domingo, 21 de febrero de 2010

Con el tiempo tengo la suficiente capacidad y valentía de decir, que hay que saber vivir con el recuerdo sin depender extremadamente de él. Los recuerdos, al fin y al cabo, ya pasaron y hay que empezar a caminar sin que nos duela.
Nostalgia...
Y luego nos empeñamos en romper estas ideas y en complicarnos la vida porque no sabemos dejar atrás lo que en su día fue sangre en nuestras venas.



Yo también me he muerto muchas veces, y amé más de la cuenta. Eché de menos y hasta lloré de la impotencia. Hoy sólo recuerdo... sin que me asfixie cada día.

1 comentario:

Marina dijo...

amar más de la cuenta y que ese amor no sea recíproco...¿puede existir cosa peor que esa? :S

te sigo! :)

me gusta como escribes!!