Algo a cambio

Cuando damos sin esperar nada a cambio, realmente no es cierto porque SI que esperamos. En cierto modo siempre esperamos las GRACIAS, o cuando damos todo por alguien esperamos que la otra persona también sea capaz de hacer algo por nosotros, aunque sea algo mínimo. Quizá no al principio, pero si con el tiempo te cansas de siempre dar y nunca recibir. Y nos gusta. Claro que nos gusta recibir. Nos gusta recibir un gesto, una mirada, una sonrisa, un abrazo, un beso, un "lo siento", un "gracias por todo". Nos gusta porque nos hace sentir mejor, nos hace sentir vivos y a la vez aumenta el sentimiento hacia la otra persona. Nos encanta. Y detestamos darlo todo y no recibir NADA, ni una palabra, nada de nada, porque DUELE. Duele la indiferencia. Y a la larga... el no recibir causa la soledad que nunca queremos que nos acompañe pero que siempre está ahí, aunque no la veamos. Simplemente está ausente, pero está.

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