Hay cosas que nunca conseguiré entender. Como por ejemplo por qué la gente da vueltas y vueltas a cosas sin importancia (yo la primera), por qué se dejan a un lado las cosas esenciales y nos fijamos en lo irreparable, por qué si algo es negro nos empeñamos en decir que tiene un gris escondido. ¿Por qué hacemos de las cosas sencillas las más complicadas? ¿Por qué intentamos buscarles respuesta a todas las cosas aún sabiendo que no tienen? Somos así. Vinimos así de serie, y no hay quien nos cambie. Pero aparte de estas cosas fundamentales... de estos porqués tan estúpidos, pero que en el fondo no son estúpidos, sino que son pilares en nuestras vidas que nos hacen permanecer algo al tanto de todas las cosas, tengan o no lógica para nuestros ojos, aparte de eso, no entiendo porqué puñetas sigo pensando en ti. Si estoy bien, de hecho, muy bien. Tengo motivos más que suficientes para sonreír, para ser feliz, y sin ti. Y eso que ya ha pasado tiempo, bastante además, y aparte de tiempo, han pasado muchas cosas. Imagino que tanto a ti como a mí, vaya.
No sé tampoco por qué cojones estoy escribiendo esto, si no tiene ni un mínimo sentido, pero creo que es algo que necesitaba. Necesitaba preguntarme a mí y al mundo, por qué de vez en cuando recuerdo tu olor, por qué me acuerdo de tus palabras, por qué sigo pensando en ti cuando sé que no me haces falta. Porque lo sé. Ya hay gente que ocupa tu lugar, pero la pregunta que me hago, es si lo hacen mejor que tú.

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