domingo, 13 de marzo de 2016

Nos estamos volviendo verdaderamente gilipollas. ¿En qué nos estamos convirtiendo? Si ahora las relaciones tienen última conexión, si ahora los besos se mandan por emoticonos, y toda la atención que necesitas es que te conteste por WhastApp de inmediato las 24h del día. Que clase de amor estamos creando si tu buen humor va a depender de que te haya escrito para darte las buenas noches, y los buenos días. Un amor que lee las conversaciones que ha tenido con otros buscando algún motivo para desconfiar. Un amor en líneas, un amor en letras, un amor que no entiende que no vivas pegado al móvil, un amor que sonríe por fotos enviadas. ¿Dónde quedaron las tardes de pipas en cualquier banco arreglando el mundo?¿Y los besillos de verdad? Si ya lo dijo Einstein: "El día que la tecnología sobrepase a la humanidad, tendremos una generación de idiotas." Pues señores, bienvenidos a la maravillosa generación de idiotas, pero no se preocupen, que esto evolucionará y nos volveremos tan tontos que ni podremos replantearnos qué estamos haciendo mal.

1 comentario:

mentecaotica dijo...

Que verdades como puños, vivimos inmersos en una caja tonta pequeña , que nos hace llevarnoslo a todos lados y perdernos la vida, la realidad de lo que nos rodea ... Que pena...