miércoles, 30 de julio de 2014

He llegado a la conclusión que nos podemos permitir estar mal. Un día dije que la felicidad no puede ser un estado permanente pero en mi caso podría venir a verme más a menudo. Mis caídas son de la altura de un rascacielos y mis subidas son estratosféricas. Soy bipolar, lo se. Tengo unos grandes desequilibrios emocionales. A vosotros también os pasa? A veces creo que soy un bicho raro, no necesito un motivo concreto para estar hundida o para subir hasta el cielo.

Escribir se ha convertido en mi gran pasatiempo, me ayuda a poner en orden mis ideas y de alguna forma me hace crecer por dentro. A través de ello puedo escucharme a mi misma y conectar con mis emociones por muy incomodo que sea.

1 comentario:

Paulina Cruz dijo...

Muy fan! Adoro como escribes!