De pekeña..


De pequeña quise ser Princesa… y espere la llegada de ese príncipe que envolviera mi vida… pero nunca llegó un príncipe azul por muchos zapatos que perdiera… Un día quise ser Hada… para volar y regalarte toda la magia del mundo… pero mis alas no lograron volar, quizás tenían agujetas…

Entonces pensé en ser Viento… para llegar a ti más rápido y alborotarte los cabellos… nunca lo logré, ni siquiera pude ni rozarte… un día quise ser la Luna… para acompañarte cada noche y que nunca te sintieras solo… pero la luna es muy bella y hermosa… no podría ser nunca luna…

Ni Princesa, ni Hada, ni Viento, ni Luna… no hay más papeles, ni más disfraces… ahora quiero dibujar mi vida sin borradores…

Comentarios

Entradas populares de este blog

En vez de enemigos, haya paz

¿Y si..?