Hay días en los que en un momento dado, todo va mal. No puedes contar con nadie o al menos, no puedes contar con quien quieres contar. El cielo se nubla y te das cuenta de que estás sola. Pero, darlo todo por perdido es un error. También hay personas que existen para cambiar tu suerte, tus minutos y todos los días de tu vida. Una familia no tiene por qué ser necesariamente quien comparte tu sangre. Una familia es quien te cuida, quien está a tu lado. Un amigo, e incluso un desconocido puede convertirse en tu familia. Eso me ha ocurrido con ellos y hoy, para variar, han estado a mi lado. Sí, personas que a penas conozco, han hecho más que todos los que conozco y quizás haya sido una tontada de día,pero ellos lo son todo para mi... necesitaba cariño. Y a ellos, les sobra el cariño.

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