viernes, 30 de abril de 2010

-¿Cual crees que es el peor sentimiento del mundo?
-El odio. O quizás el miedo. No. Ya sé. La indiferencia, la indiferencia es el peor de todos los sentimientos. Porque al fin y al cabo, sentir odio o miedo es sentir. Lo peor es cuando dejas de sentir, cuando ya todo te da igual, ¿sabes? Y eso es lo que le pasa a el... Y eso duele.
El amor es conocer cosas de la otra persona que no te gustan, cosas que te enervan, cosas que detestas y aún así, no poder sacártela de la cabeza, necesitar tenerla a tu lado, pensar en ella todo el tiempo y hacer todo eso porque la quieres, la quieres aún conociendo todo eso que detestas.
-Necesito alguien que se preocupe por mí. Que me pregunte que tal estoy y lo haga con sinceridad. Que se acuerde de los detalles importantes, de esas cosas tontas, pero que te hacen ilusión. Alguien que se acuerde de mí por lo menos una vez al día. ¿Es mucho pedir?
-¿De verdad estás segura que no hay nadie?
-No sé si hay alguien o no, lo que sí que sé es que de haberlo, no es quien yo pensaba que sería...
-¿Te sientes sola?
-Mucho más de lo que crees. En realidad me siento como si toda mi vida hubiera sido una puta mentira.

miércoles, 28 de abril de 2010

-¿Tú sabes lo horrible que es sentir que todo va mal y no poder hacer nada por evitarlo?
-Siempre se puede hacer algo.
-No te equivocas. O puede que sí no lo sé. Lo que sí que sé es que yo no sé que hacer.
-Un día me dijiste que todo dependía del punto de vista del que se mirase, que odiabas a la gente que se ahogaba en sus penas porque siempre se podía salir adelante, que todos teníamos problemas y que fuerte era aquel capaz de plantarles cara. ¿Te acuerdas de todo eso?
-Lo veo todo tan lejano... a veces es muy fácil dar consejos.
-Y muy díficil cumplirlos, sí. ¿Desde cuando te gustan las cosas fáciles?
-Ya no sé ni lo que me gusta. Ya se me ha olvidado lo que quería. He pensado en tantas cosas estos ultimos meses... en mí, en los demás... en todo. Y no he llegado a una conclusión clara. No sé que hacer, que camino tomar, quien quiero que camine conmigo, que pensar ni que decir, no sé nada, absolutamente nada, y me desquicia. ¿Sabes? Me asusta, me vuelve completamente loca, pensar y dar vueltas y volver siempre al mismo punto de partida y...
-Eh, eh. Cierra los ojos por un momento. Escucha una canción, escucha nuestra canción o cualquier otra que te haga evadirte... concentrate en ella y no pienses en nada más. Cuando los vuelvas a abrir piensa solo en tí. En cómo te encuentras, en lo que te hace daño, en lo que necesitas. Cierra los ojos e imagina cómo quieres que sea tu vida en este momento, no dentro de diez años sino ahora. Piensa un poco en el futuro pero no te cierres en él porque las cosas cambian. Mira el presente. Y olvida todo lo de fuera. Tienes que pensar dentro de tí. Porque lo demás no sabes cuanto tiempo va a permanecer pero tú nunca podrás librarte de tí misma. Así que empieza por solucionar todos los problemas que te causas tú. Puesto que son los más dificiles y también los que te apartan de eso que llamas felicidad.
-¿Sabes? Eso es lo que más me jode. Yo, yo y el daño que me hago a mi misma. Siento que no puedo evitarlo. Y me afecta, más que nada y por encima de todo pero siempre está ahí. Como... como una cicatriz de nacimiento que arde por momentos.
-Siempre se puede, siempre.
-He dejado de creer en tantas cosas que ni siquiera creo en mí.
Tiempo. Odio que se necesite tiempo para todo. Para darse cuenta de quién vale la pena, para cambiar las cosas, para empezar de cero. Tiempo para olvidar y también tiempo para sentir. Siempre el puto tiempo. Y odio equivocarme. ¿Por qué pocas veces acierto catalogando a las personas? ¿Por qué las cosas cambian y a nadie parece importarle? ¿Por qué a la mayoria de seres humanos les cuesta tan poco olvidar? ¿Por qué desearía tanto olvidar yo también? ¿Por qué estoy tan confusa? ¿Por qué me vienen a la cabeza tantas preguntas y no encuentro respuesta para ninguna? Ahora solamente me encantaría coger un avión al infinito, marcharme lejos, otra vida, otro país, otro idioma, otras costumbres, yo que sé. Donde todo parezca muy muy lejano. Donde nadie pueda encontrarme. Donde no haya mil lugares impregnados de recuerdos. A un lugar donde no exista la nostalgia. A un lugar que no existe pero que alguien invente para mi.
Basta. Basta ya de prometer cosas que no puedo cumplir. Basta de sueños, de ilusiones. Basta de creer en mí. Basta de fingir, de fingir que tengo las cosas claras. Basta de ir de fuerte. Basta de ocultar todo lo que siento. En momentos como este, en los que no puedo más, me doy cuenta de como me gustaría tener una maquina del tiempo, y retroceder un año, o dos años, a un día quizás tan triste como este, pero... ¿sabes cual era la diferencia? Antes siempre había algo, siempre te tenía a ...
Echo la vista atrás y observo a una niña que se hacía mayor, que tenía las cosas claras, repleta de sentimientos, llena de vida, llena de planes, con cosas que tenía miedo perder. Capaz de hacer feliz a las personas que quería que a su vez eran capaces de hacer que ella fuese feliz. Y ahora... ¿que me queda de todo eso? ¿Por qué cada vez entiendo menos al mundo? ¿Por que noto que las cosas se vuelven complejas? ¿Por que siento tantas veces al día que no entiendo nada? ¿Por que casi todo es rutina? ¿Por que me entran ganas de romer el espejo cada vez que lo miro? ¿Por que me da todo tanto igual? ¿Por que tengo tantas dudas? ¿Por que cada vez tengo más miedo? ¿Por que he dejado de creer en todo? Y sobre todo... ¿Por qué he dejado de creer en mi?
Escapar. Escapar con las nubes a un mundo aparte donde no existan los problemas, donde no exista esta rutina que me asfixia. Me encantaría ir al aeropuerto y coger un billete de avión al otro lado del mundo, tardar varios días en llegar a un nuevo lugar y construir mi felicidad desde el primer ladrillo. Huir. ¿Es necesario huir? Sol. Sol. Sol. Sin duda, me gusta el sol. Me encanta sentir sus rallos sobre mi piel, me encanta no tener frio. Me encanta el color de mis ojos cuando él está presente. Y por un momento, puedo huir quedandome quieta. Aunque quizás sea solo por un día. Por un día puedo quedarme en mi lugar y hacer algo diferente y olvidar, y olvidarme de toda la mierda y sentirme fuerte y sentirme capaz y sobre todo... sentirme viva.
Vamos a vivir consecuencias, conocer qué hay tras todas las puertas que nos cierre el destino. Encontraremos nuestro lugar en el mundo, aunque pa eso tengamos que darle la vuelta, contigo me da igual tardar toda mi vida.



Regalo(te) un mundo diferente
Fría primavera en la que florecen las preguntas que jamás regué. Me paro donde ya no sé a qué huelen tus pisadas para pensar si alguna vez lo supe, en un sitio que ni mi imaginación concebia meses atrás, donde las sonrisas, las sonrisas.. Ya no me aceleran el corazón

Me faltan las palabras y viajo a lo más hondo para encontrarlas. Por el camino me paro a escuchar a Corazón y qué sorpresa, sigo sin entender un carajo.

Serás tú el diccionario

martes, 27 de abril de 2010

Ya tengo hecha la lista con todas las cosas que tengo que llevarme el día que me dejes. Mi sudadera, y los pelos que pierda en tu almohada cuando echemos el último. No debo olvidarme de las sorpresas que aún no te dí. Porque no quiero que te quedes con ningún trozo de mí, con ninguno. Los quiero todos, aunque te confieso que algunos acabarán en un cajón abandonado por mucho tiempo.

El mismo que tardaré en sentir especial una sonrisa. Una lluvia a las tantas de la madrugada. Y tiene que ser así. Parece que no llevo tan bien eso del karma. Así que tengo que resignarme y vivir lo que nos queda como puedo. Pensando en lo increible que era todo, y en cómo se ha ido a la mierda sin tiempo ni siquiera para hacer mi cama. Habrá que olvidar.

Pero es duro, duele tirar los recuerdos al fuego y volver al principio. Hacer como si no hubiese pasado nada, al menos nada especial. Apretar los puños y golpearme lo más fuerte que pueda el corazón intentando exprimir hasta la última gota de tí. Es duro buscarme otro oasis. Pero es aún más duro ver como tu recuerdo destiñe y se va quedando en las esquinas que no dejo a otras pisar.

Y yo ya no voy a pisar tu sombra, ni voy a sentir tu frío. Yo ya no volveré a hacerte sonreir por una tontería. Ya no. Ahora tendré que conformarme con no ver cómo lo hacen otras. Con no ver al siguiente que te hará temblar. Tendré que tener presente que ya no despertaré más con tu sonrisa esperándome. Que mi orgullo no me permitirá ver tus fotos. Que tendré que volver a escribir a alguien que no conozco.

A quién dejé de esperar cuando tú apareciste. Esa con la que cumpliría la mitad de los deseos que ya he cumplido contigo. Voy a reinventarme. Es lo único que me queda después de todo esto. Esperar a que alguien me haga escribirle y dejar en el papel todas las cosas que luego pasaré a saliva sobre ella. Y tú, tú dejarás de ser partícipe de mis desvaríos.

Te acabaré desterrando a otra vida. ¿Lo sabes, no? No podrás seguir en la siguiente. No querré saber nada de tí en una eternidad, y tardaré mucho más en reconocerlo. Dejaré de escuchar todas las canciones que me recuerden a tí, aunque sean demasiadas. Soy así, por eso tampoco lloraré, o suplicaré a Dios porque te quedes. Porque soy así sé que podré seguir adelante, y que tú sólo eres una parte del camino.
Sería una buena terapia. Contarte cómo no consigo olvidarte mientras te doy todas las razones por las que he decidido hacerlo. ¿Es raro sabes? Yo nunca he salido de algo así. Yo nunca había pensado en que alguien era el hombre mi vida y mucho menos me había dado cuenta de que no. Y ahora intento intentarlo pero tengo menos esperanzas que antes de conocerte, aunque sí más motivos. Aquí dentro también se echa de menos, y algunas veces me entran unas ganas irrefrenables de llorar, y no lo hago. No sé si esto es bueno porque presiento que algún día estallaré y acabaré salpicándolo todo de mierda. Mierda roja, color corazón. Porque en mi vida es lo único que sigue ultimamente. Late, y no para de incharse. El resto está todo roto, o partiéndose. Y yo intento disfrutar del caos pero tú no paras de intentar colarte por todas las puertas que yo ya he cerrado. Y aquí dentro también duele, porque no es justo que sigas tu vida intentando llevarme a mí a rastras.
Las cosas se parten, y ya está. Puedes arreglarlas para que cuando vuelvan a partirse lo hagan más aún o dejarlas así. Hay un día, que te das cuenta de que cuando algo está roto es mejor dejarlo roto y buscar algo mejor o convertirlo en prescindible. Se parte algo, y sabes que eso ya dejará de estar en tu vida para que algo nuevo entre. O seguirá roto en alguna esquina de la habitación. De cualquier manera, las cosas rotas nunca vuelven a funcionar igual de bien. Y cuando una es imprescindible tienes un grave problema. Quieras o no, tienes que buscar una nueva. Aunque no sepas si funcionará ni siquiera la mitad de bien que la antigua y rota.
Fóllame el corazón. Viola mis sentimientos. Acelera mis latidos. Hazme sólo tuya y dime que no ha sido tu culpa. Arrástrame al olvido. Recuérdame el dolor. Condena a mi orgullo. Rómpeme en pedazos y dedícate a desordenarlos. Prioriza mis sentidos. Lucha contra mí. Contra mi otra yo. Inventa uno nuevo. Úsame. Miente y dí que es una verdad a medias. Tira de mí sin atarme. Invítame a cenar. Sé mi gato y cómeme la lengua. Conviérteme en tu perro fiel. Emborracha a mi razón. Aprende a describirme. Exagera mis defectos. Prohíbeme tocarte. Ponle música a mis gritos. Haz oidos sordos a mis auxilios. Enséñame a perder. Tiémblame las orejas. Báilale a mis miedos. Desequilibra mis principios. Dinamita mis prejuicios. Explica mis delirios. Invítame al caos y píntalo de azul. Lánzame tus mierdas. Despéiname. Jódeme un domingo. Descóseme los hábitos. Despiértame a las tantas y dime que me odias. Arregla los problemas con te quieros. Provócame un infarto. Prométeme imposibles. Engaña a mi mirada. Llévame lejos para devolverme al principio. Improvisa un final.
Eres una fantasma criticando a las espaldas...
¡Harta de tanta HIPOCRESÍA!


Ahora me toca a mí... Ya sí que no voy a pensar más en NADIE.
Y menos en personas que les importa una MIERDA todo lo que yo pierdo...




Solo es una fase egoísta...
No sé como hacerlo...
Día a día me pregunto, ¿por qué tube que esconder esto tan dentro de mí?
Ahora sé que lo puedo soltar todo, pero no es lo correcto, almenos por ahora...


Lo estoy deseando...
Todo esto se veía venir, almenos yo lo veía así, no va a cambiar.
Quiero ser feliz de verdad...
Sonreir sin necesidad de fingir...
Sentir que por primera vez todo va bien...


Pronto... [?]
Tiempo de cambios, de estar almenos 1 de cada 3 días bien :)

domingo, 25 de abril de 2010

•»Orgullo..Que bonito nombre tienes! Quiero hacerme contigo un gran escudo, que mi orgullo borre todos los momento, que me olvide..Ya no quiero sentir contigo complicidad, ya no quiero quererte, ni odiarte, simplemente no quiero sentir nada hacia a ti, ni alegria, ni dolor, ni ausencia..nada! No quiero sonreir al verte pasar, ni siquiera quiero girar la cabeza para saber si el q pasa eres tu..
Quiero guardar en una caja todos los sentimientos,
todooo..quemarlos y tirarlos al mar..asi tu vas donde van cada uno de esos instantes..«•
Estoy cansada de esa gente que opina sin saber, que actúa con el fin de fastidiar o hacer daño…nunca lo entenderé, y lo peor de todo es que tengo que limitarme a poner buena cara sin que me apetezca…y creo que esto ha llegado a un punto que no estoy dispuesta a tolerar. Mi forma de ser no es así. Cuando me apetece reírme, lo hago y al revés…si estoy mal no tengo por qué poner una sonrisa.

No soy la mala de la película. Cada día tengo más claro que da igual donde este posicionada, siempre llevo las de perder…Conozco la situación desde los dos
puntos de vista y he de decir que ya me aburre un poco tener siempre que encontrarme con gente así, gente que ya conozco muy bien, que con una sonrisa lo arregla todo y van de buenas por la vida, que si ahora te digo/hago esto o lo otro y lo dejan caer como quien no quiere la cosa (delante tuya) o que cuando pueden miran mal, critican , hacen ciertos comentarios (delante mía) y no pasa nada…bueno sí..que YO sigo a pie de cañón aguantando como una tonta…y tengo que creerme PALABRAS…que para mí ya no tiene ningún significado.

Ahora no sé qué camino tengo que seguir y si lo que estoy haciendo está bien o mal…creo que voy a dejar de pensar tanto y voy a actuar...diré todo lo que pienso en cada momento y tal como lo sienta. Aún así habrá personas con los ojos tapados que no serán capaces de ver lo que ocurre a su alrededor y de ponerle freno…me da pena…porque realmente «no te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes…» y hay veces que cuando te das cuenta…ya es demasiado tarde.
Quiero...
Alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos.
Que me rompa las medias con la boca, y luego me compre otras.
Que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera.
Que se pierda conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentido.
Que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas.
Alguien que cosa disfraces a mis días malos, y los convierta en buenos.
Que no se enfade si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo.
Que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer.
Que no de por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo dude.
Que no me haga sufrir porque sí, pero que tampoco me venda amor eterno manoseado.
Alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano.
Que no me compre regalos pero que tenga mil detalles de papel.
Que no le guste verme llorar y me haga reir hasta cuando no tenga ganas.
Que de vez en cuando decida perseguirme en los bares y conocerme otra vez.
Que me mire, le mire, y me tiemblen las piernas sin remedio.
Alguien que esté loco por mi, y no se le olvide decirmelo los días de resaca.
Que si se pone animal, sea sólo en la cama, y me mate a besos por la mañana.
Que no se acostumbre a mi y deje de inventar nombres nuevos para despertarme.
Que si mira a otra, luego me guiñe un ojo, y se ría de mis celos de hojalata.
Y sobre todo que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.
Eres la persona a la que mas he querido, quiero y querre en esta vida y en las siguiente...si en otra vida te volviese a conocer...me volveria a enamorar locamente de ti..
Nunca pensé que tendría que enfrentarme a esta situación o si lo hice no me imaginé este final. Después de todo pensaba que iba a ser de otra manera y por más vueltas que le he dado no he conseguido entenderlo.
Todo pasa por algo. Estoy convencida de ello.
Supongo que vuelvo a lo de siempre y después de todo no está tan mal. Simplemente hay que fijarse en los detalles, en esos pequeños detalles del día a día que para mí son los que tienen realmente sentido. Quien me conoce bien sabe de lo que hablo.

No creo que nada cambie ni ahora ni más adelante pero me quedo con la tranquilidad de saber que lo que he hecho ha sido porque lo sentí
a.








Y es que sin lo amargo, lo dulce no es tan dulce
Definitivamente: Soy una paranoica.
De nada me vale que me digan cosas del tipo "es demasiado enrevesado". No. Mi pequeña cabeza le da milnovecientasochentaycuatro vueltas a cada detalle, cada palabra, cada gesto. Y en este caso el dicho de "piensa mal y acertarás" podía haberse ahorrado el existir. Lo peor es que, en realidad, lo único que consigo es hacerme daño a mi misma. Ahora deberían de sonar varios "te lo dije", pero en cambio cierta personita sigue robándome sonrisas. Chickenlittle.

Llega un momento en el que la rutina tapa al sol y la niebla elimina de un plumazo todas las estrellas. Es entonces cuando entre caladas y gotas de lluvia te das cuenta de lo que te falta.
Hoy es uno de esos días en los que veo pasar mi vida, o al menos algunos instantes de ella, como si se tratasen de fotogramas de una película disparatada.

A veces deseé que algo pasase, deseé una palabra suya, un "Hola, qué tal? Cuánto tiempo". Un "lo siento". O quizás saber que estaba al otro lado, leyéndome. Mil veces me enfadé y discutí con él en mi mente y otras mil pensé en lo que habría pasado si todos hubiésemos actuado de otra forma. Otras veces sentí odio, el más profundo que he sentido nunca. Y tristeza. Sobre todo eso, tristeza. También pensé en que la culpa era mía, y ahora... ahora vuelvo a preguntármelo, sabiendo de antemano que, en este fotograma, la respuesta es clara. No es mi culpa, ni la de nadie. Supongo. Estaría mal decir que cada uno recibe lo que da. Estaría fatal. Pero mentiría si dijese que un mínimo porcentaje de mi mente no está pensando en eso. Simplemente espero que siga adelante. Es fuerte. O al menos solía serlo, solía ser mi estrella, al menos durante un par de fotogramas. Pero estoy segura de que recuperará su brillo. Estoy segura de que alguien se lo devolverá.

Como si fueras a llevarte la luna

He aprendido que hay que dejarse llevar. Que hay que olvidar y empezar de cero. Que hay que ilusionarse. Caer y levantarse. Sonreír. Temblar. Vivir. Pero aún no he aprendido que eso se hace sin miedo. Que no hay que tener miedo a triunfar, a salirte con la tuya. Que hay que salir a ganar. Así que, yo sigo a lo mío. Con calma. Que así también se llega a Roma... o al menos eso dicen.


(Ellos no fallan; me han regalado y regalan sonrisas para cada día. Oxígeno extra.)

Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.

Pero tú cuídate, que yo estaré bien. O al menos lo intentaré. Lo prometo.

http://www.youtube.com/watch?v=ceJftDRXwdw
A veces aunque queramos dejarnos caer para empezar desde abajo... no podemos. No por miedo, que eso, al fin y al cabo, es un obstáculo salvable con un par de copas de más y mucha mucha valentía. En ocasiones no podemos caer más, no podemos buscar el principio, y mucho menos podemos encontrarlo. Y es así. No somos Alicia en el País de las Maravillas. No podemos beber un rico jarabe que nos haga pequeñitos para meternos en los entresijos de nuestra mente; aunque he de reconocer que muchas veces me siento pequeña, tan pequeña que podría subirme a una de sus pestañas para ver como se ve el mundo desde sus ojos. Pero hay otras veces en las que encontramos el problema y tratamos de cortarlo de raíz. Intentamos por todos los medios enterrarlo bajo mil capas de sonrisas forzadas y doscientos kilos de chocolate. Tampoco esto funciona.


(...)


Voy a quedarme aquí observando cómo afuera todo se vuelve gris y negro poco a poco. Y escucharé la radio en busca de tu voz o de una que logre calmarme.

(Quizás tenga que conformarme con Jack)

jueves, 22 de abril de 2010

Nunca demostraré todo lo que te echo de menos, es físicamente imposible
—¿Conoce usted esos días en los que se ve todo de color rojo?
—¿Color rojo? querrá decir negro.
—No, se puede tener un dia negro porque una se engorda o porque ha llovido demasiado, estás triste y nada más. Pero los días rojos son terribles, de repente se tiene miedo y no se sabe por qué.

-Dime amigo, ¿eres feliz?
-Bastante.
-No, no lo eres...
-Tengo un gran trabajo, mucho dinero y viajo por el mundo,¿porqué no iba ser feliz?
-¿Has estado enamorado?
-Docenas de veces.
-No hablo de eso, hablo de un amor espectacular que te altera la conciencia. ¿Sabes qué aspecto tiene eso?
-No sabía que el amor tuviera aspecto.
-Lo he visto colega, en el avión de Sydney.
-No me digas. Bueno íbamos en el mismo avión, quizá yo también lo vi.
-Creéme, no lo viste.
-¿No? Iluminame.
-Había una mujer, dos filas delante de la mía, con esposas sentada junto a un poli, él me miró, sabía que llevaba drogas. Si no hacía algo estaba muerto, así que me levanté, fui al baño, y procedí a eliminar las pruebas tragándome mi alijo. Y en ese mismo instante topamos con una turbulencia. Me atraganté, una bolsa entera de heroína atascada en mi garganta. Se acabó, todo empieza a oscurecerse, me acerco al abismo, y entonces la veo a ella...
-¿Ella?
-Una mujer, rubia, increíblemente guapa. Y la conozco, estamos juntos. Es como si siempre lo hubiéramos estado y siempre lo fuéramos a estar. Este sentimiento, este amor. Y justo cuando estoy a punto de ser engullido por eso...Abro lo ojos y allí hay un puto idiota preguntándome si estoy bien.Pero lo vi, por un momento vi que aspecto tenía...
-Bueno, eso es poesía pura.

Un esfuerzo más y...¿y qué?. Y nada , porque para que engañarnos , puedes hacer todos los planes que quieras . Puedes escribir tu destino en una servilleta de papel mientras silvas la canción que crees de tu vida . Puedes subir a mil aviones , a mil trenes . Correr , correr , correr más rápido aún . Pero no importa , no sirve , no vale . La vida siempre tendrá otros planes para ti .
Siempre he sido algo extraña y como consecuencia siempre he tenido sensaciones algo diferentes a lo normal.
Por ejemplo, tengo una certeza absoluta sobre el sentimiento más inesperado del alma humano.
Y porque soy tremendamente rara, supongo que sólo alguien así puede encajar en mi vida.






-Y punto-

martes, 20 de abril de 2010


Las calles todavía estan tristes y vacías, como si el invierno
todavía no se hubiera marchado.Ha Julieta le gustan así, porque cree
que quizá Romeo la este esperando tras una esquina, pero ella no sabe
que para el amor fracasado no hay antidotos y que los latidos con el tiempo
desaparecen.
Aquí dentro no deja de llover,
y yo estoy empezando a desbordarme.

domingo, 18 de abril de 2010

¿Qué qué es horrible? Pues todo. Todo esto. Lo de no sentirte. Lo de echarte de menos. Lo de escucharte por todas partes a sabiendas de que no estás en ninguna. En ninguna de mis vidas. Yo que sé. Si tan sólo pudieras olvidar lo de antes, si pudiésemos empezar de cero... Tú y yo... No sé si volverías a arrepentirte, pero yo no sería la misma. Te lo aseguro. Dios... Quién iba a decirme que esto pasaba en la vida real. Que no es cosa de películas. Que es verdad que a veces me encuentro buscándote por nuestras calles. Que no veo el momento de volver a verte. Que me muero por rozarte la piel, por llenarte el cuerpo de besos, por entrelazar mis manos con las tuyas mientras oigo tu respiración entrecortada amarrada a mi oido que me toca el corazón diciendo que no se cansa, que no te cansas de vivirme.

sábado, 17 de abril de 2010

¿Qué te pasa?

¿Que qué me pasa? Me pasa que tengo ganas de llorar. Me pasa que estoy harta de echarte de menos. Me pasa que daría lo que fuera por no haberte conocido. Me pasa que quiero eliminarte de mi vida para siempre. Me pasa que no veo el momento en el que dejes de doler(me). Me pasa que te extraño más de lo que te imaginas. Me pasa que me estoy volviendo tarada. Me pasa que no puedo hacerme a la idea de que tú no sientes nada. Me pasa que necesito volver a verte. Me pasa que quiero que me digas que detestas cada centímetro de mi cuerpo mirándome a los ojos. Me pasa que quiero volver a tus sábanas. Me pasa que necesito que me beses. Me pasa que besar a otros tipos que no son tú me da nauseas. Me pasa que me niego a olvidarte. Me pasa que detesto habértelo puesto tan fácil. Me pasa que no hay un sólo día de mi vida en el que no desee volver a empezar. Me pasa que me arrepiento de casi todo. Me pasa que tú eres todo. Me pasa que estoy enferma. Me pasa que no hay medicina para esto. Me pasa que te necesito. Me pasa que olvidé vivir sin ti. Me pasa que ya es tarde para aprenderlo. Me pasa que me he enamorado de ti. Hasta las trancas.
¿Qué te crees? ¿Que no lo sé? ¿Que no sé que algún día de estos voy a encontrarme contigo en cualquier parte y voy a tener que saber cómo reaccionar? Claro que he pensado en eso. Claro que he pensado en uno y mil encuentros nuestros. Y claro que he ensayado delante del espejo como no darme la vuelta cuando tú y yo nos encontremos frente a frente y me mires de esa manera en la que no quiero que me mires. Claro que he pensado en todo esto. Y ahora estoy segura de que en algún momento de mi vida nos tendremos que encontrar, porque el mundo tiene una facilidad acojonante para volverse jodidamente pequeño cuando estás huyendo de alguien. Y créeme. Estaré preparada. Cuando tú y yo nos volvamos a encontrar no me pillará de sorpresa. No me quedaré petrificada sin saber cómo reaccionar. Sabré. Sabré qué hacer y cómo hacerlo. Llevo toda mi vida esperando ese momento. Y cuando llegue, no pienso perder la oportunidad de decirte cuánto te he querido y cuánto te sigo queriendo.

jueves, 15 de abril de 2010


Esta mañana. Por ejemplo. Me levanté, caminé un metro hacia el salón y ya está. No sé cuantos pasos para volver a recordar. No se me cayó el alma al suelo, pero la habitación se hizo más pequeña. Aquí dentro alguien se llevó las ventanas y ahora no puedo respirar. El otro día le robé parte de aire asusana. Ella dice que está estupendamente y que no le importa ayudar de vez en cuando a los que hemos perdido casi todo. Pero aún así a mí no me gusta abusar. Porque yo necesito más de lo que susana me da. Quiero decir. Que Susana no va a devolverme a Jose. Y el aire no me hace sentir tan sumamente bien como para sacarle de mi vida, así, de repente. Jose ha sido y es mi vida. Y hasta que inventen un antídoto para eliminar lo que duele de forma descumunal, Jose seguirá siendo mi vida. Es así. Yo lo elegí cuando empecé con él, nada más conocerle. Ahora tengo que cargar con las consecuencias. Pero no pensaba que el amor pesara tanto. Y lo peor es que no me acabo acostumbrando. Porque no está siempre ahí, dentro de mí. A ratos me olvido y vivo. Pero luego no sé, cualquier cosa, lo que sea, activa la bombilla en mi cabeza y Zas. Vuelta a querer comenzar a olvidar. Y es horrible. Lo juro. Es horrible.

Me vuelvo a poner nerviosa. Soy así de tonta. ¿Qué le voy a hacer? Y noto como me tiembla el corazón, y temo que se caiga y se parta en dos. Me pongo tonta. Con esa sonrisa de tonta que tanto me cuesta disimular. Y algo se mueve en mi estómago sin hacer ruido mientras mis manos sudan, y tiemblo. Y esta vez no es de placer. Es un temblor tonto. Inútil. Porque temblar, no sé si lo han pensado alguna vez, no sirve para nada. Es una de las reacciones más estúpidas que tenemos los seres humanos. Y el mundo se divide en dos, y me quedo en la parte en la que sólo estamos tú y yo. Y ni siquiera pienso en que me gustaría estar así toda mi vida. Frente a ti sintiéndome tan tremendamente llena de cosas sin sentido, de historias que no van a ninguna parte, de cuentos que no acabarán bien pero que, por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, me encantan. Y ya está. Que sólo he venido a decirte cuánto me gustas. Cuánto te quiero. Que te quiero a todas horas y no me sobra nada tuyo, ni me pesan los besos, ni me cansan las sonrisas, ni me cargan los abrazos. Sólo me molesta pensar que no estamos en Plutón, que no duraremos eternamente, que cualquier día lo nuestro se secará, se secará para siempre y no podremos hacer nada. Porque cuando el amor se seca una vez, ya no se puede volver a regar. Jamás.

Cuando echar de menos se vuelve algo malo,...

Soy una obsesa de mi mente, necesito que todo esté perfecto aquí dentro y ahora mismo no lo está. Y me molesta. Mi propia fábrica de pensar es lo que me daña esta vez. Estoy tensa, noto a mis costillas empujar hacia mi pecho con fuerza, como si les faltara aire, como si necesitasen despojarse de mi piel por un rato. Me cuesta respirar, ya no tengo la facilidad que tenía antes para llenar mis pulmones con el aire de esta habitación, porque apenas hay aire y si lo hay, mi boca no lo encuentra.
Qué malo es echar de menos. Ya no es que duela, es que te vuelve tarada. A veces me descubro pensando en cosas que ya pasaron, en lo terminado, y me resulta raro ser yo la que ahora está en la cama dando vueltas, intentando olvidar, intentando encontrar algo más bonito que el recuerdo para empezar a soñar con cosas que no duelan. Me siento incómoda aquí, asi baje la persiana o la vuelva a subir, asi esté de pie o sentada, no me encuentro bien. He cometido demasiados errores, o quizá sólo uno. Ni yo misma lo sé. Ni yo me sé. Es sólo que necesito parar esta bomba que tengo aquí dentro, este despertador constante que me mantiene alerta todo el rato, necesito olvidar las fotos mentales y todos esos momentos que ya no son y que probablemente no vuelvan a ser. Porque no puedo vivir. Porque así no puedo. Y no quiero ponerle nombre a lo que me está pasando, no quiero ser nada ahora mismo, ni estar de ninguna manera. Simplemente quiero acabar con esto, dejar de pensar, ¿es esto tan difícil? que alguien pare la máquina, por un rato, porque yo estoy adentro, estoy en el único sitio desde el que no puedo hacer nada y necesito que se acabe, antes de que se me acaben los nervios.
Siento repetirme, pero es que es una mierda.
Podría decir que estoy "out" - fuera de todo- pero la realidad, la cruel realidad, es que ahora estoy más metida en mi vida que nunca. Podría decir que estoy decepcionada, con algunas personas, pero no estoy segura de esto último. Quizá lo más conveniente sea decir que estoy en un punto intermedio entre el cabreo y el cansancio. Más cansada que cabreada, creo. Tengo fuerzas, pero ¿qué parte de mí reclama esas fuerzas? Tengo valor, pero no sé para qué lo necesito. Tengo ganas, ganas que se mezclaron con una rabia intensa, enorme y peligrosa. Y ya no sé cómo separarlas. Desde hace tres horas no me muerdo el labio, porque tengo sangre y no me apetece sentirme más fea de lo que ahora mismo me siento. ¿Fea por dentro o por fuera? Yo qué sé, y qué más da. No estoy triste. Me encantaría. Pero no lo estoy. Tampoco estoy contenta. Y no, en absoluto estoy buscando que alguien me diga cómo me siento. Tampoco escribo para encontrarme. Me toco y sé que estoy aquí. Me siento. Me veo, me huelo, me escucho, me acaricio, me respeto. Pero quizá necesite algo. A alguien. O a lo mejor sólo quiero eliminar lo que nunca debió ocurrir. Borrar un fragmento de mi vida y reescribir con tiza otro momento. Por si me equivoco, la tiza es fácil de borrar. A lo mejor necesito alcohol, ¿no? Droga para aclararme. Aunque estoy aclarada. Es sólo que echo de menos algo o... quizá no. No lo sé. Y es una mierda. Rectifico. Es una auténtica mierda. ¿Calma? No, gracias. Estoy calmada.
Me suelo presentar de forma breve. No digo que vomito lo que escribo, ni que Abril de repente no brilla, ni que por las noches me muero en silencio. Tampoco creo que a la gente le interese que una vez tuve un sueño y que tuve que despertarme a base de frío porque, en el fondo, nadie quiere vivir durmiendo. Ni siquiera yo; por mucho que la realidad me destapara por las noches y me contara que el mundo me había comido. Y yo sigo ahí. En una digestión que no acaba. Y yo ya estoy prefiriendo convertirme en un peldaño de mierda, que seguir andando sin saber todavía muy bien que soy. Sí, disculpen. También soy bruta. O eso lo soy a medias. Como todo. En realidad soy de todo a medias. Menos una cosa. Solo hay una cosa que soy de verdad: Soy mentira. De las más grande que te van a contar jamás. Y no lo elegí; como no elegí convertirme en la ironía, o tener los tobillos anchos, o que alguna vez me robaran la ilusión, la inocencia, o cualquiera de esas cosas inservibles pero envidiables de las que están empachados los niños. Cuidado; que yo soy una niña. Y cuanto más crezco, más consciente soy de ello. Aunque no tenga muchas cabezas a las que llenar de lo que en el fondo puedo pensar, o sentir. Pero si tengo gente que me quiere. Y de eso muchas veces, no soy consciente. O no quiero serlo. Y voy por la calle a lo mejor sin chaqueta ni nada, y sin embargo siento muchas veces ese calor asfixiante que sabe a culpa, o a miedo o cualquiera de esos sentimientos oxidados a los que ya me he acostumbrado. Sí. Yo también caigo en la cuenta del montón de errores que guardo en la mochila. Y a veces, ignoro que se me derraman por los lados. O no quiero verlo y por eso sigo pensando que la felicidad también cuesta llevarla, y que a veces no huele muy bien. Aunque, en algunas lunas donde he guardado un poco de sinceridad, tengo escrito que bajo ningún concepto la felicidad es difícil, ni se tiñe de excusas, ni se infla de miedos. No al menos la de verdad.
Luego, en los ratos pequeñitos, me bajo las soberbias y pongo los defectos encima de la mesa. Y a veces, me nublo, o me pierdo y no sé por dónde cogerlos. A ratos se me escapan, se confunden con el aire y la única forma de encontrarlos es escribiéndolos. Y así los conozco mejor. Y dejo que María Justicias salgo un rato de mi vida y se dé un paseo por palabras para ver que se cuenta. Y luego la miro y me doy cuenta de que está llena de buena intención y de que por eso no me duele tanto. Luego mi amiga la Inseguridad también forma parte de mi parte que pasaré parte de mi vida por intentar apartar. Y sonrío por permitirme a veces ser humana. O por no sentirme mal al responder que me gusta la mala música, o seguir encontrando raíces de esperanza bajo árboles que creía talados. Aunque al tiempo pueda darme cuenta de que están secos y de que su verde es el del himno de la muerte.
Pero bueno. Lo importante es que al final del día, al sacudirte, te veas empolvada de buenos deseos y de ganas, aunque sean pequeñas. Y que sigas siendo capaz de sonreir frente al espejo por muy triste que sea la canción que quieras escuchar. Lo importante es empezar a escribir con todas las ganas de llorar agolpadas en el pecho, y que al acabar sientas las manos mojadas y sonrías ante la metáfora tan real en la que ta has convertido. O también, algo muy importante está en encontrar en los recuerdos algo más profundo que la nostalgia; algo que te llene del Jueves que hoy es , o que te enseñe la alegría que el presente no te presenta y que por encima de todas las cosas, te haga sonreír. Sí. Hay días como hoy en lo que eso es lo que pides, o lo que es un logro que consigas: sonreír. Aunque sea a solas, o solamente con Extremoduro. Y qué. Después de vomitar se han limpiado las penas, aunque sea por un rato. Y aunque Abril no se encienda, esta noche no me moriré.
¿Sabes lo que es madurar?

Madurar es no dejar que los demás piensen por ti, y empezar a pensar tú en los demás, sin que eso influya de una forma inmoral a la hora de pensar en ti mismo. Madurar es sentarte cinco minutos a pensar en el resto de tu vida, y ser lo suficientemente capaz de elegir el mejor camino sabiendo que no tiene por qué ser necesariamente ni el correcto ni el que quieres. Simplemente el mejor. Aplicándole tu propio significado, y no dejando que sea otra persona la que se lo aplique por ti. Ni dejando que sea otra persona la que conduzca ni amanezca el resto de tus días.

El pasado siempre vuelve, y muy de vez en cuando, a pedir perdón


Siempre he hablado mucho sobre cambiar, crecer, madurar y elegir. Siempre he hablado mucho sobre la vida; demás diría yo. Pero un día te levantas, o te vas a acostar (eso da igual) y te tropiezas con un abrazo de esos que te hacen entender que las cosas no están en decírtelas, está en encontrártelas. Ya puede ser en casa, bajo una tormenta, o en uno de esos paquetes agotados de chicles que hace un año se esfumaron, y que aún así sigue comprimiendo ese intenso olor a recuerdo fresa. No todos tardamos lo mismo en encontrar ese cartucho vacío, pero bueno, supongo que todos sí que revisamos los bolsillos del tiempo tarde o temprano. A lo mejor vuelvo a hablar de más, que no sería la primera vez. Pero siento dentro que a lo negativo le toca dormir. Todavía queda mucho camino, pero ponerse en ruta es empezar, y empezar es existir. Existir, que no siempre, es vivir. Y vivir siempre, por caro que cueste, es encontrarse constantemente, hasta el último suspiro, con una nueva posibilidad para ser feliz.

¿Nunca tienes la sensación de estar perdido? es que siento como si todo el mundo estuviese encontrando su hueco, ¿sabes? y yo aún no me veo con la suficiente fuerza como para tirarme al suelo y ponerme a escarbar para ver si encuentro algo. Justo cuando encuentro un lugar en el que creo que puedo estar cómoda, pasa algo y derriba esa idea. Y derriba ese lugar. Se esfuma. Así. Puff. Y tengo que volver a buscarme otra cosa. Yo que sé. A lo mejor no hay un sitio para mí. Una vez un tipo me dijo que todo el mundo tenía su sitio, que en algún mágico punto del planeta había una silla esperando ser usada por mi trasero. Ya no estoy tan segura de que ese tipo llevase razón. ¿Y si no hay un sitio para todo el mundo? Quiero decir... ¿y si no hay suficientes huecos? ¿Y si he perdido el mío? No sé. Se me hace raro pensar que se acabó. Que llegué tarde y me quitaron la silla. Que ya no me merezco un trocito de cielo aquí abajo. Dicen que siempre se puede hacer algo. ¿Acaso preteden que levante a alguien para sentarme? No puedo echar a patadas a nadie. Sería como... Sería como hacer lo que a mí me han hecho. No.... No puedo hacer eso. Me niego.
Hay millones de personas por ahí, pero al final todo se reduce a una sola. A veces me entra el pánico, me olvido de respirar, pero sé que hay algo hermoso en todas las imperfecciones (...), una fuerza que nadie podrá quitarme jamás.
A veces el mundo, contra todo pronóstico, se para y te da tregua. A veces, cuando eso ocurre, es demasiado tarde. A veces, entonces, se abre la veda entre tú y el espejo; y cuando eso pasa, hay que agarrar muy fuerte el corazón, para ver si con un poco de suerte, el temporal aminora pronto y no le da tiempo a resquebrajarse en dos.

miércoles, 7 de abril de 2010

Hay días en los que te sientes mal.
Y hay días en los que te sientes mal, por sentirte mal.

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Ni princesa, ni Julieta, ni ostias... ·

no tengo miedo a que pase el tiempo, si no a que pase y se pierdan los recuerdos.

martes, 6 de abril de 2010


Nunca irémos a la misma velocidad que el mundo
Nunca seremos como el resto del mundo
Nunca sentiremos como el resto del mundo
Nunca Nunca Nunca Nunca dejarás de ser mi mundo.


Querida Evelyn:
Esto es diferente a como yo pensaba..
Hace frío,tanto que te cala hasta los huesos,pero hay algo que puedo hacer para encontrar calor, y es pensar en tí..como me gustaría volver allí contigo..


.

Querido Rafe:
Te echo mucho de menos,me resulta raro estar a medio mundo de tí..cada tarde contemplo la puesta de sol y recojo la última pieza de calor del día,para que mi corazón te la envíe...


( Pearl Harbor )


Te amo. Sencillamente. Y amo cada día que paso contigo. Y amo el frío contigo tumbados en el sofa con la manta. Los espagetti. Los besos. Las risas. Las sonrisas. Los morros que me pones. Las conversaciones filosóficas. Tus celos. Mis estupideces. Más besos. Y más sonrisas. Tus ojitos. . .


365 Próximos días, en los que espero que sigan las mismas personas, que han llenado el año de momentos felices, mágicos y únicos. Esas personas auténticas, que siempre estaran, al menos en mi mente. Y seguramente en mi futuro próximo y lejano. También espero que sigan esas personas, a las que seguramente alguna vez desee lo peor. Por que me enseñaron lo que puede llegar a ser el ser humanano, y que me enseñaron cosas importantes, apesar de que esa no fuera desde luego su intención.
Pero sobre todo quiero que estos 365 días, esten llenos de
Amor. Tanto o más, como en los últimos 3 meses y 12 días de este año. Por que tu me has enseñado a amar, y has me has enseñado también todo el significado de esa palabra.
Sin
Amor. los 365 días siguientes, no tendrían ningún significado para mi. Y no solo amor entre dos personas.
Amor. en general. Es lo único que pido. Lo único y lo más importante, junto a ti.




Gracias por haber sido y estado para mi. Y seguir siendo y estando conmigo.
Sobretodo, por permanecer todo este tiempo
"El orden involuntario alimenta la insatisfacción, madre del desorden, padre de la guillotina.
Las sociedades autoritarias son como el patinaje sobre hielo: Intrincadas, de una precisión mecánica y, sobre todo, precarias. Dentro de la frágil corteza de la civilización se agita el caos...
...y existen lugares donde el hielo es delgado a traición."

V de Vendetta
A veces
no os pasa quequereis huir de la realidad
y os encontrais con ella
a cada paso?

domingo, 4 de abril de 2010

Hay gente que no podemos, llevar la vida que los demás pretenden que llevemos ¿Sabes?.
Por mucho que lo intentas... no lo consigues.
Es duro... saber que amas a alguien, y no puedes hacerle feliz.
"-¿Crees que no te quisieron demasiado?
-Yo diría que entre un "no lo suficiente" y un "nada de nada". Siempre estuve hambrienta. Aunque sólo hubiera sido una vez, hubiera querido recibir amor a raudales. Hasta hartarme. Hasta poder decir: "Ya basta, estoy llena. No puedo más". Me hubiera conformado con una vez. Así que pensé lo siguiente: "Conoceré a alguien que me quiera con toda su alma los trescientos sesenta y cinco días del año". Estaba en quinto o sexto de primaria cuando lo decidí."
- Este es mi fusil, hay otros muchos pero este es el mío. Mi fusil es mi mejor amigo, y es mi vida, tengo que dominarlo igual que me domino a mí mismo. Sin mí mi fusil no sirve, sin mi fusil yo tampoco sirvo. Tengo que acertar con mi fusil, tengo que disparar a dar al enemigo que quiere matarme, tengo que darle antes de que me de a mi, lo haré. Esto que digo lo juro ante Dios, mi fusil y yo somos los defensores de mi patria, dominamos a nuestros enemigos y salvamos nuestras propias vidas. Así sea, hasta que en vez de enemigos haya paz. Amén.
- No le des vueltas a lo que no tiene remedio. Hay momentos en la vida en los que no hay solución a los problemas y es mejor no pensar, ni juzgar, ni pensar lo que podía haber sido… El sueño es la mejor medicina para asimilar las pérdidas y los malos tragos de la vida, y la mayoría de las veces, la mejor medicina son las lágrimas, que diluyen las penas y acaban por arrumarnos en un sueño reparador.

Entonces.....
DORMIR....DORMIR.....DORMIR.... o VIVIR? Opto por lo segundo... pero... mi yo hoy no da pa na mas.

sábado, 3 de abril de 2010


Voy a desahogarme, por que no estoy teniendo un buen día, tal vez cuando termine de escribir todo
esto, me sienta mejor, o tal vez no. Ya lo descubriré. Lo más posible es que no me sienta mejor, pero almenos habré
malgastado,para variar, tiempo, eso que a veces no se deja ni siquiera ver o se esfuma rápido y que otras veces se te
incrusta en cada poro de tu piel, y lo peor de todo es que pesa y joder no te deja andar, por no dejar no te
deja ni respirar.

No sé si quiero seguir sumando tiempo a mi vida, no sé si merece la pena cada segundo de ésta.
No puedo coser más miedos a mi sonrisa, no me queda espacio ni ganas, uno más y se romperan todos y con ellos
cada una de mis sonrisas.
No quiero más restos de nada en piel, ni despertarme un día sí y otro también llena de preguntas que sé
que jamás tendran respuesta.
Tengo muchas formas de hacer las cosas, siempre hay muchas formas, pero hay personas que nunca seremos capaces de
elegir la correcta.
Hoy no sé que quiero, ni por que siento que cada centímetro de mi se esta rompiendo, que mi cuerpo no puede
aguantar más horas mirando las sombras que se proyectan en mi pared, la pared que esta llena de recuerdos,
tan bonitos que hasta me duelen, por que hay veces que ni puedo aguantar los pequeños detalles que me iluminan mis
horas, hay veces que creo que me muero, que no puedo aguantar tanta belleza.
Una vez me dijeron que todos tenemos un momento en la vida, pero ¿cuándo sabes que ya ha pasado ese momento?,
¿cuánto dura ese momento?, ¿y si ya ha pasado?. Siempre que me dicen algo, saco cientos de preguntas, las almaceno
luego las escribo y me da por llorar, por que se que mañana habrá más, y más y más. Y nunca sabré las respuestas.
Todo lo que realmente quiero es imposible, si fuera improbable... me daría igual, por que algo improbable no es algo
malo. Algo imposible no tiéne por que serlo tampoco, todo depende de la persona. Y de lo que cada uno entienda
por imposible.
Estoy harta de desconfiar, de contar los colores del arcoiris siempre que veo uno, por si acaso, y de no poder
sobrevivir a mi misma.
Cada día que pasa estoy más lejos del mundo. Y cada paso que doy, es sólo uno más que me llevará a ese sitio
al que jamás llegaré.


Me gusta hablar en plural, aunque no siempre es posible.
Pero lo que más me gusta es el sol de invierno, eso si que realmente me fascina
Esta helado, siento como el frío me congela
Mi corazón se entumece mientras mi cuerpo se adormece
Creo estar volando… sin embargo estoy cayendo
Las razones para vivir están simplemente perdidas…





Y mientras siento como si me arrancaran trozos de corazón, tú sigues en tu mundo.
Arrancándomelos. Y no te das cuenta…
El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho
Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
El amor es lo más parecido a una guerra, y es la única guerra en que es indiferente vencer o ser vencido, porque siempre se gana.
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.

Joder.

viernes, 2 de abril de 2010

OtRa vez igual.

Miedo.
Siempre es igual...
Cuando tengo algo que me importa, y realmente no quiero perder, lo único que siento es miedo.
Todo lo que pienso, me produce miedo.
Lo peor, es cuando tiénes miedo de perder algo que hace tiempo que ya no es tuyo. Perder algo, que ya has perdido. Te mentalizas de que no es así, y te aferras a lo que puedes, para no perderlo, y eso hace que sobrevivas poquito o poco, pero cuando eso se va, desaparece por completo y no te queda absolutamente nada a lo que aferrarte, descubres de verdad su verdadera importancia, el golpe es horrible, te estampas contra el suelo y no tiénes fuerzas para lebantarte, y aunque las tuvieras, no lo harías, por que una vez ahi abajo, más abajo no puedes llegar y sabes que si vuelves al principio, acabaras en el mismo lugar, en el puto suelo.
Lo realemnte jodido, es, pensar que las cosas no pueden ir a peor, por que siempre, siempre pueden ir a peor, si existen minimas posibilidades, que siempre las hay, por minimas que sean para que pase algo peor, sucerá.
Y por mucho que intentes pensar que no es así, por mucho que te encabrones con algo que has perdido y no lo quieras soltar, tarde o temprano te daras cuenta de la realdiad, y cuanto antes lo hagas, menor será el golpe, pero en cualquier caso, el dolor será insoportable.
No me gusta depender de nada, ni de nadie, ni me gusta pensar que las cosas van a cambiar, que van a ir mejor, por que luego será peor.
Precisamente por eso, siempre estoy peor que el día anterior, por que, que no me guste, no significa que no lo haga, no puedo evitar depender de alguien, por suerte, de muy pocos. Y antes no podia evitar pensar "Joder, mañana será mejor, tiénes que intentarlo, aguantar", pero me he dado tantas ostias ya, que ese pensamiento ha desaparecido por completo de mi.
Ahora tengo miedo de que también desaparezca mi dependencia, que el próximo golpe, me haga alejarme por completo de todo...
Quizás necesite eso, alejarme, quedarme en el puto suelo sin lebantarme, para recordar por que se estaba tan bien ahi arriba.
Pero tengo miedo de no acordarme, acostumbrarme al suelo y olvidar todo lo demás.
Supongo que el miedo viene, por que ahora me siento más cerca del suelo, que de todo lo demás...

Con la sensación de estar haciendo lo incorrecto y sin embargo no poder dejar de hacerlo.... Y no sabes como hacer lo correcto....

Perdida....


Todo caduca con el tiempo. El amor también. La gasolina del coche, por ejemplo: si olvidas que se va a acabar te dejará tirado en medio del campo. [..]

- Yo te voy a querer siempre, y si se acaba la gasolina me muero.



Lo de .."Para siempre..." Existe?

Siempre me he preguntado si existe algo en el mundo, que sea para siempre. Algo a lo que aferrarme de alguna forma, que nunca me falle, que aunque haya días que se esconda, pero yo sepa, que nunca me abandonará.
O algo que aunque no sea para siempre, nunca cambie, algo que se
mantenga.

Odio ser tan dependiente, sobre todo de personas que no sé hasta que punto dependen ellas de mi.
De personas que no sé si serán para siempre, y no sé si siempre se mantendran...
Odio la incertidumbre, odio no encontrar las respuestas a las preguntas que se pasan por mi cabeza, pero sobre todo odio no saber eso. Por que para mi es algo vital.
Es como una de las tres cosas que sustentan mi vida, la gente de la que dependo. Y si no van a estar, necesito saberlo, por que no merece la pena aguantar por dos cosas que pierden tanto significado sin la
tercera.
Sé que esto le pasa a todo el mundo, que todos sabemos que dejaremos muchos cadáveres atrás, y que
no podemos hacer nada, por que la vida es eso. Pero no me conformo, no me da la gana vivir así, por que me supera, es demasiado para mi, sé que no puedo estar sola, y no quiero, por que ya lo he estado verdaderamente, y es la sensación más horrible. La más insoportable.
Odio no poder ser como me gustaria para el resto, como en verdad soy, pero como no puedo ser ahora,
por que para ser yo, tengo que vivir siendo yo, y ahora solo
sobrevivo, y sobreviviendo,dejas de ser tú, para ser algo que se aferra a cosas sin importancia que te mantienen alejada del suelo.
Ahora ni soy yo, ni soy algo, me duele el cuerpo de estar en el suelo, y me temo que si no empiezo a encontrar respuestas, cada vez
caeré más.

Vagos recuerdos...

Aunque parezca mentira dentro de mis virtudes no se encuentran ni olvidar ni perdonar.
Lo peor de todo es, que un recuerdo pase a formar parte de tu día a día, de una forma visible, y en ocasiones invisible. A veces más presente, otras menos. Pero siempre está ahi. A veces no molesta, incluso es agradable recordar ciertas cosas, leer en tu memoria conversaciones que guardas para siempre. Otras, simplemente te matan poco a poco, gradualmente, y luego de golpe, un día de lluvia cualquiera, de esos que te hacen tan feliz, se te antoja triste, o entre la multitud echas de menos a alguien, echas de menos compartir un casco y compartir pensamientos que nunca más seran tan reales.

Me da tanto miedo pensar que nada es para siempre... que yo, dentro de unos años solo seré un vago recuerdo de cientos de personas... y lo que es peor aún, que a día de hoy, en algunas personas, he dejado de ser un vago a recuerdo, para ser simplemente un borrón que poco a poco terminará por desaparecer.

Ójala supiera olvidar como el resto de los mortales,
y perdonarme todos los recuerdos que llevo incrustados en cada poro de mi piel.
¿Sabes que es lo único que me apetece hacer hoy?


Sonreírte...

(Y que tu lo vieras...)

Ya no necesito nada más.





















Deberia estar cansado de tus manos,
de tu pelo, de tus rarezas.
Pero quiero más, yo quiero más.

No puedo vivir sin ti, no hay manera,
no puedo estar sin ti, no hay manera.