Tardes estudiando mucho y echando aún más de menos. Desde aquí, sólo veo trozos de tierra (y después mar) por todos lados, y a mí cada día endureciendo las paredes de mi habitación para resguardarme - sola - dentro. Sin embargo, un día como hoy (trece de enero de dos mil diez) suman otro año más dos personas muy importantes en mi vida. Y por mucho que ahora intentara expresarme con palabras, debido a la importancia del hecho y ellas, sólo conseguiría hacer caer lagrimita tras lagrimita, acabar con carita triste y escribir cuarenta y cinco y dieciocho veces lo mucho que las extraño.

Y sencillamente,
es una mierda estar tan lejos.

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