lunes, 30 de noviembre de 2009

Lo siento.

Aveces me gustaría reconocer que me he equivocado, confesarte que por un momento me senti volar...e incluso hacer que se parase el tiempo en cualquier momento junto a ti y que nunca hubiese llegado este día. A veces sucede, que cuando menos lo esperas... en el rincón mas insospechado... en la situación menos ocurrente... aparece alguien que consigue que aquellas cosas que necesitabas sucedieran, las hace realidad con tan solo chasquear los dedos.
Y por fin ha llegado el día, quedándome en la realidad del suelo he sentido como te alejabas y como esta despedida no era más que un frío adiós.
Los seres humanos necesitamos muchas cosas para sentirnos vivos: familia, amor, sexo, pero solo necesitamos una cosa para realmente estar vivos... necesitamos un corazón que lata y cuando nuestro corazón está en peligro respondemos en una de estas dos maneras: corremos o atacamos, hay un termino cientifico para eso, lucha o muere, es nuestro instinto, no podemos controlarlo, ¿o sí?
Y tú eras mi razón...

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