucho en mi dia a dia..la tengo como ritual.....me da fuerza, me describe, describe mi situación y mis ganas de luchar...me recuerda por qué estoy haciendo lo que hago y todos los sueños q aún me quedan por cumplir...)

lunes, 5 de enero de 2009

.

8 Desde esa triste noticia, hará ahora 4 meses..., intento disfrutarte más que nunca, y por un lado pienso...¿Por qué tengo que estar a punto de perderte para darme cuenta de lo importante que eres y has sido en mi vida?; odio esa frase, "Solo se sabe lo que se tiene hasta que se pierde"...Y la verdad, yo esperaba tenerne conmigo muchos más años, contarte mis mil millones de historias y viajes, escuchar tus reprimendas mientras me miras con esos ojillos arrugaditos por la experiencia, y sostener tu mano.
Por eso ahora cada tarde que voy a verte es nuestra última tarde, voy con la misma ilusión y vuelvo totalmente destrozada, porque mi beso ya no es un: " Hasta mañana" sino un "Hasta siempre". Y pienso...menos mal que tu no eres consciente, que sigues viviendo tus minutos, tus horas, como cualquier dia...porque en este caso la ignorancia es lo que más vale. Nos acostumbramos a la presencia de las personas, de tal forma que pensamos que siempre estarán ahí, y no concebimos nuestra vida sin su presencia, se hacen inmortales en nuestra existencia, igual que la persona que ha vivido toda su vida junto a la estación de trenes, el ruido de los trenes está tan involucrado en su vida, que ya deja de percibirlos, no escucha ruido alguno aunque sabe que está ahi, y siempre lo ha estado; eso nos pasa con las personas importante en nuestra vida, siempre han estado ahi, siempre estan pero no siempre estarán, y es entonces cuando piensas cuánto la quieres, cuánta falta te hace, cuánto no has aprovechado su existencia en tu vida...es triste, es muy triste aprender de los errores, yo ya te echo de menos y siento como cada segundo del dia te separa más de mi existir, menos mal que siempre quedará el recuerdo y que siempre existirás en mi memoria, porque de donde nunca te alejarás nunca será de mi corazón, y aún así...qué pocas veces te dije te quiero!...

Supon,,,

Supongo que la vida no es desear que alguien te acaricie el pelo acurrucada en el sofa en una tarde de invierno, sino tener a ese alguien.
Supongo que no es esperar una llamada que nunca llegará, sino atreverse a hacer la llamada que nunca harás.
Supongo que no es esperar la felicidad, sino ir a buscarla.
Supongo que la vida no debe ser tan complicada cuando todos la acabamos igual.
La sutil diferencia entre desear y conseguir.

Lo que no te mata...

te hace reir,
te da hambre,
te provoca un orgasmo,
te ilusiona,
te excita,
te vuelve loca,
te quiña un ojo,
te come la boca,
te canta al oido,
te susurra sueños,
te envuelve en sus brazos,
te mira,
te pellizca el culo,
te hace volar,
te besa la nariz,
te enturbia los sentidos,
te mancha el vestido,
te acaricia el pelo,
te ama,
te enternece,
te emborrona,
te calienta,
te hace más fuerte.

sábado, 3 de enero de 2009

Yo y mi Caos.

Nunca lograré contar cuántos cuentos cuento a lo largo del día. Demasiados, quizás, pero es tan fácil fingir que soy feliz, que hay momentos en los que incluso me lo llego a creer. Nunca me gustó el orden, siempre se me ha dado bien eso de dejar la ropa encima de la silla, de tirarlo todo al suelo cuando me acaba estorbando, de tener la mesa llena de miles de cosas y de no limpiar los cristales. No me gusta intentar aparentar perfección. Soy lo que soy y lo grito al viento, y si a alguien no le gusta, le aburre o se siente mal por estar entre suciedad, motas de polvo y cosas estúpidas sin valor, papeles y cables desordenados, que se ahorque con ellos, que yo le miraré despacio y disfrutaré mientras lo hace. Ya no tengo fuerzas para intentar cambiar lo que para mí es natural. Que si llueve y tiene que llover, que llueva, que a mí no me importa mojarme. Nunca van a poder conmigo, porque mi caos y yo somos felices cuando nos guiñamos un ojo y creemos que es mejor actuar a esperar a que alguien venga y nos diga lo que tenemos que hacer. Desorden para mí es felicidad. Duele tanto intentar ser feliz, que al final todo acaba sabiendo amargo. Pero más duele intentar ser quien no eres, esquivar sentimientos y ocultar verdades. A veces es necesario que todo se derrumbe, que el caos asuste y que sientas que el mayor castigo es sentir miedo, para tener fuerzas y volver a reconstruirlo todo, para saber que el caos realmente te pone y para saber que en el único sitio del mundo en el que eres feliz es en tu casa llena de caos, de gente, de gritos y de niños riéndose. Y así no dejar que gane el orden. Para no dejar nunca que me pueda el sabor amargo, las mentiras y la nostalgia. Porque de la nostalgia, me han prometido que el tiempo ya se encarga de metérnosla en vena de vez en cuándo, sólo de vez en cuándo… Así que por ahora no lo voy a permitir. Me gusta el caos, me gusta contradecirme, ser feliz cuando exactamente lo quiero ser, dejar los zapatos tirados y seguir llenando mi ordenador de fotos. No dejaré nunca que me pueda nada que no tenga que ver con mi caos.

viernes, 2 de enero de 2009

El camino facil.

No tienes derecho, porque, mírales, ellos, todos, son felices. Mirarles y verles sonreír ya te debería hacer feliz. Eres todo lo que ellos son. Ni más, ni menos. Las leves intenciones pecaminosas de ser feliz te han hecho ya presa de esta ciudad, de este frío tan abrumador, del vaho que desprendes al respirar cuando sales del portal, de las risas sin ganas y de las mentiras a escondidas. Evitar el cansancio es lo único que ocupa tu tiempo. Estás cansada de esta ciudad, de aguantar la mirada por el qué dirán, de sentirte libre y no poder demostrarlo, de tener que andar siempre demostrando todo lo que alcanzas ser, y de no poder gritar en medio de la plaza mayor que no puedes más, que les tendrían que joder a todos si un día no te apetece hacer nada más que encerrarte y no sentir, no vivir, quedarte dormida día tras día hasta que encuentres el momento, ese momento de darle una bofetada a todo y sentir que tu rabia crea una fuerza extranatural capaz de vencer al sentimiento más poderoso. Mientes. Mientes porque es la única alternativa que te queda. Mentiras y más mentiras. Porque a veces mientes para autoprotegerte, porque la transparencia de ellos te abruma, va contra natura andar diciendo todo el rato la verdad, así que mientes para quitarle hierro al asunto y pensar que algún día podrás vivir de verdades, no como ahora. Y ahora, ahora se supone que no tienes nada. Demasiadas decepciones a lo largo de estos últimos 365 días han hecho que acabes creyendo en lo único que existe con certeza, que es el aliento que te dan los de siempre. Eres ellos y no lo puedes negar. No puedes mentir respecto a eso. Pero el cansancio de que todo siga igual, de que el egoísmo ya corra para siempre por tus venas como si de sangre se tratase, y el hecho de sangrar de vez en cuando hasta tal punto de quedarte fría, estática, sin movimiento… Hace que te replantees quién eres, a qué has venido aquí, si algún día alguien será capaz de matar miedos por ti y si podrás dejar de mentir algún día. Por ahora, optas por el camino fácil. Los próximos días serán fáciles, o al menos eso te has prometido. El camino fácil es no sentir, no intentar ser, ni demostrar nada. Vivir sin vivir. Hasta que sientas que llega ese momento. Y ese momento, seguro que estará dentro de alguno de esos 365 días, estás segura. ¿No?

jueves, 1 de enero de 2009

después de mucho tiempo aprendí que hay cosas que es mejor no aprender

12/31/08

Otro año se va, otro año se queda atrás. Con sus cosas buenas y sus cosas malas y yo me quedo con las dos partes. Me quedo con lo malo porque nunca deja de enseñarte como son las cosas realmente, que no todo es de color. Que ha llovido y mucho, pero que nunca significa que el sol haya dejado de brillar sino que somos nosotros mismos los que nos intentamos convencer de que se fue. Que ha llovido lágrimas, en silencio y sin ser vistas, pero que a su paso han alejado algunos de los obstáculos que tanto odiamos y nos impiden respirar. Personas que has querido alejar un poco de ti y otras a las que les has abierto las puertas de par en par. Grandes personas que has echado de tu cabeza para sentirte libre, por fin, de ellas. El final de una etapa y con ella el comienzo de otra; los amigos de siempre bien guardados en el Corazón y el comienzo de otras amistades que ya echas de menos. Unos orgullosos y asumidos veintiseis. Un primer viaje (y ni por asomo el último) con dos de las personas más importantes de una vida, la mía, que consiguen hacerte ver que hay cosas que merecen la pena hasta en los días más nublosos. Grandes y pequeños momentos pero no por ello menos importantes que han formado este 2008 que, en resumen, ha sido un gran año. Quiero empezar este nuevo año con más ganas de vivir, preparada para asumir todo aquello que se venga encima lleven o no la etiqueta de bienvenida. Pero, por encima de todo, quiero seguir siendo lo que soy ahora; lo que, poco a poco, he ido construyendo durante los últimos años. Quiero seguir estando rodeada de las personas que me quieren y que quiero, de las que llevan 12 años e incluso de los que no llevan ni uno pero que ya se han hecho un lugar dentro de mí. Quiero quererme un poco más y con ello atreverme a vivir sin miedos y de verdad; dejar a un lado las estupideces, los complejos y las obsesiones. Vivir. Y esta vez de verdad. Sin perder en ningún momento esa sonrisa que lleva mi nombre

No.

Me gustaría ser capaz de hacerte sentir el dolor que yo estoy sintiendo, no para que sufras y te sientas mal, sino para que veas cómo es, hasta qué punto duele. Ser capaz de hacerte ver que me desilusiona que cometas una y otra vez el mismo error, el que prometiste subsanar tantas veces. Hacerte sentir que duele más una promesa rota que una bofetada, una mentira que otra bofetada, una decepción que otra bofetada más. Te quiero, te quiero mucho y me gustaría que ahora, mientras lloro, me abraces y me digas que no va a haber más errores. Y me gustaría creérmelo, e ilusionarme y volver a sentirme viva y llena, y con ganas de hacer mil cosas juntos, con ganas de sonreír como una idiota sólo porque estoy contigo y soy feliz. Y cuando tomo el teléfono para decirte que estoy realmente dolida y que no quiero verte, ni que me llames, se me rompe algo dentro porque sé que esta vez es de verdad. Que esta noche no voy a llamarte como cada noche, que va a ser la primera vez en muchísimo tiempo que no es tu voz lo último que oigo al irme para la cama.

Feliz año nuevo..

Hoy no podía sonar otra mejor que esta para mí:





Diciembre cerró puertas, la mesa queda puesta
y mi amor en la despensa no quiere saber de ti.
Deshojo el calendario, confieso ser la misma,
mi herida cicatriza pero admito que sin ti.

Difícil se me hace mirarte y no tocarte,
ver como pasa el tiempo y tu te alejas más de mí.
Buscarte entre mis cosas, soñarte en mis canciones,
negarme a aceptar que todo tiene un fin.

Soñarte en una cama dormido al lado mío,
creer que soy la chica que esta junto a ti.
Saber que es culpa mía que ya no estés conmigo,
rogarte y suplicarte hasta discernir.

Y sí solo pido tu corazón,
si tan solo un resquicio de amor,
y sí dices que no piensas volver,
mírame, júrame que es la última vez.

Difícil se me hace quererte y no tenerte,
luchar contra la suerte que me separó de ti.
Dejarte ver mis miedos, el llanto más sincero,
mis ojos que te dicen “que haré yo sin ti”.

Soñarte en una cama dormido al lado mío,
creer que soy la chica que esta junto a ti.
Saber que es culpa mía que ya no estés conmigo,
rogarte y suplicarte hasta discernir.

Y sí solo pido tu corazón,
si tan solo un resquicio de amor,
y sí dices que no piensas volver,
mírame, júrame que es la última vez.
Y sí solo, y si solo, y si solo, sola sola sin ti.
Y si solo, y si solo, y si solo, sola, sola ya sin ti.