jueves, 25 de octubre de 2012

Una noche, se chocan de nuevo en un bar. Cada uno en su postura, cada uno por sus razones… Ella nerviosa y fría. Él indescriptible… como siempre. Ella ¿Quedarse - irse? Y entonces alguien da un empujoncito, establece contacto… y fuck! Ya no tuvo ovarios de dar marcha atrás. El cuerpo de la chica se convirtió en una pluma, nada de las tensiones de antes, ni del agobio…solo quedaba el deseo, dónde solo quería raptarlo y que juntos se volviesen invisibles para el resto. En el minuto uno de la conversación ya quería besarlo. Durante el minuto dos darle besos por el cuello. Pero una lucha de ella contra ella misma frenaba todo (“- tengo dos lobos luchando en mi interior ¿cuál ganará abuelo? – el que alimentes más”). Pero al final paras de pensar y simplemente vives el momento. Y notar como sus labios no querían separarse, ni sus brazos despedirse, y sus miradas no desprendían indiferencia. Cuando ella estaba a su lado el tiempo pasaba rápido pero tan jodidamente dulce… Las peleitas, las caras, los gestos, las risas, las caricias y la cabezotonería de cada uno, todo tiene sentido. Tan parecidos y tan diferentes, tan fríos y después tan cálidos y calientes. Mezclas explosivas y calor, mucho calor en las despedidas amargas. ¿Excitante – doloroso? ¿Para qué catalogar? Sigue abajo..

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