¿Quién no se ha sentido alguna vez como Edward?

No importa lo bien que intentes hacer las cosas. Al final algo se tuerce y no te queda más remedio que volver a tu castillo y vivir para siempre, y al igual que siempre, en soledad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En vez de enemigos, haya paz

¿Y si..?