domingo, 24 de noviembre de 2013

Acostumbrarse a lo que venga

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad..
Uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno vale, y con cada día… uno aprende.

No hay comentarios: