miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Para qué las oportunidades si no para aprovecharlas? Y las consecuencias dejadas en el futuro. Lo bonito que es lanzarse a la piscina, tirarse sin pensar en la altura, ni siquiera pensar en el paracaídas. Lanzarte. Aunque haya rasguños de otras veces, siempre vuelvo a caer. La esperanza, que dicen que es lo último que se pierde. Una pequeña lucecita al final del camino. Caeré. Caerás. Así somos nosotras. Así funcionamos. ¿Para qué las amigas? ¿Para qué las almas gemelas? Para apoyarse cuando todo está perdido, para lanzarnos a la piscina, tirarnos sin paracaídas. Y una y otra vez. Para no pensar en el "qué hubiera pasado esta vez". Por lo menos lo intenté. Por lo menos lo intentaste. Pasará lo que tenga que pasar. Dejaremos de adelantar acontecimientos. Sonreír. Lo que mejor nos sale. Lo que nunca falta. Nuestra sonrisa.

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