10 momentos en los que más echo de menos a mi hermana

Mi hermana y yo somos uno contra el mundo. Echo de menos ese apoyo incondicional. Puede sonar absurdo, pero si estoy con mi hermana me siento protegida. Nadie puede hacerme caer, porque ella está ahí para levantarme.

Cuando me apetece simplemente quedarme en casa...

Creo que es una de las cosas que más solemos hacer juntar. Simplemente tumbarnos juntas a descansar y ver cualquier cosa en la televisión. Echo de menos incluso sus regaños porque subo demasiado el volumen.

Cuando me estoy vistiendo para una cita

Mi hermana es directa y sincera como nadie. Es la única capaz de decirme: “¿En serio vas a salir así? (Cara de asco incluida). Esta Navidad me dijo: “Creo que ya eres un poco mayor para ir tan corta”. Tengo 32 años.

Cuando veo algo que sé que le daría demasiada risa

A veces me pasa. Veo algo y comienzo a reírme sin parar. La gente me mira porque no entienden…Simplemente sé que ella sí lo entendería.


 Cuando lloro

Papá, Mamá, estoy bien. No se preocupen. Pero, ¿a quién voy a engañar? Estar tan lejos de ella es difícil y, a veces, se hace duro. Y es en esos momentos cuando necesito a mi hermana para abrazarme y decirme que todo va a estar bien.


Cuando salgo de fiesta

Hay demasiadas canciones que me recuerdan a ella. Creo que los mejores bailes de mi vida han sido con ella. Siempre que salgo y suena una canción “nuestra” le envío una grabación de voz. Es inevitable.


Cuando hago el tonto

Ambas tenemos más de 30. Sin embargo, seguimos comportándonos como niñas muchas veces. Echo de menos fastidiarla. Ir detrás de ella sin que se dé cuenta y darle un susto, despertarla cuando está plácidamente durmiendo la siesta… Es la única persona en el mundo a la que puedo fastidiar sin que se enfade por más de 2 minutos.


Cuando me pasa algo que no quiero admitir

Ella sabe leer mi cara. Muchas veces necesitamos expresar lo que sentimos pero no nos atrevemos. Ella siempre insiste hasta que confieso qué me pasa. Y me siento mucho mejor. Además sé que puedo decir cualquier cosa o pegar gritos, ella no se va a asustar.




SIEMPRE

No me importan los Skypes, Whatsapp o mensajes de Facebook que podamos enviarnos. Nada va a poder ser igual de increíble que estar con ella.

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