jueves, 22 de abril de 2010


-Dime amigo, ¿eres feliz?
-Bastante.
-No, no lo eres...
-Tengo un gran trabajo, mucho dinero y viajo por el mundo,¿porqué no iba ser feliz?
-¿Has estado enamorado?
-Docenas de veces.
-No hablo de eso, hablo de un amor espectacular que te altera la conciencia. ¿Sabes qué aspecto tiene eso?
-No sabía que el amor tuviera aspecto.
-Lo he visto colega, en el avión de Sydney.
-No me digas. Bueno íbamos en el mismo avión, quizá yo también lo vi.
-Creéme, no lo viste.
-¿No? Iluminame.
-Había una mujer, dos filas delante de la mía, con esposas sentada junto a un poli, él me miró, sabía que llevaba drogas. Si no hacía algo estaba muerto, así que me levanté, fui al baño, y procedí a eliminar las pruebas tragándome mi alijo. Y en ese mismo instante topamos con una turbulencia. Me atraganté, una bolsa entera de heroína atascada en mi garganta. Se acabó, todo empieza a oscurecerse, me acerco al abismo, y entonces la veo a ella...
-¿Ella?
-Una mujer, rubia, increíblemente guapa. Y la conozco, estamos juntos. Es como si siempre lo hubiéramos estado y siempre lo fuéramos a estar. Este sentimiento, este amor. Y justo cuando estoy a punto de ser engullido por eso...Abro lo ojos y allí hay un puto idiota preguntándome si estoy bien.Pero lo vi, por un momento vi que aspecto tenía...
-Bueno, eso es poesía pura.

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