miércoles, 14 de mayo de 2014

Un día la humanidad mirará atrás y podrá decir que nosotros dimos vida al siglo XXI.


…No sé cómo empezar. Comenzaré con algo así como: decir que me parece triste no alcanza a describir lo que me parece todo esto. Voy a intentar escribir desde mi lado más respetuoso, y no hay que decir que en estos momentos me cuesta muchísimo.

No llego a comprender la situación en la que ando metida, básicamente porque yo no he buscado nada. Creo que la gente siempre está más preocupada por los que están a su alrededor que por ellos mismos. La mayoría vive observando a otra persona cual depredador a su presa, esperando a que cometa cualquier fallo, cualquier mínima cosa de la que puedan sacar provecho para despedazarla. Y eso es lo que me parece triste. Dedicar tu tiempo a alguien que odias.

Ha pasado más de un año, y ¿sigues así? Esto ya es muy serio. He pasado del desconcierto y de la mala ostia a la preocupación. En serio, me preocupa muy mucho tu salud mental. Te aconsejo que dejes de pensar en mí, deja de observarme, deja de criticarme, deja de intentar sentirte mejor lanzándome palabras hirientes, y sobre todo, deja de hacerlo si no es a la cara. Ninguna de tus palabras me afecta, siento decirte que no me importas lo más mínimo, pero esto me parece tan surrealista que no puedo evitar escribirte.

La rabia, el odio, sólo te hace daño a ti, ¿no lo sabes? Yo vivo bastante bien, y me da hasta cierta lástima que tú no puedas parar de pensar en mí. Creo que estás rozando la obsesión. Si lo piensas fríamente, no te he hecho nada, simplemente he roto tus expectativas. No he resultado ser esa maravillosa amiga que esperabas, aunque no sé muy bien porqué pensabas que lo sería. No me he aprovechado de ti. No gano nada, no me sirves para nada, ni tú ni tus palabras en una pantalla. No me interesa aprovecharme de una niña de quince años. Ni siquiera sé qué edad tienes ahora mismo, cosa que creo que tú sí que sabes de mí. Creo que sabes muy bien cómo me va. Creo que me observas demasiado, y eso no es para nada bueno.

Sabes muy bien porqué desaparecí, te lo expliqué. Te comportaste como la niña que eras, y por lo que veo, sigues haciéndolo. Yo soy muy clara y directa con todo, y más con las relaciones con la gente, si no me gustas como persona, si no me aportas nada, no tengo porqué seguir perdiendo mi tiempo. Y tú no me gustaste como persona, y cada día me doy cuenta de que no me equivoqué al tomar esa decisión de desaparecer. Poco a poco consigues que te pierda el mínimo respeto que guardo a todo el mundo. Si hubieras sido más madura seguramente todo habría sido diferente. No me las doy de mayor, simplemente me gusta juntarme con gente con dos dedos de frente y que, obviamente, no actúan como tú. Los insultos, las amenazas, esas tonterías de niños sin autoestima me las paso más bien por el forro. De verdad, aprende a vivir sin mí.

Sé que leerás esto, como lo de la última vez, como siempre. Sé que se lo contarás a tus amiguitos seguido de una larga risa y una ristra de insultos varios. Te repito que sé cómo actuarás porque eres demasiado predecible y poco cuidadosa.

No voy a entrar en tu juego, me parece bastante estúpido (aunque con esto lo haga en cierto modo). Tengo MUCHA paciencia, pero se me está empezando a agotar. Te pido que no sigas por el camino que vas, porque no sé si te das cuenta, pero como me ponga seria, la que tiene las de perder eres tú, y no te lo tomes como una amenaza, sólo te estoy avisando. Si no sigues, no pasa nada. Sé cómo moverme, sé más de lo que piensas, y no quiero jugar tan bien como podría hacerlo. No me sirve para nada joderte la vida. Algo que parece que a ti si te sirve intentar joder la mía. Inútilmente, por cierto.

Pese a todo, espero que aprendas a vivir con este tipo de cosas. La gente viene y va, apréndete eso. Vivir con el recuerdo de alguien al que odias tanto sólo te destroza a ti. Deja de ir de víctima, y sobre todo, después de leer eso, no intentes compararte conmigo. NO me conoces, no actúes como si lo hicieras. Haz que crezca tu estima, creo que te sientes tan pequeña que ves como si todos te atacaran. No encuentro otra explicación a tu comportamiento…

Por último, algo que te sonará:

“Sé que siempre digo "yo nunca olvido" pero ¿es cierto? quién sabe, prefiero seguir mi camino...”

Haz caso a lo que dices, por primera vez has dicho algo coherente. Sigue tu camino y olvídame.

(comprate una vida)

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