martes, 1 de junio de 2010

La velocidad con la que malgasto caminos. Las despedidas que no llegaron a suceder. Mis ganas de que llueva y de no llevar paraguas en esta imaginaria ciudad. No quiero verte, no me quieres y no quiero verte. Pero no quiero dejar de recordarte. La velocidad con la que al pasar por los lugares que compartimos soy capaz de quererte. Mucho más, mucho más de lo que quisiera quererte. Porque te quiero. La velocidad con la que mis ojos se aguaron ayer. Ahora. Mañana. La velocidad con la que todo sucede. La velocidad con la que no te echo de menos. Dicen que no se puede echar de menos a alguien que no merece ser recordado. Yo no te echo de menos a ti, echo de menos que no llegaras a ser lo que necesitaba que fueras...