domingo, 12 de octubre de 2008

Hace tiempo que el orden de las letras cambió…

Y el orden de mis prioridades sigue siendo el mismo, como si el tiempo no hubiese pasado, como si estos años no hubiesen existido para mí, como si hubiese sido invisible en el tiempo, como si no hubiese tenido ningún poder de decisión, de convicción, de persuasión. Ahora será que creo más en mí, que creo en que lo estoy haciendo bien, que creo en la gente que está conmigo día a día, que creo en que las cosas imposibles una vez puedan ser posibles, que creo en las relaciones causa-efecto, que creo en el tiempo, en el orden de las cosas, de las letras, de los factores que sí alteran el producto…

Porque me permito el lujo de brillar en mi sillón de mala muerte entre los escombros de mierda que dejan las personas que se esfuerzan por brillar en grandes escenarios repletos de gente que sólo necesita un foco para brillar. Pero yo brillo… entre la mierda, a mi forma, a mi manera, pero brillo...

Y mientras tanto, sonreír es de sabios…

Y… Todo bajo control.

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